martes, 6 de octubre de 2026

Núcleo del ordenador (1) Flota Estelar

El núcleo o corazón del ordenador es el sistema informático de una nave estelar o estación espacial, en cuyo interior alberga el equipo de procesamiento principal. Siendo directamente análogo al sistema nervioso autónomo de un ser vivo [ST: TNG Technical manual]. El equipamiento de la Flota Estelar se basa en núcleos redundantes que procesan los datos de todos los sistemas de a bordo. Por lo que, si uno fallaba, el otro podía asumir inmediatamente su carga, sin que ello supusiera apenas ninguna interrupción en las operaciones. Proporcionando enormes cantidades de memoria para las operaciones ordinarias, desde el uso de los turboascensores, el soporte vital, hasta los sistemas de armamento, los sensores externos o el acceso a la biblioteca o el funcionamiento de la holocubierta [ST: The fact files]. La interfaz de la tripulación para el ordenador principal la proporciona el software Library Computer Access and Retrieval System, normalmente abreviado como LCARS. El cual ofrece la posibilidad de interactuar tanto mediante el teclado como por voz, e incorpora rutinas de inteligencia artificial muy sofisticadas y una organización gráfica de la pantalla que facilita al máximo su uso por parte de la tripulación [ST: TNG Technical manual].
El sistema informático es la pieza básica para el control y funcionamiento, desde los primitivos vehículos incapaces de salir de los sistemas estelares, como el Ares IV [One small step (ENT, 6.08)], a las primeras naves de exploración del espacio profundo. Así, a bordo de la Enterprise NX-01, lanzada en el 2152, que contaba con la computadora más potente jamás creada por los terrestres, ocupando tres cubiertas de altura [Dead stop (ENT, 2.04)]. Casi un siglo después, en el 2243, el doctor Richard Daystrom diseñó la computadora duotrónica, convirtiéndose en la plataforma informática principal para todas las naves estelares [The ultimate computer (ST, 2.24)] en los siguientes ochenta y seis años, hasta la introducción de un sistema que utilizaba chips ópticos isolinales [Relics (TNG, 6.04)]. Aunque en el 2268 el doctor Daystrom desarrolló el primer intento de instalar un sistema de inteligencia artificial totalmente independiente. Más sofisticada que el sistema duotrónico, capaz de pensar y razonar como un ser humano, habiendo utilizado su propio engrama de memoria para la computadora. Las primeras cuatro unidades multitrónicas fracasaron; probando la M-5, fue considerada lo suficientemente avanzada para realizar ensayos de campo. Desafortunadamente, este fue un desastre, dañando seriamente cuatro naves estelares y matando a varios cientos de sus oficiales y tripulantes [The ultimate computer (ST, 2.24)].

A finales del siglo XXIII, las naves más avanzadas, como la clase Excelsior, contaban con dos núcleos de procesamiento principales, normalmente situados en el plato, y un tercero en la sección de ingeniería [ST: Generations]. Un siglo después, la mayoría de las naves contaban con esta configuración, como la Galaxy [The Next Generation], la Intrepid [Voyager] o la Sovereign [ST: First contact]. Aunque otras, debido a su tamaño, como la Defiant, solo tenían dos núcleos gemelos a bordo [ST: DS9 Technical manual]. En la USS Enterprise NCC-1701-D, los dos núcleos principales están situados entre las cubiertas 5 y 14 de la sección del plato, funcionando de forma sincronizada. Mientras que el tercer núcleo informático abarcaba las cubiertas 30 a 37 del casco de ingeniería. Se trataba de un núcleo de reserva y, normalmente, solo se utilizaba si surgía un problema en la sección del platillo o cuando la nave se separaba [ST: The fact files]. Cada núcleo incorpora una serie de generadores de campos subespaciales en miniatura, que crean una distorsión de campo simétrica (no propulsiva) de 3.350 milicochranes dentro de los elementos del núcleo. Esto permite la transmisión y el procesamiento de datos ópticos dentro del núcleo a velocidades que superan con creces la velocidad de la luz o FTL. Los elementos centrales se basan en unidades de nanoprocesadores FTL organizadas en clústeres o grupos de transtadores ópticos de 1.024 segmentos. A su vez, estos se agrupan en módulos de procesamiento compuestos por 256 clústeres controlados por un banco de dieciséis chips isolineales. Cada núcleo consta de siete niveles primarios y tres niveles superiores, y cada nivel contiene una media de cuatro módulos.
El almacenamiento de memoria para el uso del núcleo principal lo proporcionan 2.048 módulos especializados, cada uno con 144 chips de almacenamiento óptico isolineales. Bajo el control del software LCARS, estos módulos ofrecen un acceso dinámico medio a la memoria de 4.600 kiloquads/seg. La capacidad total de almacenamiento de cada módulo es de aproximadamente 630.000 kiloquads, dependiendo de la configuración del software [ST: TNG Technical manual]. Los cristales de memoria lineal de los núcleos de los ordenadores [Evolution (TNG, 3.01)] están compuestos por un mineral ópticamente refractivo utilizado en chips ópticos isolineales, una pieza clave de los dispositivos de procesamiento óptico de datos [ST Encyclopedia]. Para evitar el calentamiento de los chips, las salas de intersección de chips isolineales se llenan de refrigerante una vez cada hora, por lo que, si hay algún operario en ellas, han de usar respiradores [In the cradle of Vexilon (LD, 4.03)]. Su capacidad de almacenamiento es tal, que en la fecha estelar 41365.9, el ordenador de la USS Enterprise-D logró guardar una copia de seguridad de la base de datos del núcleo principal del planeta Bynaus [11001001 (TNG, 1.15)]. El sistema se autocorrige automáticamente y, como resultado, durante setenta y nueve años, no se había producido una falla generalizada en una nave estelar, desde el 2287 hasta el 2366, cuando el núcleo del ordenador fue infestado por nanites [Evolution (TNG, 3.01)]. Aunque se encuentran en el centro del plato y especialmente protegidos, el núcleo no es del todo inmune a influencias exteriores, como en la fecha estelar 3183.3, cuando partículas subatómicas de un campo de energía invadieron los circuitos de la computadora de la USS Enterprise. Que resultaron ser una entidad bromista, provocando un mal funcionamiento en los sistemas internos [The practical joke (TAS, 2.03)]. Mientras que, en el 2374, unos piratas robaron el ordenador principal de la USS Voyager utilizando un rayo transportador de alta energía, siendo posteriormente recuperado [Concerning Flight (VOY, 4.11)].
Los núcleos están conectados a la Red Óptica de Datos (ODN) mediante una serie de enlaces de unión micrón (MJL) que atraviesan la capa límite del subespacio. Se produce una pérdida Doppler del 12 % en la velocidad de transmisión al cruzar la frontera, pero el aumento resultante en la velocidad de procesamiento de los elementos del núcleo FTL lo compensa con creces [ST: TNG Technical manual]. Cuentan con el apoyo de una red de 380 subprocesadores ópticos, todos ellos conectados a la ODN y muchos de los cuales están enlazados directamente a los núcleos. Prácticamente todos los sensores, consolas, replicadores, PADD y demás equipos instalados en una nave estelar están conectados de alguna forma a la red óptica de datos y utilizan los núcleos informáticos para el procesamiento de datos. El sistema incorpora copias de seguridad, redundancias diseñadas y reducciones automáticas del servicio para garantizar que el servicio básico esté disponible salvo en las situaciones más graves. Las líneas de dos sistemas ODN adicionales, situados en otras partes de la nave, sirven de respaldo a las líneas principales. Estas líneas, que conectan terminales vitales con sistemas importantes, también están blindadas y, si todo lo demás falla, el sistema de radiofrecuencia (RF), por el que funcionan los comunicadores, también puede actuar como una ODN, aunque con una pérdida considerable de velocidad.
 
