domingo, 19 de mayo de 2019

Discovery segunda temporada


Este artículo contiene spoilers.

Con Such sweet sorrow (DIS, 2.13/14) ha terminado una segunda temporada que tenía una buena historia, pero en su conjunto irregular y floja, desarrollada de manera torpe, con inconsistencias en el argumento, momentos innecesarios y oportunidades perdidas (aunque esto último ya queda en la valoración de cada uno) y cuya mejor baza ha sido su final. El argumento del Ángel Rojo sí ha demostrado que la serie tiene buen control sobre sus arcos argumentales, pero aún le falta refinar sus capítulos, es decir en las distancias cortas del día a día. Es de agradecer que apenas haya tenido cortes en su fluidez, como sí tuvo el año pasado en Into the forest I go (DIS, 1.09) o de relleno como Magic to make the sanest man go mad (DIS, 1.07). La presencia de la almirante Cornwell en Project Daedalus (DIS, 2.09), donde no sabemos muy bien de donde sale, y el viaje al universo micelial de la mano de May en Saints of imperfection (DIS, 2.05), parecen ser la excepción. Aunque la trama tarda en arrancar al no encontrar a Spock hasta el capítulo Light and shadows (DIS, 2.07) y aun así aún tenemos que viajar a Talos IV para curar a nuestro vulcano en If memory serves (DIS, 2.08). Y eso teniendo en cuenta que ya sabemos que este conocía la existencia de las siete señales Brother (DIS, 2.01).

Por lo demás todo lo que sucede tiene una causualidad justificada y está bien construido: lo que ha pasado tenía que ocurrir así porque el Ángel Rojo (ya fuera Michael Burnham o su madre) lo había provocado o generado de esa manera voluntariamente. Un poco simple, pero efectivo. El malvado de la temporada, que parecía ser la paranoica Sección 31, al final resulta ser un tercero: Control. Este programa inteligencia artificial se revela contra sus creadores y contra aquellos que debía proteger, para mostrarnos que sus intenciones eran erradicar toda forma de vida inteligente en la galaxia. Ese giró me gustó, ya que pensaba iban a utilizar a la Sección 31, antítesis de la filosofía de la Flota Estelar, como habían hecho en la primera temporada, donde el malvado era el reverso del universo espejo, nuestras antítesis en todos los sentidos. El planteamiento de Control es un clásico en la ciencia-ficción, pero eso no deja de ser interesante, aun así no lo han explorado mucho, y eso que podía haber sido muy interesante su desarrollo. Ejemplos en el universo trek hay unos cuantos: la computadora M-5 de The ultimate computer (ST, 2.24) o el Doctor holográfico sin protocolos éticos en Equinox (VOY, 6.01). Y en el cine podemos encontrar a HAL 9000 en 2001: Una odisea en el espacio (1968) o el programa central de la trilogía de Matrix (1999-2003).

Preguntas sin respuestas
El gran problema de la temporada está en la cantidad de cabos sueltos que han dejado sin explicar. El primero está en la primera escena del primer capítulo: ¿qué le pasó a la Enterprise en Brother (DIS, 2.01)? ¿Fue saboteada, un fallo de diseño, fue Control, la madre de Burnham? No lo han aclarado y por tanto el motivo por el que Pike es transferido a la Discovery. Que aunque pueda parecer anecdótico, no deja de ser importante para justificar los sucesos de la historia.

¿Qué son los cristales de tiempo: tecnología alienígena, un fenómeno natural como una anomalía temporal cuyo vértice es Boreth, reminiscencias de paso de la TARDIS? Tal vez explicar su origen, más allá de su simple existencia sea demasiada technobabble: esas interminables e incomprensibles explicaciones de Geordi en The Next Generation o Seven of Nine en Voyager, pero una aclaración sencilla tampoco van mal de vez en cuando. ¿No han explicado porque el Ángel Rojo visita a Spock? Pues todas estas cosas son lo mismo.

