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martes, 9 de junio de 2026

Mi top 11 de peores episodios de Star Trek

Siempre se habla de los mejores episodios, los mejores villanos, lo que ha significado la serie de esta y otra manera. Pero en una saga tan longeva, en septiembre cumplirá 60 años desde su primera emisión, ha habido grandes errores, o simplemente episodios malos. Ya fuera porque la idea que en el papel parecía buena y luego no se supo plasmar bien en pantalla. Porque tuvieran un agujero en el guion que no supo cómo sortear, errores de continuidad (tanto voluntarios como inconscientes) o simplemente un concepto inconsistente. Aunque también personajes incoherentes, tramas absurdas, efectos visuales de mala calidad o ritmo deficiente. O percepciones que, con el transcurso de los cambios sociales, han quedado anticuadas e incluso retrógradas. Esta es mi lista de esos peores episodios de la saga.
 
11 · 11:59 (VOY, 5.23)
La capitana Janeway recuerda a una antepasada que se supone que ayudó a construir la colonia de Marte. Y que resulta que lo único que hizo fue convencer a un tipo en vender su librería para construir un rascacielos. El problema es que la historia rompe la dinámica de toda la serie de Voyager, sin nada en la trama de ciencia-ficción, en el que nos muestran cómo Kate Mulgrew se pasea por el último minuto del siglo XX y se casa con el dueño de la librería para formar una gran familia. El resultado final es tan anodino, que cuesta creer que se rodara.

10 · Terra Nova (ENT, 1.06)
Enterprise nos muestra los primeros viajes de la Enterprise NX, la primera nave terrestre en alcanzar el factor 5 de curvatura. Lo cual no significa que sean los humanos que hayan llegado más lejos. En su primer año, llegan a la primera colonia terrestre, con la que se perdió el contacto hace 70 años. Hasta aquí, la premisa del episodio podría ser interesante. Pero siempre me he preguntado cómo es que nadie se había preocupado de los colonos de Terra Nova en tanto tiempo. Sobre todo, teniendo en cuenta que hay y ha habido otras naves terrestres explorando la galaxia. O un carguero, valga el caso. Una premisa que no se sostiene mucho, la verdad. Una vez allí, el misterio se resuelve fácilmente: la colonia fue sacudida por un meteorito, y los supervivientes se escondieron en las cuevas de la zona. Con una trama de varios tripulantes retenidos entre los nativos, mientras el resto deduce qué ocurrió en el planeta décadas antes. Es un ejemplo de lo simples y manidos que eran los guiones para las dos primeras temporadas de Enterprise.
 
9 · Let he who is without sin… (DS9, 5.07)
Siempre es bueno visitar planetas alienígenas, en este caso el paradisíaco Risa, que ya vimos en Captain’s holiday (TNG, 3.19). El cual es conocido por su actitud abierta hacia la sexualidad. Por lo que los guionistas querían explorar las relaciones de pareja y sexuales. Pero mostrar los aspectos explícitos de la vida hedonista de los risianos, y ni mucho menos desnudos, a una audiencia familiar era prácticamente imposible. Si bien es cierto que no estamos en Juego de Tronos (HBO, 2011-2019) como para mostrar orgías en pantalla. Pero el resultado es una visión mojigata y conservadora, más tirando a machismo que Rick Berman impuso en las series que controló. Convirtiendo a Risa en un simple destino para quienes venían en busca de sol y playa (más o menos como unas islas Canarias para unas vacaciones familiares). Pero eso no explica que el lugar paradisíaco sea atacado por un grupo de extremistas decididos a impedir que nadie pueda estirarse en las tumbonas para broncearse, argumentando que quieren criticar la “complacencia” de la sociedad de la Federación. A la que clasifican como decadente por tener controles climáticos planetarios y replicadores, denunciando su moral laxa y haciéndoles abrir los ojos ante los peligros de la galaxia. A los que se les une Worf al coincidir su discurso con sus creencias ultraconservadoras, o básicamente porque es un celoso. Tal cual. Y eso que es un oficial de seguridad de la Flota Estelar, cuyo deber sería, primero, proteger a los civiles y, después, hacer cumplir las leyes de los planetas que la forman. La idea del capítulo era hacer algo divertido sobre sexualidad, pero el resultado es una historia del amargado Worf aguando (literalmente) la fiesta a todos.

8 · Shades of gray (TNG, 2.22)
Este tipo de capítulos de recopilaciones de escenas anteriores se le llama chip show o capítulo de clips. Y este es el mejor ejemplo de cómo no han de ser. Tenemos que recordar que la segunda temporada de The Next Generation estuvo marcada por una huelga de guionistas que obligó a la producción a echar mano de los guiones escritos en los años setenta para la serie, finalmente cancelada, de la Phase II. Y el motivo de la existencia de Shades of gray (TNG, 2.22) no es nada más y nada menos que para ahorrar dinero, debido a los sobrecostos de la misma temporada. Así, vemos a Riker estirado en la biocama de la enfermería, siendo estimulado con sus peores recuerdos para evitar que muera por el veneno de una planta. El motivo ya es por sí algo forzado; si querían lo de los recuerdos, podían haber usado algún contacto psicológico que los justificara. Y no la ponzoña de una ortiga espacial. Aunque lo peor sea que parece que la vida de Riker se centrara únicamente en su servicio como primer oficial de la USS Enterprise-D. La idea podría haber sido más interesante si se hubieran rodado otras escenas de su vida anterior: su infancia o a bordo de otros destinos previos, como en el USS Hood o del USS Potenkim. Eso hubiera dado mayor profundidad al personaje del primer oficial. Pero como su concepto básico era ahorrar dinero, se limitaron a cortes de las dos temporadas rodadas. En contraposición, lo que debería ser un buen episodio chip show es Shattered (VOY, 7.11), donde, en vez de poner recortes de episodios anteriores, se recrean diferentes momentos anteriores de la serie.
 