Sala de acceso al ordenador
En una nave estelar de clase Galaxy, los núcleos informáticos son estructuras cilíndricas de gran tamaño. El nivel superior de cada núcleo principal alberga una sala de supervisión de sistemas, las unidades de nanoprocesadores FTL y el acceso a los sistemas de campos subespaciales, que se encuentran en otra estructura cilíndrica independiente situada junto al núcleo principal. Esta sección se conoce como el núcleo superior; debajo de este se encuentran seis niveles del núcleo inferior [ST: The fact files]. Los procesadores estaban agrupados en matrices de cincuenta procesadores cada una, situadas alrededor de las paredes de la estancia. Y contaba con un gran escritorio central con terminales LCARS, para el trabajo de mantenimiento y programación [Evolution (TNG, 3.01)].

Subprocesadores
Complementando los núcleos principales, se encuentran repartidos por todas las cubiertas de las naves y bases estelares una red de subprocesadores ópticos quadritrónicos, que en el caso de la clase Galaxy cuenta con 380. Dentro del volumen habitable, la mayoría de estos subprocesadores se encuentran cerca de los cruces de los pasillos principales para facilitar el acceso. Aunque estos subprocesadores no emplean elementos FTL, la red de procesamiento distribuido mejora la respuesta general del sistema y proporciona redundancia en situaciones de emergencia. Cada subprocesador está conectado a la red óptica de datos u ODN, y la mayoría cuenta además con un enlace óptico enfocado a uno o varios de los núcleos principales.
Los puestos de mando cuentan cada uno con siete subprocesadores dedicados y doce compartidos, lo que permite el funcionamiento incluso en caso de fallo del núcleo principal. Estos subprocesadores están conectados a los núcleos principales mediante conductos ópticos protegidos, que proporcionan enlaces de control alternativos en caso de fallo de la red óptica de datos principal. Se proporciona una redundancia adicional mediante enlaces dedicados de radiofrecuencia (RF) de corto alcance, que permiten las comunicaciones de datos de emergencia. Se pueden instalar subprocesadores dedicados adicionales según sea necesario para dar soporte a operaciones específicas de la misión.
Prácticamente todos los paneles de control y terminales de la nave están conectados a un subprocesador o directamente a la red óptica de datos. El LCARS sondea continuamente cada panel activo a intervalos de 30 milisegundos, de modo que el subprocesador local y/o el núcleo principal reciban información de todas las entradas realizadas mediante el teclado o verbalmente. Cada sondeo va seguido de un flujo de datos comprimido de 42 nanosegundos, que proporciona información actualizada sobre el panel. Este flujo de datos incluye cualquier información visual o sonora solicitada para la salida del panel. Existiendo enlaces de datos de radiofrecuencia de corto alcance que permiten la transmisión de información a terminales de escritorio, portátiles y de mano, como tricorders y dispositivos de visualización de acceso personal (PADD). Esta red integrada de ordenadores, subprocesadores y paneles constituye el “sistema nervioso” del buque y permite un análisis continuo y en tiempo real del estado operativo del mismo. Estando diseñada específicamente para permitir el funcionamiento independiente de los elementos restantes del sistema en caso de que se produzcan diversos fallos parciales del mismo [ST: TNG Technical manual].
 