Una inconsistencia grave es que en Brother (DIS, 2.01) nos muestran que Spock conocía la existencia de las siete señales meses antes de que estas se materializaran. En If memory serves (DIS, 2.08) descubrimos que conocía el apocalíptico futuro que se avecinaba tras hacer una fusión mental con Gabrielle Burnham que llevaba el traje Ángel Rojo. Pero en Such sweet sorrow (DIS, 2.13/14) sabemos que es Michael es quien genera la siete señales y que su madre desconocía la existencia de estas. ¿Entonces cómo es que Spock las conoce?

¿Qué ha ocurrido para que Control, un programa de análisis estratégico, asuma conciencia propia y decidiera aniquilar toda forma de vida? Lamento referirme a otra saga cinematográfica, pero todo esto me recuerda a cuando Skynet se conecta a internet (y tras ver los actuales videos de los influencer de youtube) decide aniquilar a la humanidad y reemplazarnos por máquinas. Tal vez Skynet no tuvo que ver youtube para considerar la extinción de los humanos, pero me falta que me cuenten que pasó con Control y porque se convirtió en un programa homicida. Y es que aunque sabemos que este desea la información de la Esfera para evolucionar, lo que desconocemos en sí es si este cambio fue espontáneo o una influencia externa como ocurriera con V’Ger. Por otro lado en Light and shadows (DIS, 2.07) tenemos una sonda lanzada por Pike que tras pasar 500 años en el futuro, donde fue alterada con componentes desconocidos en el siglo XXIII, regresó en forma de cefalópodo para colarse en la mente de Airiam con la misión de apoderarse de los conocimientos acumulados por la Esfera para transferírselos a Control para que este evolucionara. Volviendo a las analogías cinematográficas: cual Terminator enviado por Skynet al pasado. Además la existencia de la sonda hace suponer que en algún momento del futuro Control aún existe, ¿o es parte de la línea temporal que Gabriell Burnham ha intentado desesperadamente cambiar y solo con el viaje de la Discovery al futuro lo consigue? ¿En esta línea Control ha enviado la sonda (tras esa inexplicable estancia de 500 años) para conseguir la información que necesita? ¿Esa sonda tiene algo que ver con que Control se transformara en una entidad malvada? Eso significa que todo esto lo ha provocado Pike al enviar la sonda en una especie de efecto/reacción temporal. Pero claro, Control ya llevaba tiempo actuando por su cuenta, como demuestra el asesinato de los almirantes de la Sección 31. Y tampoco se explica cómo consiguieron la nanotecnología que permite personificarse a Control. Lo cual me parece un poco absurdo, teniendo en cuenta que es un programa informático, ¿por qué copiarse, cual copia pirata de Windows e infectar cualquier computadora y así sobrevivir?

Como trama innecesaria podemos destacar sobre y ante todo la presencia de May, la jahSeep. Cuando aparece dice que Stamets, como navegante de la Discovery a través de los saltos miceliales, está destruyendo la red. Pero luego parece que su intención era conseguir que Tilly la ayudara a matar al monstruo que está destruyendo su habitad, quien resulta ser el doctor Culbert. Y como después vuelven a utilizar los saltos para trasladarse a Boreth o escapar de las naves de la sección 31, deja la resolución de esa trama, por lo menos, confusa. Es como si hubieran pensado una cosa y al final del capítulo recordaron que más adelante debían de utilizar su motor de champiñones. Siendo todo ello contradictorio a lo bien pensada que está la causualidad en el resto de la temporada.

¿De dónde viene la Esfera? ¿Quién la creó, que propósito tenía, era un ser vivo, una máquina o ambos? Posiblemente lo más interesante de toda esta trama, solo haya sido de McGuffin que poco tiene que ver con los sucesos que nos han narrado. Sirviendo como excusa por la que Control persigue a la Discovery y que estos tengan que huir al futuro.