7 · The Omega Glory (ST, 2.25)
La imagen del paseo de la bandera de las barras y las estrellas de los Estados Unidos de Norteamérica es la guinda del pastel a este despropósito de episodio. Para justificar la cantidad de civilizaciones similares a la Tierra, como las aparecidas en Miri (ST, 1.11) o en Bread and Circuses (ST, 2.14), se mencionó la existencia de la Ley de Desarrollo Planetaria Paralelo de Hodgkin. Idea que siempre me ha parecido interesante y que podían haber desarrollado un poco más. Pero aquí los paralelismos son demasiado grotescos: los yangs (procedente de Yankees), rubios, ojos azules, fornidos y honorables, aunque primitivos. Y los kohns (abreviatura de comunistas), asiáticos, violentos y retorcidos. Y es que en ese momento la guerra de Vietnam no solo estaba en pleno auge, sino que de enero a marzo de 1968 se había producido la Ofensiva del Tet, uno de los ataques más importantes que realizó el Viet Cong contra las fuerzas norteamericanas. Y el episodio se estrenó precisamente el 1 de marzo de 1968. Las coincidencias no creo que sean casuales; presentando a los yangs como nobles salvajes, y a los kohns como brutales y opresores, solo muestra estereotipos racistas hacia los asiáticos (sin entrar en valoraciones políticas). Son demasiado evidentes, la verdad. Una de las ideas que se barajaron, que me parece más interesante, era que los yangs y los kohns eran los descendientes de antiguos astronautas de la Tierra, perdidos siglos antes. Lo que hubiera justificado la presencia de la Constitución norteamericana y su bandera. Mientras que en una novela se justifica con cierta contaminación cultural de una nave terrestre que pasó por el planeta años antes.

6 · Code of honor (TNG, 1.04)
Otro episodio lleno de estereotipos racistas y culturales. Cuando los ligonianos, que están claramente inspirados en la sociedad tribal africana, raptan a una mujer rubia y la hacen luchar a muerte. Siendo su tercer episodio, se nota que The Next Generation aún está buscando su propia identidad, y la exploración de un planeta claramente inspirado en la Tierra es un concepto muy ligado a la clásica. El problema es cuando la historia de lucha de poder se sustenta en una serie de clichés machistas y raciales. Los ligonianos no cuentan con tecnología avanzada, y sus costumbres se nos muestran primitivas y violentas. Mostrando a la tripulación de la USS Enterprise-D tecnológicamente superior, y condescendiente con unas costumbres alienígenas claramente arcaicas. En su concepto original, estos eran una raza reptiliana similar a los samuráis japoneses, pero ajustes de presupuesto convirtieron a estos en humanoides y, posteriormente, en africanos. Además, a mitad del rodaje se despidió a Russ Mayberry, su director, ya que, según se ha indicado, era desagradable trabajar con él en el set. Jonathan Frakes, Brent Spiner, Wil Wheaton, LeVar Burton o Garrett Wang han denostado este episodio, calificándolo de racista y malo. Coincido plenamente. Su guionista, Kathryn Powers, escribió un episodio para Stargate SG-1: Emancipation, con la misma trama, pero con descendientes de nómadas mongoles, que Showtime evitaba emitir, seguramente por vergüenza ajena.

5 · Turnabout intruder (ST, 3.24)
Podríamos clasificar este episodio como la clásica historia de estereotipos machistas de los años 60. Y es que, en una serie tan longeva, ya son casi sesenta años de existencia, es normal que conceptos sociales establecidos y que eran normales hace décadas, ahora nos resulten anacrónicos, ridículos e insultantes. Y esta es la culminación de la misoginia de Star Trek, que salpica toda la serie. Según Kirk, a la doctora Janice Lester no le dejaron ser capitana de una nave estelar por su inestabilidad psicológica. Como si el motivo fuera más neutro. Pero esta se reduce a una caricatura y una condena al feminismo, evocando el miedo a mujeres poderosas y ambiciosas. Mostrando que cualquier deseo femenino de poder es un claro signo de locura. Reduciendo a su personaje a un estereotipo de mujer dominada por sus celos, que quiere vengarse por no saber estar en su sitio. Kirk, en la última frase del episodio, lo deja claro: «Su vida podría haber sido tan plena como la de cualquier mujer. Si tan solo... Si tan solo». Podemos añadir: “…hubiera sabido quedarse en su lugar”. Tal vez esbocemos una sonrisa con la interpretación exagerada de Shatner al encarnar a una mujer en un cuerpo masculino, pero el mensaje que hay detrás no deja mucho margen a la confusión. Por desgracia, parece que el machismo vuelve a resurgir gracias a las redes sociales y cala de nuevo en algunos miembros más jóvenes de nuestra sociedad. Por lo que jamás hemos de dejar de luchar para preservar los derechos adquiridos y conquistados con tanto esfuerzo para cada uno de nosotros.

4 · Four-and-a-half vulcans (SNW, 3.08)
Resumiendo, el episodio es el ridículo más absoluto. Pike, Chapel, Noonien-Singh y Uhura son transformados en vulcanos para una misión en un planeta. Pero al regresar, se niegan a ser retornados a su naturaleza humana, esgrimiendo una serie de lógicas sin sentido. Lo que podía parecer una idea divertida se convierte en situaciones que dan vergüenza ajena. Y es que, aunque se supone que la premisa es que los personajes se han convertido biológicamente en vulcanos, el uso de la lógica, para reprimir las emociones, es todo un camino que empieza en la juventud y puede alargarse hasta la madurez. Como hemos visto a lo largo de toda la saga. Pero aquí, todos utilizan la lógica como si esta fuera parte del ADN vulcano. Y para rematar la historia: Chin-Riley se encuentra con su ex vulcano, olvidando todo pudor y autocontrol que puede tener un ser adulto. Una historia sin pies ni cabeza. Y es que hay ideas que es mejor dejarlas en papel.