Clase Defiant
Los dos núcleos de procesamiento isolineales están situados justo detrás del puente, en las cubiertas 2 y 3. El núcleo informático total cuenta con 675 bancos de láminas de procesamiento y almacenamiento de cromopolímero, lo que supone una capacidad total de 246,87 megaquads. El sistema se alimenta normalmente mediante una derivación del sistema de alimentación eléctrica (EPS) procedente de los reactores de impulso de popa, pero puede alimentarse también a través de un conducto regulado más pequeño del EPS procedente del núcleo de curvatura. La refrigeración de los sistemas isolineales se lleva a cabo mediante un circuito regenerativo de nitrógeno líquido, que incorpora un bloque de almacenamiento de calor con ventilación retardada para actividades de sigilo. Los requisitos típicos de una misión para el ordenador principal solo implican el 45 % de la capacidad de procesamiento y almacenamiento; el 55 % restante se reserva para la recopilación de información u operaciones tácticas, o para sustituir a un núcleo dañado. Las Defiant pueden funcionar con un solo núcleo e incluso pueden conservar algunos datos críticos de una zona dañada mediante métodos de compresión y almacenamiento disperso.
 
Clase Danube
El núcleo informático de la runabout se encuentra en el subsuelo de la cabina y mide 2,3 por 2,1 por 1,3 metros. El concepto de doble núcleo, habitual en la mayoría de las naves de la Flota Estelar, se aplica también a este vehículo auxiliar, con un total de 186 bancos isolineales y cincuenta y tres preprocesadores de comando y unidades de análisis de datos. Los subnodos isolineales distribuidos por toda la nave se comunican con el núcleo, aunque las conexiones se interrumpan en caso de que la cabina se separe. El núcleo mantiene un control de vuelo fiable para el módulo de la cabina en todas las condiciones [ST: DS9 Technical manual].

 
Ll. C. H.
 
 
Enlaces relacionados:
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Separación multivectorial
Propulsión de curvatura (1)
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Defensas planetarias (1)
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Generador de blindaje ablativo siglo XXV
La holocubierta
Programas holográficos
Estación repetidora subespacial
Matriz MIDAS
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Comparativa de armamento (3) de otras series
Comparativa de armamento (7) proyectiles (SW)
 

martes, 29 de septiembre de 2026

Mi top 11 de grandes momentos en Star Trek

Una saga
de ciencia ficción que acaba de cumplir 60 años está plagada de grandes momentos. Sobre todo, una en la que se buscaba explorar el alma humana, como Star Trek. Por lo que la mayoría de esta selección corresponde a algún momento culminante de nuestros queridos personajes, que trascienden más allá de ellos mismos. También hay otros menos acertados, pero eso ya lo abordé hace unos meses. Esta es una pequeña selección de los que, para mí, representan momentos de inflexión en la serie. Y todos nosotros tenemos los nuestros. Los he colocado de manera cronológica, porque me resulta difícil decir cuál es el momento más transcendental de ellos.
 
1 · «Él lo sabe, doctor... Él lo sabe»
Kirk siempre fue un conquistador, un rompecorazones, ese galán irresistible, imán de las mujeres que cambiaban capítulo tras capítulo. Y la verdad, nunca me creí casi ninguno de aquellos idilios. Estaba claro que todo ese despliegue de testosterona era una pura fantasía para los hombres. Claro que la conquista romántica no es amor, y no significa enamorarse de todas las mujeres que pasan por la pantalla. Pero en toda regla, siempre hay una excepción. En The City on the Edge of Forever (ST, 1.28), Kirk y Spock viajan a 1929 para encontrar a McCoy, que ha cruzado un portal temporal antes de ellos, y desde entonces la Enterprise y la Federación, a la que pertenece la Tierra, han sido borradas. Para evitarlo, se trasladan al mismo lugar, pero antes de la llegada de McCoy. Allí, nuestro apuesto capitán conoce a Edith Keeler, una mujer avanzada a su tiempo. Y mientras esperan encontrar al doctor, entre ambos empieza a surgir el amor. Pasan días, semanas. Y en ese tiempo es normal que Kirk se enamore de alguien más afín a él mismo de lo que hubiera imaginado. Y es durante esa espera que descubre que fueron las acciones de Keeler las que llevaron al cambio de la historia de la Tierra, poniendo en peligro todo el futuro de la humanidad. De manera que su muerte accidental permitirá que todos los acontecimientos vuelvan a su lugar. Por eso, no puede evitar el atropello de la mujer que ama. Es el sacrificio de un ser bondadoso, pero cuyas acciones evitarían que la humanidad mejore, dejando atrás las guerras y las diferencias entre nosotros, y pueda vivir esa utopía del siglo XXIII en la que ha crecido y vive Kirk. Atreviéndome a calificarlo como uno de los momentos más dramáticos de toda la serie clásica.