Estos y algunos otros asuntos sin resolver son lo que me lleva a decir que a la serie le falta pulir, y mucho, las distancias cortas. Y es que algunos de estos elementos, creo que, simplemente no se molestaron en buscar una explicación coherente, la cual tampoco hubiera sido demasiado complicada encajar en la trama. Aunque también puede ser que estos cabos sueltos los hayan dejado para desarrollarlos en la tercera temporada, siendo esta una continuación de la trama del Ángel Rojo. Así podrían dedicar algo de tiempo en averiguar que llevó a Control a obtener conciencia propia homicida o el origen de la Esfera, de la misma manera que zanjará quien se queda al mando de la Discovery, tras limitarse a una mirada entre Burnham y Saru, al dejar Pike esta transcendental decisión en manos de los mismos tripulantes.

 ¿Qué nos deparará el futuro?
Aquí entramos en el resbaladizo terreno de la especulación y el deseo. Casi como un salto de fe. La séptima y última señal indicaba a Pike y Spock que la Discovery había llegado a su destino 950 años en el futuro. Y con este viaje los guionistas y productores han eliminado de un plumazo el lastre que tiene intrínseco toda precuela: ser fiel a los sucesos futuros que todo el mundo conoce. Ahora mismo el planteamiento es tan abierto que literalmente pueden hacer lo que quieran. Intentar regresar a su tiempo, que me parecería un error, ya que volveríamos a tener los mismos problemas con el canon establecido. O explorar el siglo XXXII y todas las posibilidades que eso conlleva: libertad total para desarrollar la siguiente aventura. Como ya dije ahora se tiene una vasta galaxia donde usar el motor de champiñones a voluntad. La Federación puede haber sobrevivido o sucumbido por los borg o por una horda de tribbles vampiros. Puede haber un Imperio Kelpiano, o que todo siga más o menos igual. Este giro argumental de la serie es lo mejor de la trama, ya que ahora ya no hay nada escrito, no hay historia que mantener, solo infinitas posibilidades en infinitas combinaciones.

Personajes
Michael Burnham: La idea era hacer una serie algo diferente, poniendo el foco, no en el capitán como hasta entonces, sino en un oficial secundario. Esto no sería malo si no fuera porque estando en una estructura jerárquica, al final la responsabilidad de la acciones recaerá en la persona que esté al mando. Por otro lado y como protagonista de la serie, lo normal es que ella lleve la iniciativa de las tramas y esa pequeña contradicción, a mí modo de ver a dejado algunos momentos realmente kafkianos, arrastrando al resto de tripulantes, incluido el capitán. Como ejemplos más destacados podemos decir la decisión de evolucionar a los kelpianos o la determinación de salvar inexorablemente a su madre (sin contar con ella) o durante la herrática búsqueda de su hermanastro. Esto sin entrar a valorar si las decisiones eran acertadas o no.

Por otro lado podríamos decir que en estos capítulos nuestra protagonista ha explorado su inestabilidad emocional. Posiblemente para mostrar su lado más humano ha terminado llorando en An obon for Charon (DIS, 2.04) por la inminente muerte de Saru, y en Saints of imperfection (DIS, 2.05) está visiblemente entristecida por la desaparición de Tilly, aunque no llega a llorar. En Project Daedalus (DIS, 2.09) cunado Airiam se sacrifica y en The Red Angel (DIS, 2.10) durante el funeral de esta la emoción la hace contener las lágrimas y en ese mismo episodio al sincerarse con Ash Tiller sobre sus temores o por lo menos eso sugiere la escena. Así como en Perpetual infinity (DIS, 2.11) al reencontrarse con su madre. Y finalmente en Such sweet sorrow I (DIS, 2.13) con sus padres adoptivos y al despedirse de Tiller, así como en Such sweet sorrow II (DIS, 2.14) al despedirse de Spock. Todo esto tampoco es malo, pero nos presentaron a alguien más racional, forjado en la más estricta y pura educación vulcana, motivado por la lógica y se suponía que más fuerte. Esta última faceta de Burnham no es que nos haya den más matices, es que esto lo desdibuja.