3 · Stardust City Rag (PIC, 1.05)
Es difícil decidir qué capítulo es el peor de una de las peores temporadas de toda la saga de Star Trek. Y es que el retorno de Patrick Stewart como el capitán Picard, después de 18 años del estreno de ST: Nemesis, había despertado mucha ilusión. Pero el ritmo introspectivo y, sobre todo (recalco, sobre todo), las inconsistencias argumentales y en los personajes, llevaron a la primera temporada de Picard a ser posiblemente la peor de todas las series. Creo que podemos perdonar, por lo menos yo, los bandazos que se puedan dar en una serie que está empezando y que aún no ha encontrado su tono o su camino. La primera temporada de The Next Generation o de Enterprise son buenos ejemplos de ello. Pero en Picard, la historia de la temporada es un gran McGuffin para que nuestro envejecido capitán pueda despedirse de Data. Algo, por otro lado, que no creo que fuera necesario. Nuestro querido androide positrónico se había sacrificado por su amigo, no solo por su capitán a bordo del pájaro de guerra Scimitar de Shinzon. Pero bueno, tal vez Picard sí necesitaba darle su adiós definitivo. Aun así, lo que envuelve la trama de la primera temporada es un despropósito tras otro. El ataque a Marte por parte de los sintéticos fue una operación del Zhat Vash, una organización mega-ultra-secreta romulana con la misión sagrada de impedir el desarrollo de las formas de vida artificiales. Que, además, había infiltrado a su líder o por lo menos eso parece, como directora de la Seguridad de la Flota Estelar. Al final de la serie, cuando Picard muere, le hacen una réplica androide de su cuerpo para que continúe viviendo, pero solo el tiempo que su cuerpo hubiera aguantado (¿tal vez es un replicante y tiene fecha de caducidad?). Para ese viaje no se necesitan alforjas, la verdad. Es como hicieron con Data, al traspasarle sus recuerdos a la cabeza de B-4 en ST: Nemesis. Si quieres matar al personaje y ser dramáticamente efectivo, has de hacer como se hizo con Spock en ST II: The wrath of Khan. Por suerte, en la tercera temporada de Picard aprovecharon la disyuntiva para resucitar a Data. Sin olvidar la escena de copia y pega de naves en el episodio final. Pero regresemos a Stardust City Rag (PIC, 1.05). La tripulación de La Sirena (seguro que Ríos tiene buenos congelados) llega al planeta Freecloud (Nubelibre), un nombre algo extraño para el universo de Star Trek, la verdad. Allí se disfrazan de manera estrambótica, incluyendo un parche para Picard y un sombrero con pluma para Ríos. Incluso han de explicar a Elnor lo que es interpretar un personaje para poder infiltrarse. Simplemente ridículo. La muerte de Ichep es dolorosa para cualquiera que haya visto Voyager. Y que Seven tardara 13 años en vengarse, me parece incomprensible. Sobre todo, teniendo en cuenta que, entre ambos antiguos zánganos, existía una relación maternofilial muy estrecha.

2 · Threshold (VOY, 2.15)
Tom Paris logra superar la barrera de curvatura 10, teóricamente imposible de alcanzar, ya que entonces viajaría a velocidad infinita, ocupando cada punto del universo de forma simultánea (sic). Además, lo hace a bordo de una lanzadera Tipo-9, gracias a un tipo dilithio que permanece estable a frecuencias más altas de curvatura. Y tras el primer vuelo, nuestro intrépido piloto empieza a mutar en una especie de “grotesco monstruo salmón de película de serie B”, tal y como lo describió el them0ovieblog. Aunque no sé si es más patética la transformación, con su resultado final, o los diálogos pueriles de un Paris sobreactuado, que pretenden ser muy profundos, pero que no tienen mucho sentido, y menos con la futura evolución del mismo personaje. Es más, parece que esté bajo la influencia de alguna sustancia psicotrópica, más que una mutación genética. La cual es una aceleración de la evolución humana natural, provocada por el viaje a velocidad infinita. Siendo la guinda del pastel, cuando encuentran a la capitana Janeway, secuestrada por Paris y también afectada por la hiperevolución, han tenido crías. Sí, crías. Todo un despropósito. Aunque, por suerte, Chakotay, sensatamente, decide dejarlas en el planeta donde han encontrado a sus dos progenitores. Aunque lo peor de todo es que, aunque el Doctor ha encontrado la manera de revertir los efectos, aparcan la idea de utilizar el dilithio para poder viajar a la Tierra. Con semejante ventaja, podían haber utilizado esta tecnología para avisar de su situación a la Flota Estelar. O incluso viajado con la Voyager al cuadrante Alfa, para una vez allí, utilizar el método de revertir la mutación de ADN en toda la tripulación. Claro que entonces la serie no sería igual.

1 · These are the voyages… (ENT, 4.22)
No es que sea un mal episodio, es que lo que ocurre no tiene nada que ver con el resto de tramas desarrolladas durante la cuarta temporada, e incluso con la evolución que había seguido la serie. La cancelación de Enterprise siempre estuvo sobre la producción desde las primeras temporadas debido a sus bajos índices de audiencia. Más por el maltrato que sufría por parte de la cadena UPN que de otra cosa. Pero finalmente, la división de Viacom y CBS, y la marcha de los directivos que hasta ese momento habían protegido la franquicia, precipitó su final tras cuatro años en antena. Aun así, aún hubo tiempo para poder escribir un episodio final, recayendo este en Rick Berman y Brannon Braga. Estos habían sido sus creadores, y los productores ejecutivos de los primeros años, pero no del último, cuya batuta la llevaba Mani Cotto. Quien había eliminado las restricciones sobre referencias a la clásica, y que había desarrollado una temporada centrada en crear puentes con los sucesos ocurridos en la clásica, y que personalmente me parece uno de los aciertos más grandes de toda la saga. Pero para despedir a la tripulación de la Enterprise NX, se les permitió a Berman y Braga (apartados de las decisiones creativas del programa) escribir su última historia. En la que se producen dos saltos temporales desde el episodio anterior, Terra Prime (ENT, 4.21), desarrollado en 2155. El primero es dentro de la propia serie de Enterprise de seis años, hasta el 2161, con la nave rumbo a la Tierra para que Archer pueda dar el discurso de creación de la Federación. Entre cuyos acontecimientos se supone que se ha librado la terrible guerra entre la Tierra y Romulus, pero que no se menciona de ninguna manera. El segundo de los saltos es de dos siglos, en el 2370, donde Riker y Troi nos hacen de narradores en la holocubierta, en el que visitan a la legendaria nave en su último viaje. Durante el cual morirá Trucker, sin que, para mí, venga a cuento con lo que nos están contando. Braga admitió que la mató porque era su personaje preferido, y al que había tratado a lo largo de la serie como un saco de boxeo. Luego veremos cómo Archer se encamina a dar el famoso discurso. Pero tampoco nos explican el motivo por el que un capitán de una nave (por muy importante que sea este; claro que explicarlo hubiera obligado a mencionar la guerra contra los romulanos, y eso hubiera sido un sacrilegio para Berman) es el responsable de tan relevante acto de unión de cinco civilizaciones alienígenas. Podrían haberlo aclarado y dejar a un lado el concurso que el resto de los personajes hacen sobre quién era más amigo de Tucker. A nivel narrativo, esta concepción se aparta completamente de las historias que se habían construido en los anteriores episodios. Por otro lado, todo esto transcurre en el capítulo The Pegasus (TNG, 7.12), en que la recreación del siglo XXII, donde Archer desvía el curso de la nave para ayudar a un antiguo amigo, el andoriano Shran, no tiene ninguna relación con el dilema de Riker a bordo de la USS Enterprise-D de hacer lo correcto. Es más, parece un añadido a The Next Generation que a la serie que está despidiendo: Enterprise. Y ese es posiblemente el punto más importante. Aunque quisieron hacer una especie de homenaje a los héroes de Riker, no es una historia de la tripulación de Archer, sino de una decisión de Riker. El resultado es un episodio extraño, una despedida donde los protagonistas no hacen nada para despedirse. Yo siempre he considerado que These are the voyages… (ENT, 4.22) simplemente no existe.