2 · «He sido... y siempre seré... su amigo»
La muerte de Spock en ST II: The wrath of Khan fue un momento transcendental para los fans que fueron al cine en 1982. Sobre todo, porque nadie sabía si Leonard Nimoy, como Spock, volverá a aparecer en la siguiente película. Representa el sacrificio, como él mismo diría: «El bien de la mayoría supera al de la minoría, o al de uno solo». También es el momento más esperado del vulcano, en que nos mostrará, tras 18 años de aventuras, sus sentimientos. Aunque pretendía haber tomado la decisión por pura lógica, ese último acto también mostraba una profunda empatía y camaradería hacia sus compañeros. Ya que el mayor heroísmo es poner en riesgo la vida de uno, o perderla como en este caso, para salvar a otros. Mientras que, al otro extremo del cristal, Kirk contemplaba el sacrificio de su amigo con impotencia, representando a todos los fans y espectadores, que no podían creer lo que estaban presenciando. Para Kirk, Spock no solo era su primer oficial, era su amigo, con el que había compartido aquellos legendarios cinco años de misión (la serie original) y otras tantas aventuras desde entonces. Para los espectadores era la desaparición del personaje icónico por excelencia, puntal del trío protagonista entre Kirk y McCoy. En su panegírico, mientras la carcasa del torpedo de fotones se dirigía hacia el planeta Génesis recién creado, su amigo lo recordaría como «el alma más humana».

3 · «Señor Worf... fuego»
En Q who (TNG, 2.16) se nos presentó el Colectivo Borg, una especie híbrida entre humanoides y máquinas, capaces de devastar mundos enteros. Su concepto de enemigo imparable ya se mostró en ese mismo capítulo, con su nave regenerándose mientras perseguía a toda velocidad a la USS Enterprise-D, rescatada in extremis por Q. En The best of both worlds I (TNG, 3.26), un cubo Borg estaba atravesando la galaxia dirigiéndose al corazón de la Federación: la Tierra. Su objetivo no es otro que incorporar las características biológicas y tecnológicas de la humanidad al Colectivo. Es decir, asimilar a toda la población. Para ello decidieron capturar a Jean-Luc Picard para que les sirviera de puente en aquella invasión. Lo que significaría que todo conocimiento del capitán de la Enterprise pasaría a formar parte del Borg. Tras el secuestro, nos encontramos con que este ha sido convertido en un zángano más. El héroe, el capitán incorruptible, ahora es parte del peor de los enemigos. Quienes conocen cada uno de sus secretos: todas las debilidades y las fortalezas de la Flota Estelar. Riker le observa en la pantalla, mientras este le devuelve la mirada fría, casi una máquina. El mentor, el amigo, el líder, se ha convertido en Locutus. Pero su primer oficial es un profesional; sabe que si vacila, todo su mundo desaparecerá. No duda y ordena disparar al cubo borg donde se encuentra Picard, ya asimilado. Dejándonos con el corazón en un puño al no saber qué resultado tenía el disparo, en uno, sino el peor, cliffhanger de la saga. Al final de The best of both worlds II (TNG, 4.01), Picard le confesará a la consejera Troi que lo recuerda todo. Al personaje no le dejaron la opción de olvidar cómo fue mutilado y alterado, mientras se apoderaban de sus conocimientos que sus captores utilizaron, junto a él mismo, para matar a sus compañeros en la Batalla de Lobo 359. Picard lo recordará todo, llevando consigo cicatrices invisibles durante el resto de su vida.

4 · «No voy a ganar esta vez, ¿verdad, jefe?»
The wounded (TNG, 4.12) nos muestra que la guerra no solo deja muerte y destrucción; también heridas que se incrustan en nuestro interior, en nuestra psique y nunca nos abandonan. Eso le ocurrió al capitán Benjamin Maxwell. Quien años antes había acudido a una llamada de auxilio del puesto avanzado de Setlik III, atacado por fuerzas de la Unión Cardassiana. La lucha fue encarnizada, y muchos civiles murieron. Incluyendo la familia del propio Maxwell. Aquella masacre fue el inicio de la guerra de la Frontera, un sangriento conflicto que se extendió durante años, finalizado poco antes tras arduas negociaciones diplomáticas. Es en este contexto en el que Maxwell, al mando de USS Phoenix, ha empezado lo que parece una pequeña guerra privada: atacando naves cardassianas y puestos fronterizos, amenazando la frágil paz. Así, nos presentan a un hombre brillante, valiente, pero también torturado y atormentado por la pérdida de su familia. Argumenta que son por naturaleza belicosos y traicioneros, y que estaban preparando una nueva guerra, por lo que no se puede confiar en ellos. Pero sus actos pueden desatar un nuevo conflicto que ninguno de los dos bandos parece realmente querer. Incluso Picard reflexiona sobre el odio que Maxwell debe sentir: «Creo que... cuando uno ha estado enojado por mucho tiempo, se acostumbra. Y se vuelve cómodo, como... como cuero viejo. Y finalmente... se vuelve tan familiar que uno ya no puede recordar haber sentido otra cosa». Posteriormente, un antiguo subordinado, el jefe O’Brien, convence al respetado capitán de que ha ido demasiado lejos. Recordando a aquellos compañeros que de alguna manera nunca se fueron, aunque cayeran en combate. Tiempos peores, pero más claros, cuando uno sabía a qué enemigo combatir. Lo peor de todo es que Maxwell tenía razón. Los cardassianos preparaban algo: cargueros que no pueden ser escaneados, puestos avanzados colocados de manera estratégica. Pero su decisión no fue la correcta.