Saru: Es el único protagonista principal que mantiene mi interés dentro del elenco original. Y eso gracias a perder esa insufrible costumbre de recordarnos que siempre ha vivido con miedo. Ahora toca descubrir como son los kelpianos evolucionados y tengo ganas de verlo.

Sylvia Tilly: Se ha convertido en una histérica que ha de hacer una gracia torpe o ser la bocazas cada vez que aparece en pantalla. Dejando a un lado el interés que tenía al principio de aquella chica tímida, habladora por nerviosa, no por tonta, que tenía ansias por superarse y mejorar. Convirtiéndose simplemente en alguien irritante de manera innecesaria y del chiste fácil y absurdo. En una sola palabra: insoportable. Además su trama con May es solo el máximo exponente de esta personalidad, pudiendo haber hecho un mejor desarrollo como primer contacto con una especie procedente de otro universo. Con todas las posibilidades que eso comportaba.

Paul Stamets & Hugh Culber: Nuestro científico partía con la losa de la muere de su pareja, el doctor Culbert. Pero circunstancias de la vida... este resucita a media temporada gracias al proverbial universo micelial donde todo se puede conseguir como por arte de magia. Y su luto se convierte en recuperar a su pareja, que obviamente esta desconcertada después de regresar de entre los muertos. El cual, aunque en Saints of imperfection (DIS, 2.05) parece estar feliz de encontrar a Stamets, a partir de entonces nos muestran que le cuesta adaptarse y volver a su anterior vida. Su catarsis con Tyller era necesaria, pero su rechazo a Stamets no termino de entenderlo, hasta que Reno le abre los ojos y al ver a Stamets gravemene herido le consuela al final de Such sweet sorrow (DIS, 2.13/14). La verdad es que para ese viaje no se necesitan alforjas, ya hacen pasar un calvario a los personajes para regresar al mismo punto en que se encontraban en Context is for Kings (DIS, 1.03) cuando nos los presentaros. Por lo que al final todo ello resulta un desperdicio de metraje. Lo único destacable es el tratamiento que les han hecho como primera pareja gay entre personajes principales de la saga: con una completa normalidad. Sobre el desarrollo de Stamets las circunstancias de su pérdida le han hecho algo más humilde que en la primera temporada, y eso es bueno. A destacar su química con Jett Reno.

Jett Reno: Podría decirse que es el mejor personaje creado ex-profeso para esta serie. No le importa mancharse las manos y dice lo que piensa con ocurrencia, poniendo los puntos sobre las íes. Su presentación en Brother (DIS, 2.01) ya marcó su desarrollo: volvíamos a tener un ingeniero se carrera, capaz de reparar un motor de curvatura con un chicle y un clip. No por algo había mantenido con vida a sus compañeros heridos a bordo de una estrellada USS Hiawatha durante varios meses. Además tiene una buena química con Stamets, pero es porque Reno es un gran personaje por sí mismo y  eso se nota al interactuar con el resto de sus compañeros. No olvidemos que es ella quien le recuerda a Culbert que tiene suerte de tener a Stamets. Ella perdió a su esposa durante la guerra contra los klingons y no tiene la segunda oportunidad que la vida les ha brindado a ellos dos. Magistral.

La tripulación: Aunque han salido poco, tampoco ha habido metraje suficiente, hemos conocido un poco más de algunos de ellos. Sí es de agradecer que como grupo de secundarios se mantengan los mismos desde la primera temporada, lo que hace, a pesar de no saber casi nada de ellos, una sensación de continuidad que se agradece. Por ahora solo hemos conocido más cosas de Airiam, pero más bien fue porque era necesario para el desarrollo de Project Daedalus (DIS, 2.09) al encargar al villano de la temporada. Espero que no suceda lo mismo con el resto: Owosekun, Rhys, o Bryce, y que nos cuenten más cosas de ellos, sobre todo ahora que se han sacrificado por el bien de la galaxia viajando al futuro, dejando atrás a sus seres queridos, a la familia y amigos en un viaje que tiene pocos posibilidades de retorno.