No he incluido Spock brain (ST, 3.06), tal vez una elección demasiado fácil. Además, siempre me ha parecido más simpático, rozando lo absurdo, que malo. Y creo que los episodios de esta lista son aún peores. Como me dijo hace años una buena amiga, con un buen porro, te ríes mucho. En realidad, en este pequeño ranking podría haber incluido cualquiera de estos otros episodios. Como el musical de Subspace Rhapsody (SNW, 2.09), que podría ser una idea interesante, pero el resultado (para quien no le convenció, como a mí, que tampoco me gustan mucho los musicales de Broadway) resulta ridículo. Su origen desde una anomalía espacial es plausible para el universo de Star Trek, pero ver a nuestros héroes cantar y bailar no termina de encajar en mi visión de la saga. The alternative factor (ST, 1.27) es una de las primeras veces que se toca la posibilidad de universos alternativos o paralelos, pero donde la sobreactuación de Lázaro en un guion tedioso y monótono, resulta molesto. Se supone que Angel One (TNG, 1.14) tenía que ser una alegoría al apartheid, en este caso como metáfora de la división racial a partir de la discriminación por géneros. El resultado es una sociedad matriarcal marcada por conceptos machistas y misóginos. Nunca entré en las historias del pueblo de Fair Haven de Spirit folk (VOY, 6.17), tal vez porque no formo parte de la cultura irlandesa o celta, pero su trama me pareció cargante. Tanto por los personajes holográficos como por la forzada actitud de la tripulación de la Voyager para hacernos creer que les encantaba aquel holoprograma. Toda la segunda temporada de Picard (bueno, tal vez se salven los dos primeros episodios). Y aunque aquí tal vez exagere: cualquier episodio de Discovery. O la película Sección 31.
Algunas historias sobre personajes tampoco se sostienen. Como The child (TNG, 2.01), cuya idea de la exploración por parte de un alienígena de nuestra especie convirtiéndose en uno de nosotros resulta interesante. Pero que se haga desde la concepción, embarazando a Troi, naciendo y creciendo (aceleradamente) como un niño, me resulta con demasiadas reminiscencias cristianas. O en Man of the peoble (TNG, 6.03), una especie de Dorian Gray alienígena, donde Alkar proyecta su negatividad en las mujeres para mantenerse joven y activo, en concreto sobre Troi, desquiciada y envejecida. En Tatto (VOY, 2.09) la idea era presentarnos unos alienígenas que habían visitado la Tierra hace miles de años, pero el resultado es una especie de flashbacks de un joven Chakotay fastidiado por tener que hacer una excursión por la selva. Mientras que en The fight (VOY, 5.18) la Voyager queda atrapada en el Espacio Caótico, y los alienígenas que lo habitan intentan ayudarles a escapar, contactando con Chakotay a través de visiones y alucinaciones mientras está subido a un ring de boxeo. Aunque posiblemente sea Charles Tucker III quien tenga el peor ranking de malos capítulos. Y no porque sea un mal personaje, sino porque Braga lo hacía protagonista de todas sus historias. Así que mencionaremos Precious cargo (ENT, 2.11), donde el pobre ingeniero se convierte en el protector de una princesa.

 
Ll. C. H.
 
 
 
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martes, 19 de mayo de 2026

Mi top 11 de fenómenos espaciales

El universo es un lugar inmenso, lleno de peligros, pero también de maravillas. Esta es una pequeña recopilación de los fenómenos espaciales que me parecen más interesantes, ya sea por sus efectos en sí mismos. O en las consecuencias que tuvieron a los tripulantes de las naves estelares con las que se encontraron. A algunos me gustaría explorarlos y descubrir sus secretos, mientras que de la mayoría me alejaría al máximo factor de curvatura.
 
1 · Impulso cronocinético
Potente descarga de energía crono-cinética capaz de romper el continuo espacio-tiempo. En el 2377, la USS Voyager fue alcanzada por uno de estos fenómenos, generando una enorme fisura espacial, que interactuó con el núcleo de curvatura, fracturando la nave en treinta y siete períodos temporales diferentes. El comandante Chakotay quedó sumido en un estado de flujo temporal, que el Doctor logró estabilizar suministrándole un suero con cronitrones. De esta manera podría cruzar por todas las diferentes zonas temporales, para poder distribuir el suero por todos los circuitos bio-neurales, que permitiría volver a sincronizar temporalmente toda la nave, transmitiendo un campo de cronitrones desde el núcleo de curvatura a un periodo de tiempo unos instantes antes que la sobrecarga golpeara la Voyager. Redirigiendo la energía al deflector principal y restableció su polaridad, utilizándolo como pararrayos para absorber la sobrecarga y evitar el accidente [Shattered (VOY, 7.11)]. Podríamos decir que este fenómeno es la mejor manera de crear un episodio de chip show en el que puedes visitar sucesos anteriores, siendo uno de los mejores episodios de viajes en el tiempo.