5 · «Quizás él también me dio algo que yo necesitaba»
Deep Space Nine cuenta con trasfondos muy oscuros. Uno de ellos es la ocupación de Bajor por parte de la Unión Cardassiana, y la lucha clandestina durante décadas que su población soportó para expulsar a sus ocupantes. Así, entre los protagonistas principales se encontraba la mayor Kira, antigua resistente o terrorista desde el punto de vista cardassiano. Su personaje era franco y directo, que al principio de la serie tampoco quiere la ayuda de la Federación. Ya que no confía en sus buenas intenciones. Y a través de ella conocimos algunos episodios de aquella lucha: las represalias, el hambre que soportaron los civiles, la muerte de sus seres queridos. Pero las intrigas cardassianas no han terminado, y en Second skin (DS9, 3.05), Kira será secuestrada y, tras alterar su aspecto físico para parecerse cardassiana, se le indicará que realmente era una agente infiltrada, y su verdadero nombre es Iliana, hija de Tekeny Ghemor, un prominente oficial y simpatizante del movimiento de disidencia. Aunque estuvo a punto de creer que realmente era una agente infiltrada, finalmente su transformación era una treta para desenmascarar a Tekeny como líder de la resistencia contra el gobierno militar cardassiano. Tras la alianza con el Dominion, Tekeny viaja a la estación Deep Space 9 en Ties of blood and water (DS9, 5.19). Gravemente enfermo, quiere pasar sus últimos días con Kira, a la que considera su hija, después de que esta desapareciera sin dejar rastro mucho tiempo atrás. Mientras que la mayor bajorana, endurecida por la ocupación, obligada a tomar las armas cuando era adolescente y ser tan despiadada como sus enemigos, ha cambiado. De aquel profundo odio, ha llegado a comprender a algunos cardassianos, incluso a perdonarles. Como en el caso de Tekeny, una especie de padre, ya que ella perdió el suyo durante la ocupación. Este no sustituirá al suyo, pero le permite estar junto a él, redimiéndose de alguna manera por no haberse quedado con su verdadero padre cuando este murió. Ver a Kira junto a Tekeny Ghemor en su lecho de muerte, sustituyendo a la hija de este, mientras este reemplaza al padre de esta, nos recuerda que el perdón es más fuerte que el odio. Y puede llevar a una liberación mucho más profunda y sanadora que el rencor.

6 · «Creo que puedo vivir con ello»
La Flota Estelar está perdiendo la guerra. Cada vez hay más bajas. Cada vez se pierden más naves. Los planetas son ocupados por un enemigo despiadado y sin escrúpulos. La situación es desesperada. Así, el capitán Benjamin Sisko, impotente para romper esta situación, intenta dar un vuelco al conflicto, elaborando un plan para hacer que el Imperio Romulano se involucre en la contienda a su favor. Para ello se asocia con Garak, el sastre de la estación que en realidad es un antiguo agente de la Orden Obsidiana. Alguien entrenado no solo para matar, sino para engañar y manipular. En este caso quieren hacer creer al senador Vreenak que el Dominion está preparando un ataque contra su territorio. Descubierta que la grabación es falsa, Vreenak les amenaza y regresa a Romulus dispuesto a desenmascarar la conspiración. Pero no llega a su destino, ya que su lanzadera explota poco después de dejar Deep Space 9. Ahora los romulanos no se detendrán en averiguar si el archivo es falso o verdadero, y entran en la guerra junto al Imperio Klingon y a la Federación. Pero, aunque Sisko admite que «…mentí, engañé, soborné a hombres para encubrir los crímenes de otros hombres. Soy cómplice de asesinato», traspasando todos los límites morales para incluir a otra potencia en la guerra contra el Dominion. También sabe que «lo más condenatorio de todo… creo que puedo vivir con ello. Y si tuviera que hacerlo todo de nuevo, lo haría. Garak tenía razón en una cosa: una conciencia culpable es un pequeño precio a pagar por la seguridad del Cuadrante Alfa. Así que aprenderé a vivir con ello. Porque puedo vivir con ello. Puedo vivir con ello...». Con esta confesión, In the Pale Moonlight (DS9, 6.19) se convierte en uno de los momentos más oscuros de la saga. Con Sisko luchando contra su conciencia, mientras nos habla directamente a los espectadores, hasta asumir que, aunque ha roto todos los códigos éticos y morales como oficial de la Flota Estelar, sus actos salvarán la vida y billones de habitantes de la galaxia conservarán la libertad.