Christopher Pike: Este es un personaje muy interesante y épico, sobre todo el desarrollo dramático de su historia que ya nos contaron hace 50 años en The menagerie (ST, 1.15/16). Además sus valores y acciones son posiblemente lo más cercano al espíritu original de la saga. Sus decisiones siempre han sido de lealtad y protección hacia su gente: creyendo siempre en la inocencia de Spock, al discrepar de los métodos de la Sección 31, hasta llegar a sacrificarse por los suyos, amotinándose frente a lo que considera una injusticia y un crimen. Y así se lo ratifica a Tenavik en Boreth: «Un capitán de la Flota cree en el servicio, el sacrificio, la compasión y el amor. No pienso traicionar lo que me hace ser quien soy futuro… con un final que… no había previsto tener». Conoce su fatídico destino y se enfrentará a él, ya que así logrará salvar la vida de otros ¿qué mayor sacrificio puede hacer alguien por sus semejantes? Y es una lástima que no le hayan sacado más partido, porque de potencial no le falta, sobre todo gracias a la magistral interpretación de Anson Mount.

Spock: Su presencia me ha parecido interesante, y eso que Spock nunca me ha atraído mucho. Pero ha estado bien conocer un poco más de su infancia, siendo un buen complemento a lo que ya conocíamos de él. Lo mejor es haber creado el background alrededor de su relación con Pike, entendiendo por fin esa lealtad que motivará a Spock en The menagerie I (ST, 1.15) a infringir las normas, arriesgando su carrera y su vida, para llevar a su antiguo capitán hasta Talos IV tras su fatídico accidente que vemos en Through the Valley of Shadows (DIS, 2.12). Las interacciones en los sucesos que nos narran con las diferentes series de la saga, como ya hicieron con el universo espejo, son lo mejor que tiene Discovery, al permitir profundizar más con ellas y desarrollarlas más profundamente. Finalmente puntualizar que Ethan Peck, nieto del grandísimo Gregory Peck, realmente hace creíble el personaje del vulcano. Eso sí, confesaré que lo prefiero con barba o en su defecto perilla.

Voq/ Ash Tyler: Lo dicho en otras ocasiones, no entiendo que querían hacer con agente klingon transformado con los recuerdos de un humano. Y además ahora está metido hasta las cejas en la Sección 31, quienes parecen haber olvidado que era el Portador de la Antorcha (básicamente su mano derecha) de T’Kuvma. Si esta hubiera sido la verdadera guardiana de la Federación le debería haberle viviseccionado para averiguar todo de él y no enviarle a bordo de la nave más avanzada de la Flota. Su relación con Burham básicamente es irrelevante al crearla como un quiero-pero-no-puedo. Porque tampoco creo que haya nada que les impide ser pareja. Ahora vuelve a quedarse atrás. Si en la primera temporada lo hacía en Qo’noS junto a L’Rell retomando el papel Portador de la Antorcha. Decisión fuera de toda lógica y por otro lado desastrosa como se demostró en Point of light (DIS, 2.03) al tener que fingir su muerte. Ahora vuelve a hacer lo mismo, quedándose en el siglo XXIII en una especie de protector de la vida para evitar una posible e hipotética resurgimiento de Control. La verdad es que salvo que se crionice 1.000 años, no creo que pueda continuar en la serie, aunque me espero cualquier cosa en Discovery.

Su Serenísima Emperatriz: Creo que Philippa Georgiuo tenía que haber muerto en la batalla de las Estrellas Binarias y su reverso sacrificarse para salvar a Burnham a bordo de su nave en What’s past is prologue (DIS, 1.13). Llevarla al universo promario no tiene mucho sentido como alguien procedente del espejo, mucho más cuando esta es su emperatriz. Y hacerla agente de la Sección 31 es simplemente ridículo, como ya vimos en Point of light (DIS, 2.03) al hacerla parecer una 007 o Harry Rehnquist de Mentiras arriesgadas (True Lies, 1994). Puede que quede muy espectacular en pantalla, pero no va mucho con el personaje a mí entender. Además esa medio insinuación de una relación materno-filial, de amistad, atracción o lo que sea, con Burnham me parece también estrambótica. Dudo mucho que la Emperatriz del Imperio Terrano tuviera ese tipo de lo que sea con nadie. Además la interpretación de Michelle Yeoh acentuando la soberbia y el desdén hacia todo lo que la rodea y sobre todo la actitud infantil de: “yo sé muchas cosas pero no te las voy a decir” no me convence lo más mínimo. Y lo peor es que Georgiuo ha viajado al siglo XXXII con la Discovery, por lo que su historia continuará en la tercera temporada.