2 · Bucle de causalidad temporal
También conocido como bucle de tiempo repetitivo, es un fenómeno en el que el tiempo se repite continuamente dentro de un lapso de tiempo independiente. Lo que genera una paradoja de pogo, un bucle causal en el que la interferencia para prevenir un evento mediante un viaje en el tiempo es, en realidad, lo que desencadena la misma situación que se quiere evitar. En el 2278, la USS Bozeman se topó con una distorsión temporal que la transportó al año 2368, donde colisionó con la USS Enterprise-D. La explosión resultante, tan cerca de la distorsión temporal, rompió el continuo espacio-tiempo, atrapando a ambas naves en un bucle en el que colisionaban repetidamente, apresándolas en el mismo fenómeno, que se reiniciaba nuevamente. Eso generó una sensación de déjà vu con los recuerdos de los bucles anteriores, hasta que lograron enviar un mensaje a los subprocesadores positrónicos de Data. Quien logró evitar la colisión, liberando a las dos naves del bucle, en el que la Enterprise-D había pasado 17,4 días dentro del mismo fragmento de tiempo [Cause and effect (TNG, 5.18)]. En el 2256, Harcout Fenton Mudd adquirió un dispositivo, creado por una raza tetradimensional que contenía un cristal temporal, utilizándolo con el fin de robar la USS Discovery para entregársela a los klingons [Magic to make the sanest man go mad (DIS, 1.07)]. No deja de ser El Día de la Marmota (Groundhoy day, Harold Ramis, 1993) en Star Trek, donde los protagonistas no dejan de repetir el mismo día, una y otra vez. Aunque el capítulo se adelantó un año a la película con Bill Murray. Y que Mudd utilizaría para cumplir sus siniestros planes. ¿Cuántas cosas podríamos hacer o aprender si pudiéramos repetir el mismo día?

3 · Elipse gravitacional
Es una bolsa estable de espacio normal rodeada por un perímetro de distorsión gravimétrica que contiene treinta millones de terajulios de energía subespacial. Es capaz de viajar por el subespacio, emergiendo al espacio normal, durante unas pocas horas, cuando se encuentra cerca de objetos que emiten energía electromagnética, como naves espaciales y asteroides de materia oscura. Las elipses generan un campo de radiación electromagnética, por lo que la anomalía reacciona como un imán atraído por otro imán, en relación con su objetivo. Su campo electromagnético emite distorsiones gravimétricas de nivel 9 a través del subespacio hacia el espacio circundante, lo que provoca una fuerte turbulencia. Estas distorsiones impiden activar un campo de curvatura, lo que hace imposible que cualquier nave pueda escapar, sufriendo pérdidas de energía, alcanzando a la nave incluso si esta viaja a impulso máximo. Para evitar que la anomalía siga siendo atraída por la nave, es necesario reducir la potencia y, al mismo tiempo, invertir la polaridad de los escudos deflectores. Mientras que el núcleo de una elipse está libre de distorsiones gravimétricas, creando un espacio estable y en calma, independientemente de la velocidad, la ubicación o los movimientos de la propia anomalía. La actividad electromagnética de la anomalía genera una luminiscencia natural, y la temperatura ambiente del interior es de -260 grados, cuyas interacciones químicas forman una atmósfera primitiva e irrespirable. Son fenómenos muy antiguos, existiendo desde la misma formación de la Vía Láctea. Habiendo engullido asteroides y naves espaciales procedentes de todos los cuadrantes de la galaxia y de reinos extradimensionales. La elipse con la que se encontró la USS Voyager en el 2374 había pasado por el Sistema Solar en el 2032, al encontrar en su interior a la nave terrestre Ares IV, desaparecida en la órbita de Marte [One small step (VOY, 6.08)]. Me parece muy interesante este fenómeno errante, que lleva millones de años surcando la Vía Láctea u otras galaxias, acumulando restos de naves y fragmentos del universo primigenio. Y me encantaría poder explorar este fenómeno con más detalle.

4 · Compresión subespacial
Fenómeno astronómico subesapcial capaz de miniaturizar los objetos que entran en su disco de acreción. En el 2374, la USS Defiant investigó esa anomalía, con la intención de recopilar datos que pudieran conducir al desarrollo de corredores transcurvatura. Para ello se envió a la runabout USS Rubicon para introducirla mediante un rayo tractor y reducirla a una fracción de su tamaño. Pero durante la misión, fueron emboscados por una nave de ataque del jem’hadar, que se apoderaron de la Defiant. Por lo que los ocupantes de la Rubicon, miniaturizados, tuvieron que entrar a bordo de la nave estelar y ayudar a liberar a sus compañeros, neutralizando a los soldados del dominion. Una vez recuperada la nave, la Rubicon recuperó su tamaño normal al reingresar en la anomalía siguiendo su anterior ruta de acceso [One little ship (DS9, 6.14)]. Una de las aventuras más divertidas de la tripulación de Deep Space Nine, y de la saga en general, con Dax, Bashir y O’Brien, miniaturizados han de enfrentarse a jem’hadars cien veces más grandes que ellos.

5 · Corredor bajo-espacio
Es una red de pasillos subespaciales que se extienden por una amplia zona del Cuadrante Delta, que permite a las naves recorrer grandes distancias en poco tiempo. Hace más de 900 años, los vaadwaur descubrieron y cartografiaron estos pasillos, utilizándolos para viajar por todo el cuadrante, tanto para el comercio y la exploración como para lanzar incursiones relámpago contra otras civilizaciones y ampliar su territorio. Finalmente, los turei y una docena más de especies formaron una coalición y atacaron el planeta de los vaadwaur. A continuación, se apoderaron de los corredores del bajo-espacio, aunque carecían de los conocimientos para mantenerlos, provocando la acumulación de escombros en los pasillos y la posibilidad de que las naves pudieran entrar en estos accidentalmente. Como le ocurrió a la USS Voyager en el 2376, que fue expulsada de estos por los turei con un pulso de resonancia. Para después exigir abordar la nave estelar para eliminar todos los registros del bajo-espacio, lo que supondría la eliminación de toda la base de datos de la nave [Dragon’s teeth (VOY, 6.08)]. Prácticamente son pasillos de transcurvatura naturales, que permitirían a cualquier civilización expandirse por la galaxia rápida y eficazmente. En realidad, la peligrosidad de los vaadwaur como posibles adversarios recaía en la cartografía de estos pasillos. Creo que es una lástima que no volviera a protagonizar ningún otro capítulo, ya que es uno de los antagonistas con mayor potencial de Voyager.