7 · «Yo te bendigo»
Otro de los trasfondos de Deep Space Nine es la relación de la fe de los creyentes sobre sus dioses, y viceversa. Así tenemos a los Profetas, alienígenas que son venerados por los bajoranos. Y los Fundadores, que son adorados por vortas y jem’hadars tras alterarlos genéticamente para ello. Y Odo, que renunció a regresar a la Gran Unión, siempre se ha alejado de la figura idolatrada que significa ser un Fundador. Pero en Treachery, faith and the Great River (DS9, 7.06) su convicción se verá cuestionada cuando Weyoun 6 decide desertar. Incluso al recriminarle que le ve como un Dios porque los cambiantes le han manipulado genéticamente, este replica con la mayor de las obviedades: «Por supuesto que sí. Eso es lo que hacen los dioses. Después de todo, ¿por qué ser un Dios si no hay nadie que te adore?». Durante el proceso de su clonación sufrió un problema y ahora no cree que los Fundadores tengan razón en continuar su guerra contra los sólidos. Y en vez de suicidarse al darse cuenta de su malfuncionamiento, decide unirse al cambiante que está en contra de la guerra: Odo. Una lógica aplastante en su retorcida y maquiavélica mente vorta, todo hay que decir. Los conocimientos que tiene no solo podrían acortar la guerra, sino que significarían la victoria de la Federación, por lo que, mientras Odo intenta salvarle (con deliciosos duelos dialécticos entre ambos personajes, sin que el condestable pueda disimular esa incomodidad intrínseca que siente cuando está cerca de cualquier Weyoun), el siguiente clon le intenta matar. Finalmente, y para salvar a Odo, Weyoun 6 termina suicidándose, después de anunciar que la Gran Unión está infectada por una enfermedad que la está matando. Pero antes le pide a Odo, al ser que venera como un Dios, que le bendiga. En ese momento de gran desagrado, nuestro querido condestable se dará cuenta de que tal vez sí tendrá, algún día, que jugar el papel de Dios y dirigente del Dominion. Siendo todo el mérito para la magistral interpretación de Jeffrey Combs, sin la cual el sacrificio de Weyoun 6 no podría entrar en esta lista.

8 · «Estabas muerto en ese momento»
Lo que ocurre después de la muerte es uno de los misterios más insondables del ser humano. Y muchas creencias religiosas se han estructurado alrededor de la respuesta a esa pregunta. Como serie de ciencia-ficción, la resucitación de algunos de los personajes se ha resuelto con explicaciones seudocientíficas. En ST III: The search for Spock, el cuerpo de nuestro oficial científico era rejuvenecido en una especie de clonación acelerada gracias a las condiciones del planeta Génesis. Mientras que sus recuerdos o katra estaban almacenados, por decirlo de alguna manera, en la mente del doctor McCoy. Y como vulcano, ser racional donde los haya, no se planteó nada sobre lo que había ocurrido en ese periodo de tiempo. Años más tarde, para ahondar sobre lo que puede significar regresar a la muerte, el personaje escogido fue Neelix. El cual, tras ser reanimado, después de haber estado médicamente muerto, no tiene recuerdos de haberse encontrado con sus seres queridos en el más allá talaxiano. Lo que le hace tener una crisis existencial sobre su fe. Las cuales han sido su ancla para nuestro cocinero, cuya azarosa vida ha estado marcada por la pérdida de sus familiares en la guerra. Y es que Neelix, al ser un personaje ajeno a los humanos, puede ser identificado con cualquiera de nuestras creencias. ¿Qué pasaría si nuestros credos se hicieran añicos? Este se enfada, se derrumba, incluso le reprocha que le devolvieran la vida. Pero al final, Mortal coil (VOY, 4.12) no pretendía responder lo que nos ocurre tras la muerte. La reacción de Seven de reanimarlo también refleja la necesidad de evitar la pérdida de seres queridos y amigos, impulsándonos a salvarlos para mantenerlos cerca de nosotros. Por eso, creo que la mejor respuesta que podemos dar a la pregunta de ¿qué ocurre tras la muerte?, la dio Keanu Reevers en el The late show with Stephen Cobert en el 2019: “Sé que los que nos aman, nos extrañarán”.

9 · «No hay supervivientes»
La ciencia-ficción nos permite desarrollar fábulas que, en otros contextos, no serían posibles. Esta es una de esas historias. Course: Oblivion (VOY, 5.18) empieza con la boda entre Tom y B’Elenna; nos informan que han desarrollado una nueva tecnología que los llevará a casa más rápido y, obviamente, un problema que afecta a la nave. La cual parece deshacerse, como si fuera arcilla. Esta podría ser la típica anomalía o problema tecnológico que hemos visto antes y que, como en otros episodios, se terminará resolviendo al final. Y mientras investigan el misterio que les rodea, descubren que realmente no son quienes ellos pensaban que eran, no son la tripulación original que fue abducida desde el cuadrante Alpha. Descubren qué son las copias biomiméticas creadas en Demon (VOY, 4.24). En realidad, es otra nave, pero no alternativa, sino otra Voyager, cuyos ocupantes conservan los recuerdos y motivaciones de nuestros protagonistas. Están formados por los hombres, mujeres y alienígenas que conocemos. Son seres que aman, con ganas de vivir y que anhelan lo mismo que los tripulantes originales: regresar a casa. Lo dramático es que quienes están a bordo de esta Voyager no son nuestros héroes. Pero podrían haberlo sido. Sus esperanzas van socavándose poco a poco en un grito agónico para mantener los valores, de sobrevivir, aunque solo fuera a través de sus cuadernos de bitácora. Para desaparecer en el espacio como arcilla desecha, como si nunca hubieran existido. Su vida fue efímera; brillaron más intensamente, pero fueron olvidados; en realidad, nadie supo ni que existían. Y este drama es lo que les hace grandes, y dignos de no ser olvidados.