Alta Cancillera (Madre) L’Rell: Su presencia en esta temporada está justificada para cerrar la trama klingon de la primera temporada, como se demuestra en Point of light (DIS, 2.03). Y la verdad es que podía perfectamente no haber vuelto a salir, porque los cristales de tiempo podían haber estado en Boreth, como en Romulus, como en cualquier otro planeta de la galaxia. Interesante es el cambio de maquillaje klingon, intentando suavizar las diferencias entre el que conocemos, al de la cabeza de pepino de la primera temporada. También es curioso cómo ha disminuido la presencia del lenguaje klingon en las escenas donde aparecen estos. Es como si hubiera rebajado el nivel de “frikismo culto” que representaban todas las conversaciones en klingon de la primera temporada.

Almirante Cornwell: En estos episodios su presencia ha ido creciendo hasta convertirse en un personaje secundario, más allá del almirante de turno que aparece para dar órdenes y no volvemos a verles. Me ha recordado al almirante Ross durante la Guerra contra el Dominion en Deep Space Nine, aunque ni le llega a la suela de los zapator. Ya que sinceramente se lo podía haber ahorrado, porque sus apariciones han disminuido el protagonismo de Pike, que ha quedado eclipsado y eso que como capitán debería marcar las decisiones de la tripulación. Lo hizo en Project Daedalus (DIS, 2.09) al unirse al motín contra la Sección 31 (que en aquel momento no se sabía que estaba bajo el poder de Control), dándole cierto aire de legitimidad. Ocurriendo algo muy similar en Such sweet sorrow (DIS, 2.13/14) al permanecer a bordo de la Enterprise. ¿No era Pike suficiente para liderar la lucha contra Control? No es que no me guste como personaje, simplemente me sobra porque su presencia reduce el protagonismo de un capitán tan sobresaliente Christopher Pike. Al final sin este personaje hubiera ocurrido exactamente lo mismo, por lo que podemos sentenciar que su presencia fue irrelevante.

Gabrielle Burnham: Su trágica historia personal es posiblemente lo más interesante que haya ocurrido en Discovery: la madre de nuestra protagonista atrapada en el futuro. Además la idea que esté anclada a 950 años y que por muchos viajes que haga siempre regresa a ese punto me parece de un dramatismo muy efectivo. Con el agravante a su condena, como si de Tántalo se tratara, de haber visto la muerte una y otra vez de su hija, por muchas intervenciones que haga. Además encaja con todo lo que ha ocurrido en la temporada: su visita a Spock para que la salvara cuando eran niños. La creación de la colonia humana de Terralysium con descendientes de los supervivientes de la 3ª Guerra Mundial. O que el encuentro con la Esfera no fuera fortuito y que además este estuviera relacionado con evitar que su información cayera en manos de Control. Su abrupta marcha en Perpetual infinity (DIS, 2.11) nos deja la incógnita de si habrá regresado al siglo XXXII y estará esperando a su hija. Si así fuera sería un buen final para ella, aunque su fuerte personalidad forjada por sus experiencias temporales, y como cualquier madre posiblemente aun vea a Michael como una niña, no vaticina un buen entendimiento con su hija.