6 · Expansión Délfica
Región espacial que en el siglo XXII abarcaba casi dos mil años luz de arriba abajo de extensión, dentro del espeso de 10.000 años luz del disco galáctico, estando situada en el cuadrante Beta [ST: Stellar cartography], a unos 50 años luz de la Tierra. Se caracterizaba por estar rodeada de una densa capa de nubes termobáricas, de las que podían surgir remolinos subespaciales, y absorber a su interior las naves que navegaban cerca. Mientras que su interior estaba plagado de peligrosas anomalías espaciales y subespaciales. En algunas de sus zonas, las leyes de la física no funcionaban de forma fiable. Se conoce un caso en que la tripulación de una nave klingon fue anatómicamente invertida [The Expanse (ENT, 2.26)]. Para una navegación segura, era necesario cubrir el casco de la nave con un aislante de trellium-D, que afectaba a las conexiones sinápticas vulcanas, volviéndolos locos. Había sido creada artificialmente por seres transdimensionales, utilizando un gran número de esferas masivas, conocidos como los constructores de esferas. Y cuya intención era reconfigurar el espacio para hacerlo habitable para su espacio, como preludio de una invasión. En febrero de 2154, las esferas fueron destruidas por la tripulación de la Enterprise NX-01, aliada con los xindi, y la Expansión Délfica dejó de existir [ST: Enterprise, 3ª temporada]. La búsqueda del arma xindi y la exploración de esta región del espacio nos ofreció la que es, posiblemente, la mejor temporada de todas las series de Star Trek. Siendo uno de los lugares más aterradores en los que se ha internado cualquier nave estelar.

7 · Campo de divergencia subespacial
El campo de divergencia subespacial, también conocido como escisión espacial, es un fenómeno capaz de duplicar partículas de materia. Este fenómeno fue observado por primera vez por teóricos cuánticos de la Universidad Estatal de Kent en el siglo XXIV. En cuyo experimento, se logró duplicar una sola partícula de materia utilizando una divergencia de campos subespaciales, aunque los átomos no pudieron ocupar el mismo punto en el espacio-tiempo durante un prolongado periodo de tiempo antes de que la cohesión cuántica comenzara a desintegrarse, provocando que estos sufrieran una aniquilación mutua. En el 2372, la USS Voyager se topó con un campo de divergencia de este tipo en el Cuadrante Delta cuando se adentró en una corriente de plasma, creando dos naves idénticas, con sus dotaciones correspondientes, en el mismo punto de espacio-tiempo. Dado que la antimateria de núcleo de curvatura no se duplicó, ambas naves experimentaron un agotamiento inexplicable de su suministro, ya que ambas compartían la misma fuente de energía. Además, a las dos tripulaciones se les ocurrió la idea de inyectar repetidas ráfagas de protones en el reactor principal para mantener sus motores en funcionamiento. Sin embargo, una de las Voyager comenzó a emitir las ráfagas antes que la otra, causando graves daños a la otra nave. Tras descubrir lo que había ocurrido, intentaron fusionarse de nuevo, recreando el campo de divergencia mediante la emisión de un pulso de resonancia. Por desgracia, el resulado es que quedarán aún más desfasados entre sí. Cuando los vidiianos atacaron una de las naves, esta decidió activar la autodestrucción, dejando intacta una de las dos Voyager, aunque con graves daños por culpa de las ráfagas de protones [Deadlock (VOY, 2.21)]. Un concepto de ciencia-ficción muy interesante que nos dejó uno de los capítulos más curiosos de la serie de Voyager.

8 · Campo de reversión molecular
Es una anomalía espacial capaz de interferir en los patrones del transportador y en las estructuras moleculares de los objetos que lo atravesaban. En el 2369, la lanzadera Fermi quedó atrapada en uno de estos campos, y fue destruida. Pero sus ocupantes lograron ser transportados a bordo de la USS Enterprise-D, pero el campo de reversión molecular ocultó partes de sus patrones. En particular, la estructura ribonucleica de su ADN, y el transportador rematerializó al capitán Jean-Luc Picard, a la alférez Ro Laren, a Keiko O'Brien y a Guinan, con el aspecto físico de niños de doce años. Utilizando el transportador para retornarnos a su forma adulta, utilizando los datos guardados en su banco de memoria [Rascals (TNG, 6.07)]. Volver a la infancia, pero con todo el saber acumulado en tu vida, es algo que más de uno ha pensado. En este divertido episodio exploramos las diferentes reacciones, desde Ro, cuya infancia en los campos de refugiados bajoranos no es precisamente agradable. Al optimismo de Guinan, pasando por la frustración de Keiko, madre y esposa. Sin olvidar la situación de Picard, todo un capitán de la flota, teniendo que hacer una pataleta para ver a Riker.

9· Anillo de distorsión
También conocida como onda de distorsión espacial, (si presenta un componente de implosión espacial) es una anomalía espacial en la que la propia forma del espacio-tiempo cambiaba. En el 2371, la USS Voyager quedó atrapada por un anillo de distorsión en movimiento, que colapsó su campo de curvatura y envolvió la nave, reconfigurando su interior. De manera que la tripulación quedó atrapada, sin poder acceder a la mayoría de los sistemas. Dando la sensación que estaba siendo aplastada lentamente por una implosión espacial. Desde ingeniería se intentó iniciar un pulso de choque, pero en lugar de disipar el anillo, este aceleró la implosión. Mientras los miembros restantes de la tripulación se reunían en la holocubierta 2, situada en el centro de la nave, hasta que el anillo de distorsión pasó a través de ellos sin causar daño alguno y desapareció. Tras el fenómeno, descubrieron que este era una forma de comunicación alienígena, y que toda la Voyager había sido copiada, mientras se habían cargado en los ordenadores veinte millones de gigaquads de nueva información [Twisted (VOY, 2.06)]. Aunque el episodio no es recordado precisamente por su calidad, la idea que la nave se había convertido en un laberinto que cambiaba constantemente me parece interesante. Como si fuera uno de los dibujos imposibles del holandés Escher. Por desgracia no se vuelva a mencionar nada de esa información que se cargó en el ordenador, ni se profundiza sobre los alienígenas que habían lanzado esa extraña comunicación.

10 · Murasaki 312
También conocido como el cuásar Murasaki, era un fenómeno electromagnético situado a tres días de distancia de Makus III a velocidad de curvatura 1. En el 2267, ionizo todo un sector, incluidos cuatro sistemas estelares, generando lo que se conoce como efecto Murasaki. Según las lecturas obtenidas por la USS Enterprise, tiene una concentración iónica negativa de 1,64×10⁹ metros, una longitud de onda de la radiación de 370 ångstroms, y sus armónicos se alzan a lo largo de todo su espectro. Todos los capitanes de la Flota tienen órdenes de investigar formaciones similares a Murasaki 312, interrumpiendo cualquier otra misión, incluidas las médicas [The Galileo Seven (ST, 1.13)]. La versión remasterizada del cuásar Murasaki siempre me ha parecido una de las representaciones más hermosas de Star Trek.