10 · 
«Si lo utilizara como defensa […] aprobaría sus prejuicios»
Star Trek tiene grandes monólogos éticos. Desde Kirk sobre lo absurdo de la guerra en A taste of Armageddon (ST, 1.23), Picard sobre los derechos de personas sensibles en The measure of a man (TNG, 2.9), o sobre la caza de brujas en The Drumhead (TNG, 4.21). Sisko admitiendo las dificultades de la vida en la frontera en The Maquis II (DS9, 2.21). Janeway ante la vida o muerte en Tuvix (VOY, 2.24), o el discurso final de Archer en Terra Prime (ENT, 4.21) sobre la exploración espacial. Cualquiera de estos momentos podría estar en esta lista. Pero he escogido otro, que habla de respetar a quien es diferente y de defender a los que no son como nosotros. Star Trek es una utopía sobre el futuro de la humanidad, donde ya no hay diferencias entre nosotros de raza, nacionalidad u origen. En Stigma (ENT, 2.14), el doctor Phox intenta encontrar una cura del síndrome de Pa’nar para T’Pol, una degradación de vías sinápticas. La cual solo puede afectar a aquellos que han realizado una fusión mental de manera inadecuada. El problema es que este es un intercambio de pensamientos telepáticos rechazado por la sociedad vulcana del siglo XXII, y que solo una minoría practica a escondidas. La historia es una clara alegoría del virus del VIH y del rechazo que hubo hacia los afectados por esta enfermedad, y en particular a los homosexuales, realizada dentro de una iniciativa de Viacom para la concienciación del VIH/SIDA. Por lo que, cuando los médicos vulcanos descubren que sufre esta enfermedad, no dudan en apartarla de su cargo. No tanto por sufrirla, sino por la manera en que se contagia: las uniones mentales. La cuestión es que esta fue realizada contra su voluntad en Fusion (ENT, 1.17), donde literalmente fue violada. Por lo que, si explica cómo realizó la fusión, sus superiores podían ser benévolos con ella. Pero T’Pol se niega a explicar las circunstancias, ya que «si lo utilizara como defensa para que no me sacaran de la Enterprise, aprobaría sus prejuicios. Y de paso condenaría a cada uno de los miembros de la minoría», reconoce la oficial científica. Con su posición no rechaza a aquellos que practican las fusiones mentales, a pesar de que ella fue forzada a participar en una. Por lo que su discurso es también válido en defensa de aquellos que en algún momento nos hemos sentido diferentes a la mayoría. Y todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos sentido diferentes. Es más, para muchos, Star Trek, sus aventuras, su universo, ha sido un refugio donde las diferencias de cada uno no eran ningún impedimento para formar parte de una familia o una tripulación. En realidad, forman parte del ADN de la aventura que se inició hace sesenta años.

11 · «¿Vienes a matarme?»
Los viajes en el tiempo son posiblemente el argumento más interesante para plantearnos dilemas morales. Como la posibilidad de intervenir en acontecimientos pasados. ¿Pero qué consecuencias tendrían si lo hiciéramos? Esta es la pregunta que se plantea en este episodio. Que recupera a Khan Noonien Singh, el villano que se nos había presentado en Space seed (ST, 1.24), un humano alterado genéticamente que había estado en animación suspendida desde que huyó de la Tierra al final del siglo XX. Y quien había sido un antiguo tirano que había cometido incontables crímenes durante las sangrientas Guerras Eugénicas. Volvería en ST II: The wrath of Khan, y en el reboot ST: Into darkness. Pero la estela de los aumentados volvería en la trilogía de los aumentados en Enterprise, y en la segunda temporada de Picard con la presencia del padre de estos, Adam Soong. La última relación de este personaje en la saga es la teniente La’An Noonien-Singh, oficial de la USS Enterprise bajo el mando de Pike, que es una descendiente del mismísimo Khan. Pero no está orgullosa del pasado familiar; rechaza las atrocidades cometidas e incluso la acosaban cuando era niña, llamándola “monstruo”, debido al origen de sus antepasados. Por eso, cuando es enviada al pasado, precisamente a salvar la vida de Khan cuando aún es un niño en Tomorrow and tomorrow and tomorrow (SNW, 2.03), no hay nadie mejor que ella para hacerlo. Ya que ella conoce muy bien lo que sucedería si aquel déspota y asesino no existiera. Solo una buena comprensión de la historia, y de lo que significa dejarlo con vida, puede hacer tomar esa decisión. Porque aun los peores sucesos pueden desembocar en cosas buenas. Las Guerras Eugénicas (retrasadas al principio del siglo XXI y fusionadas con la 3ª Guerra Mundial) llevaron a que Zefran Cochrane desarrollara el motor de curvatura y realizara el primer contacto con los vulcanos en el 2163, que conduciría, con el tiempo, a crear la Federación. Sin Khan, no se podría garantizar que la velocidad de curvatura se hubiera desarrollado en aquel momento; incluso la humanidad podría no haberse unido en reconstruir la Tierra tras la devastación del conflicto. Por lo tanto, el mundo del que procede La’An no llegaría a existir nunca. Es una disyuntiva similar a la de Kirk en The City on the Edge of Forever (ST, 1.28). Allí han de sacrificar la vida de una buena mujer como Keeler, pero cuyas ideas provocarán un cambio de la historia de la humanidad a peor. Ahora, para que la Tierra logre convertirse en el lugar pacífico que conoce La’An, Khan ha de convertirse en el tirano que todos recuerdan y participar en las Guerras Eugénicas.
 
 
Ll. C. H.
 