Como conclusión me parece curioso que de todos los protagonistas los mejores procedan de otra serie. Estos tendrían que estar más limitados en su desarrollo por lo mucho o poco que les conocemos, a Spock y Pike respectivamente. Tal vez me parezcan mejores por el hecho de que me guste el concepto de ampliar el background de personajes conocidos, como ocurriera en la primera temporada con Sarek. Siendo Pike lo mejor que por ahora ha subido a bordo de la serie. Mientras que el resto, al ser de nuevo cuyo y por tanto tener libertad para hacer cualquier cosa en sus desarrollos, el resultado es un grupo de caracteres que importan bien poco al espectador. Y no hablo de adaptarnos a los nuevos tiempos, sino de darles los matices y la profundidad que uno quiera sin ningún tipo de atadura. Un amigo me decía que la idea de llevar a la Discovery al siglo XXXII y empezar la exploración del futuro era una premisa interesante, pero que fueran precisamente Brunham, Saru o Tilly, le quitaba todo el interés, ya que estos no eran para nada interesantes. El tiempo lo dirá.
No toda jaula es una prisión, ni toda pérdida eterna.

Ll. C. H.

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Reseña: Brother

sábado, 11 de mayo de 2019

Diferencias interiores en Discovery (2)


Los camarotes
Los camarotes de las nuevas naves estelares siempre me han parecido enormes, que doblan el tamaño de los vistos en la serie clásica. El camarote de Spock en Brother (DIS, 2.01) es un gran estancia, con una cama en un extremo y un sofá en otro y la ventana en el centro. Es cierto que en la época de Pike la dotación de la Enterprise es de 200 oficiales y tripulantes, mientras con Kirk esta había aumentado a 400. ¿De dónde sacar el espacio para tanta gente? Se podría haber partido los grandes camarotes que vemos en Discovery en dos, precisamente para doblar su capacidad. Pero los sucesos de The cage (ST, 0.01) son tres años antes de lo sucesos narrados ahora.


Y es que el camarote original del capitán Pike era mucho más pequeño. La estancia tenía una forma circular, con un mueble triangular (similar a la pantalla de la sala de reuniones) situado en el centro, una cama en un extremo y varias sillas en el otro. Mientras que en laera de Kirk estas estancias, más cuadradas, estaban formadas por dos espacios: el dormitorio y otro con una mesa, separados por una columna central enrejada. Eran lugares prácticos para pasar tiempo de descanso y poco más. En Discovery estas son estancias grandes, para dos tripulantes con sus correspondientes camas, como vimos en Context is for kings (DIS, 1.03) o más tarde cuando Burnham consigue su cabina propia. Incluso Saru, como vemos en An Obol for Charon (DIS, 2.04), ha logrado crear su pequeño jardín para emular su mundo natal.



Gimnasio
La clase Crossfield es una nave más grande que la Constitution, por lo que es normal que sus estancias tengan mayor tamaño. Un buen ejemplo podría ser el gimnasio, que en la Enterprise es una instalación más bien pequeña por lo que podemos ver en Charlie X (ST, 1.07), en cambio la Discovery este es mucho más grande, aunque parece tener el mismo tipo de equipamiento deportivo para entrenar en artes marciales o boxeo.


Despacho del capitán
En la clásica, y si mi memoria no me falla, el capitán Kirk no disponía de ningún despacho personal, como sí tenía Picard a bordo de la Enterprise-D. Sí tenía la sala de reuniones y había tenido conversaciones con sus compañeros en su camarote. En ST: The motion pictures vuelve a tener una reunión en su cabina, donde dispone de una mesa y sillas además de la cama. Pero a bordo de la Discovery Lorca ya contaba con un pequeño despacho junto al puente, que Pike amplió considerablemente para incluir una mesa de conferencias y otras comodidades.




Algunas similitudes
Una estancia que ha de ser más grande es el hangar, mucho más amplio debido al diseño del casco de ingeniería de la Discovery. Aunque este está mucho más concurrido que el de la clase Constitution, tiene el mismo tipo de galería de observación o control superior que en la clásica. Y las celdas donde están aparcadas los módulos de trabajo conocidos como “abejas trabajadoras son similares a las que se pueden ver en el hangar tras la actualización del 2270. Y en ambos casos el hangar es utilizado para el acceso y traslado de contenedores con suministros. Tal y como aparece en la detallada pintura mate de Andrew Probert, que difiere un poco del visto en pantalla.