11 · Nexus
Conocido como Nexus, es un fenómeno temporal no lineal extradimensional similar al cielo o paraíso en algunas civilizaciones conocidas, en el que los pensamientos y deseos de cada uno daban forma a la realidad. Su aspecto exterior es el de una cinta de energía de flujo temporal violenta y destructiva, que atraviesa la galaxia cada 39 años [Novela: Q-Space]. En su interior, el tiempo y el espacio carecían de sentido, lo que permitía visitar cualquier momento del tiempo y cualquier lugar que uno pudiera imaginar. En el 2293, dos naves que transportaban refugiados el-aurianos, quedaron atrapadas en un potente campo gravimétrico que emanaba del borde posterior de la cinta de energía. Ambas fueron destruidas, pero el USS Enterprise-B logró transportar algunos refugiados justo antes de liberarse al generar una descarga de resonancia disparada desde el deflector principal capaz de perturbar el campo. Mientras que, en el 2371, el doctor Soran destruyó la estrella del sistema Amargosa para desviar la cinta de su trayectoria hacia el sistema Veridian. Con la intención de destruir también su sol, para que el Nexus pasara por Veridian III, y lograr introducirse de nuevo en la anomalía, sin necesidad de acercarse en una nave, en la que había estado en el 2293 [ST: Generations]. Aunque el concepto del Nexus me parece demasiado espiritual, este fenómeno no podía faltar en esta lista. En la trilogía de novelas TNG – Q Continuum, se indica que este fue creado a partir de una llamarada solar en la infancia de Q, pero él ignoraba en qué se había convertido. ¿Cuál sería ese lugar perfecto donde nos llevaría el Nexus si entráramos en él?

 
Ll. C. H.
 
 
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martes, 24 de marzo de 2026

Sistema de ocultación (3)

Detección
Localizar una nave o un objeto camuflado en el espacio es extremadamente difícil y a menudo requiere un protocolo de búsqueda activa que utilice una red de sensores de taquiones muy extensa [ST: The Starfleet survival guide]. Aun así, algunas características técnicas podían ser explotadas para detectar la capa de invisibilidad. Así, los pájaros de presa klingon seguían liberando plasma, que podía ser detectado. (3) En el 2293, un torpedo de fotones modificado para catalogar anomalías gaseosas, rastreó estas emisiones de la nave del general Chang hasta fijar el plasma de escape, impactando en la nave y destruyéndola [ST VI: The undiscovered country]. También es posible observar un efecto brillante mientras la nave está camuflada, o antes de desactivar el camuflaje, debido a las distorsiones energéticas que se manifiestan con mayor frecuencia con la refracción de la energía de la luz visible de los objetos estelares circundantes muy cercanos al contorno del objeto camuflado [ST III: The search for Spock]. Estas matrices de refracción imperfectas ocurrían, a mediados del siglo XXIII, al interactuar con taquiones y neutrinos aleatorios del núcleo de curvatura de la nave [ST: The Starfleet survival guide].
Mientras que en el momento de desocultarse las naves generan una acumulación de partículas taquiónicas que es posible detectar [By inferno’s light (DS9, 5.15)]. Además, al viajar a curvatura, se podía emitir una ligera variación subespacial, que desaparecía una vez se bajaba a velocidades subluz [The search (DS9, 3.01)]. De manera que, al superar su capacidad máxima de propulsión, el sistema no podía camuflar completamente la nave, apareciendo en los sensores de navegación como un eco. Como el que detectó la USS Enterprise-D mientras se desplazaba al sistema Beta Stromgren en el 2366 [Tin Man (TNG, 3.20)]. Aun así, al viajar a factor de curvatura 6, o por debajo, las naves deberían permanecer indetectables. Pero una concentración numerosa, como la flota de ataque camuflado formada por las naves del Tal’Shir y la Orden Obsidiana, aparecería en los sensores como altas concentraciones de partículas tetryon [The die is cast (DS9, 3.21)]. A su vez, la flota klingon que viajaba a curvatura fue detectada por Deep Space 9 como «una enorme onda de distorsión en el subespacio». Pudiendo calcular su rumbo a partir del vector de la perturbación subespacial [The Way of the Warrior (DS9, 4.01/02)].
En el 2371 se podía utilizar un rayo de antiprotones para detectar las naves ocultas. El jem’hadar lo utilizó para detectar la USS Defiant a través del dispositivo de camuflaje romulano con el que estaba equipada [The search (DS9, 3.01)]. Así como los cardassianos para localizar la misma nave cuando fue robada por un operativo del maquis. Aunque se podía ajustar la frecuencia de resonancia del camuflaje para contrarrestar estos efectos [Defiant (DS9, 3.09)]. Para el 2374, la detección se podía realizar a objetos situados hasta a dos años luz [Behind the lines (DS9, 6.04)]. Más adelante, el Dominion, junto a sus aliados cardassianos, podía identificar campos de camuflaje con un escáner de taquiones de largo alcance. En el 2375, un ala de ataque del jem’hadar utilizó este tipo de sensores, instalados a bordo de las naves, para rastrear al grupo de pájaros de presa del general Martok que había atacado la base de Trelka V, en una incursión rápida detrás de sus líneas [One more unto the breach (DS9, 7.07)].
La capa de invisibilidad genera una frecuencia de camuflaje con una modulación de energía específica, creando un patrón que, al conocerlo, es posible penetrar la invisibilidad. En el 2376, la USS Voyager modificó el deflector de navegación para localizar la frecuencia de sus dispositivos y descubrir las estaciones espaciales ba’neth [Riddles (VOY, 6.06)]. Las versiones del camuflaje utilizadas por los klingons a finales del siglo XXIII también tenían sus defectos. Los cruceros de batalla de clase D7 podían detectarse mediante un barrido metafásico [Prophecy (VOY, 7.14)].
Localizar un objeto en la superficie de un planeta puede resultar más fácil, dependiendo del tipo de planeta y de lo que se esté ocultando. Los motores de una nave, la red de sensores y el transceptor subespacial producen interferencias extremadamente potentes en las bandas de RF entre 119,5 MHz y 164,2 MHz, a distancias de hasta 100 kilómetros. Además, la mayoría de los dispositivos, cuando están activos, son fuentes de neutrinos de alta energía que pueden detectarse con un escaneo de radiación pasiva en un ancho de bando de 9,85 GeV. Por otro lado, si es un planeta de clase M estándar, el agua y la atmósfera pueden dar pistas de la presencia de una nave oculta. Los dispositivos más antiguos ionizan las partículas atmosféricas que entran en contacto con ellas, produciendo un fuerte olor a ozono en la proximidad del objeto encubierto. A su vez, la repulsión electrostática de este tipo de campo puede permitir que el vapor de agua se acumule en la superficie. Y cuando este alcanza un volumen suficiente para formar gotas, revelará su tamaño y su forma general [ST: The Starfleet survival guide]. Aunque no siempre es necesaria tecnología avanzada para localizar una nave en la superficie de un planeta. A menudo se ven impresiones profundas en el suelo causadas por el tren de aterrizaje de la nave invisible [ST VI: The voyage home].
Una vez que se detecta la nave u objeto camuflado, colapsar su campo de encubrimiento es un desafío aún más difícil. Teóricamente, un pulso iónico inverso podría desestabilizar una matriz de ocultación, pero tendría que estar calibrado con precisión a la frecuencia del campo de neutrinos de la capa, y tendría que ser más potente que la amplitud de la capa que lo rodea en aproximadamente un 1000 por ciento [ST: The Starfleet survival guide]. El pájaro de presa de la clase D12 fue retirado del servicio precisamente porque contaba con una bobina de plasma defectuosa, vulnerable a un pulso iónico de baja intensidad, que genera que se reinicie el sistema, activando el camuflaje de la nave, y desactivando sus escudos [ST: Generations].
 