El comedor, aunque en la Discovery es más largo y tiene más mesas y sillas, cuenta con el mismo sistema de dispensación de comida que la Enterprise. Esta además contaba en el 2293 con una cocina tradicional, incluyendo fogones y equipo de cocineros.



A bordo de la Discovery nunca se ha dicho expresamente que el laboratorio de Stamets, donde controla el motor de esporas, era la “ingeniería principal”. Este es el término tradicional para denominar el lugar donde se encuentra el reactor de propulsión de la nave. A pesar de esto esta estancia tiene dos niveles, al igual que la sala de ingeniería de la Constitution de la serie clásica, la cual también tenía una visión panorámica de los sistemas de propulsión.



Inconsistencia interna
En esta segunda temporada nos han mostrado las entrañas de la USS Discovery. Para ser exactos aparecen los rieles por donde transitan los turboascensores, los cuales parecen suspendidos en un espacio vacío en medio de la nave. O por lo menos por este se mueven las “abejas trabajadoras”, a través de tubos y estructuras huecas. La verdad es que me recuerda el interior de la Estrella de la Muerte que atraviesa el Halcón Milenario en Star Wars VI: El retorno del Jedi. Por lo que se había visto e intuido hasta ahora el interior de una nave estelar es una estructura compacta formada por cubiertas superpuestas unas encima de otras. Sí es cierto que existen los tubos jefferies para acceder a los sistemas y según los Diagramas de Sistemas Maestros existen conductos, horizontales y verticales, para los turboascensores. Pero en la Discovery parece que estos se mueven a través de esta zona, la cual puede que sea una especie de hueco central que atraviese el plazo y llegue hasta las cubiertas inferiores de la sección de ingeniería. Esto puede confirmarse en el picado donde se muestra en Such sweet sorrow (DIS, 2.13/14) como se llega hasta la zona del hangar principal. Puede que fuera parte del motor de esporas que está siendo desmontado, como indican en Brother (DIS, 2.01). Pero la nave utiliza viaja varias veces a lo largo de los siguientes capítulos a través del espacio micelial, por lo que esta explicación me parece poco plausible. Para mí es una incógnita el uso y sentido de este espacio interior.




Conclusión
Aunque la exploración espacial en el siglo XXIII de Star Trek está muy avanzada tecnológicamente y la Federación cuenta con razas que hace siglos que viajan por la estrellas, creo que el espacio existente en una nave espacial no es gratuito. Ya no es que todo se ha de llevar al espacio y ensamblarlo, sobre todo es porque todo ha de estar encajado para que todos los sistemas y equipos puedan funcionar y además permitir a la tripulación vivir cómodamente. Por eso los decorados de la clásica, excepto el puente o los camarotes, siempre me parecieron muy grandes y su aspecto poco espacial. Pero claro, era una serie de televisión de los 60 y el resultado no puede ser mejor con el presupuesto y los medios que se tenían. Aun así creo que el espacio tendría que ser más estrecho y angosto, más parecido a un submarino o a un barco, que a un edificio de apartamentos, que es lo que me recuerdan los pasillos o la sala de máquinas. (1) Con posterioridad estos fueron cambiando hasta llegar a la serie Enterprise, donde la forma tubular sí recordaba a la de un navío. En Discovery se ha seguido esta tendencia y los pasillos y la forma de las estancias concuerdan con lo que para mí tendría que ser el interior de la nave, además el decorado es infinitamente más detallado y acabado. Aun así en la Discovery y la Enterprise de esta nueva serie creo que las estancias continúan siendo demasiado grandes, en este caso comparándolos con sus homólogos de la serie clásica, casi contemporánea a la aventuras de Burnhman y compañía.

  
Ll. C. H.

Notas de producción:
(1) Obviamente esta afirmación se refiere a barcos militares o científicos actuales, no de pasajeros.


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Reseña: Brother