Red de tachiones
Para defender sus fronteras, en la década del 2360 la Federación contaba con una red de sensores gravitacionales capaces de detectar las naves camufladas. Pero no se consideraba totalmente eficaz, por lo que estaba complementada por una red de detección de taquiones [Face of the Enemy (TNG, 6.14)]. Esta utilizaba rayos taquiónicos más rápidos que la luz, emitidos desde una plataforma, que puede ser una nave, un satélite o una sonda, que los envía a su contrapartida más cercana, creando así una red de rayos taquiónicos invisibles, la cual es interrumpida cuando una nave camuflada intente traspasarla, permitiendo que los sensores lo detecten e informen de la ubicación [ST: Fact files]. La ida fue presentada por el ingeniero jefe de la USS Enterprise-D, el teniente comandante Geordi LaForge, a principios de 2368 [Redemption II (TNG, 5.01)]. Por sus semejanzas, es posible que derivara de la táctica utilizada ya en la Crisis de Babel del 2154, previa a la Guerra Terrestre-Romulana, utilizada para detectar naves camufladas [United (ENT, 4.13)].
Para el 2368, la red propuesta por LaForge detectaría cualquier intento de fuerzas romulanas de atravesar la frontera entre los imperios Klingon y Romulano. Impidiendo que estos últimos abastecieran armas y suministros al bando de la casa Duras, en ese momento enfrentada en una guerra civil contra Gowron, líder del Alto Consejo. Debido a lo precipitado de la operación, la Flota Estelar solo pudo reunir una flota d 20 naves, incluyendo algunas que aún no se encontraban completamente operativas o a las que les faltaba parte de la tripulación. Esto incluía la USS Sutherland, que estaba en el dique seco tipo McKinley de la Base Estelar 234, sin su capitán, ni con sus sistemas listos para entrar en servicio. Aun así, se le asignó al teniente comandante Data como oficial al mando provisional, y se envió para formar parte de la red de detección de taquiones. También se incluía la USS Excalibur, que, al no contar con su dotación completa, se destinó al comandante William Riker como oficial al mando provisional y al comandante LaForge como primer oficial. Otras naves que formarían parte del grupo de interdicción eran la USS Ahwahnee, superviviente de la Batalla de Lobo 359, y la USS Hathaway, participante en los juegos de guerra en Braslota II, además de la USS Thomas Paine o la USS Tian An Men.
Con la flota posicionada, se activó la red de taquiones, detectando cinco naves romulanas camufladas. Por lo que su líder, la comandante Sela, desesperada por mantener su participación en secreto, ordenó mantener sus posiciones, mientras preparaba un nuevo plan. Para romper el punto muerto, el capitán Picard permitió que una de sus naves crease accidentalmente un agujero en la red. Pero los romulanos descubrieron el ardid, razonando que una parte de la red puede ser inutilizada inundándola con un pulso masivo de taquiones. Cuyas interferencias proporcionarían un paso seguro para sus transportes sin ser detectados. Escogiendo a la Sutherland como su objetivo. Cuando el pulso le impactó, sus sensores se bloquearon, impidiendo la detección de los romulanos. Mientras que las naves estelares empiezan a reposicionarse, el comandante Data, ignorando las órdenes, utilizó las partículas subatómicas de taquiones residuales, emitiendo una ráfaga de alta energía de nivel seis, para detectar las naves que intentaban infiltrarse. Disparando varios torpedos de fotones reconfigurados para iluminar a las naves romulanas dentro de la neblina de taquiones, obligándolas a retirarse [Redemption II (TNG, 5.01)].
En el 2373, los klingons desplegaron su propia red de detección de taquiones alrededor del perímetro de su cuartel general en Ty’Gokor [Apocalypse Rising (DS9, 5.01)]. En el cuadrante Delta, el enjambre utilizaba una técnica similar para vigilar sus fronteras, consistente en una serie de haces de taquiones entrelazados. Por lo que la tripulación de la USS Voyager idea una manera de eludir la red modificando sus escudos para refractar los haces alrededor del casco sin interrumpirlos [The Swarm (VOY, 3.04)].

 
 
 
Notas de producción:
(3) Según la novelización de la película, Spock explica que los rastros de plasma son detectables porque la nave debe reducir ligeramente su capacidad de camuflaje al disparar sus armas. Sugiriendo que Chang no había activado sus escudos por simple arrogancia. Yo siempre pensé que esta búsqueda se podía realizar sobre naves camufladas en un espacio muy concreto, como la zona de la órbita de Khitomer donde la USS Enterprise-A y el USS Excelsior estaban siendo atacadas. Y, por tanto, imposible de replicar en la inmensidad del espacio, o en zonas menos acotadas. Corrigiendo dicho defecto posteriormente.
 
 
Ll. C. H.
 
 
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