 
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martes, 15 de septiembre de 2026

Mi ranking de las naves protagonistas de Star Trek

Las naves en Star Trek han sido, y son, un protagonista más de las series y películas en que aparecen, tanto como sus heroicas tripulaciones. Para celebrar el sesenta aniversario de esta franquicia, este es mi ranking de las naves estelares que han explorado el espacio: la última frontera. Su misión continúa: explorar mundos nuevos y desconocidos, buscar nuevas formas de vida y civilizaciones, ¡llegar audazmente a donde nadie ha llegado jamás! ¿Cuál es vuestra nave favorita?
 
1 · USS Defiant NX-74205 / NCC-75633
Clase Defiant
Capitán Benjamin L. Sisko
Siempre me gustó su diseño compacto y agresivo, tan alejado de la elegancia de resto de las naves estelares. Pero su estética iba acorde con la narrativa de Deep Space Nine, que acababa de encontrar al Dominion, un poderoso enemigo en el cuadrante Gamma, y que sería una amenaza para todas las potencias conocidas en los cuadrantes Alfa y Beta. También es la que, por su misión, más se aleja de la exploración. Fue ideada con el único propósito de defenderse del Colectivo Borg, posiblemente la amenaza más peligrosa a la que se han enfrentado nuestros héroes. Por lo que, básicamente, y un potente reactor y sistemas de armamento. Lista para defender la Federación de sus enemigos.

2 · USS Voyager NCC-74656
Clase Intrepid
Capitana Kathryn M. Janeway
Esta nave, que iba a afrontar una auténtica odisea atravesando el cuadrante Delta, es más pequeña de lo que nos tenían acostumbrados. Su diseño era más estilizado, y las barquillas eran más pequeñas, pero su tecnología era la más avanzada. Pero su tamaño no impidió que sobreviviera a tan peligroso viaje, enfrentándose a kazons, vidiianos, hirogen, malons, al Imperio Krenim, al Colectivo Borg o a la especie 8472, explorando cada anomalía y fenómeno que exploraban, sin que Janeway se despeinara, casi ninguna vez.

3 · USS Enterprise NCC-1701 / NCC-1701-A
Clase Constitution II
Capitán James T. Kirk
Cuando se decidió que Star Trek saltara a la gran pantalla, gracias al éxito de Star Wars, era necesario un lavado de cara a su mítica nave. Su diseño se basaba en los cambios que Matt Jefferies había hecho para la serie de televisión cancelada, conocido como Phase II. Aun así, mantiene el aspecto general de la nave vista en la pequeña pantalla, aunque con notables cambios y añadiendo detalles. Que incluían más ventanas, un plato deflector iluminado, el cambio de las barquillas de curvatura con soportes inclinados, un módulo del puente, lanzadores de torpedos en el cuello, una cúpula de sensores debajo del plato y un tono de color más claro. La cual nos acompañaría por las andanzas de la tripulación clásica durante seis películas, que, por alguna extraña magia, parecen muchas más.

4 · USS Enterprise NCC-1701-D
Clase Galaxy
Capitán Jean-Luc Picard, William T. Riker & Edward Jellico
Con el mismo concepto que la Enterprise clásica, pero más grande, más potente, más avanza tecnológicamente y más lujosa. Con líneas redondeadas, con más detalles en el casco, para afrontar nuevos retos y amenazas un siglo después de las aventuras del capitán Kirk y su tripulación. A bordo de esta majestuosa nave empezamos a explorar el siglo XXIV, más estructurado que el de su contemporánea del siglo anterior. Se enfrentó a los romulanos, se midió con los klingons, se encontró al Colectivo Borg, vigiló a los cardassianos, tuvo un final poco glamuroso, pero, cual ave fénix, resucitó para volver a defender a la Federación contra su peor enemigo en la tercera temporada de Picard. Viajamos a otras líneas temporales, repetimos un día una y otra vez, se desplazó hasta el fin del universo y sus holocubiertas nos descubrieron que la imaginación no tiene límite, aunque sí adiciones.

5 · USS Enterprise NCC-1701
Clase Constitution
Capitán Christopher Pike & James T. Kirk
Diseñada por Matt Jefferies, marcaría el aspecto de las futuras naves estelares: una sección de plato, una sección de ingeniería y dos barquillas de curvatura sobresaliendo de esa. La idea de Jefferies era crear un diseño plausible y elegante, que nos hizo soñar con mundos lejanos, extrañas formas de vida, pero también se enfrentó contra el racismo y nos mostró un futuro mejor por el que valía la pena, soñar y luchar por llegar a él. Aún recuerdo cuando la emitían de pequeño en el Canal 33: los martes a las 20:00 horas. No faltaba ni un solo día frente al televisor para ver sus aventuras, junto a Kirk, Spock, McCoy y el resto de su intrépida tripulación.

6 · Enterprise NX-01
Clase NX
Capitán Jonathan Archer
La primera nave de exploración de espacio profundo de la Tierra, diseñada para alcanzar el factor 5 de curvatura e iniciar los viajes para conocer nuevas civilizaciones y formas de vida. Reafirmando la intención de los humanos de llegar hasta donde nadie había llegado antes. Tiene un diseño sencillo, un casco en forma de plato y dos barquillas de curvatura que se elevan por encima. Su interior es cavernoso, con pasillos que recuerdan a los de los submarinos, haciendo un esfuerzo para mostrarnos una nave más primitiva y arcaica. Mientras que su aspecto parecía ser el inicio de lo que nos había mostrado la serie mucho tiempo antes. Fue una lástima su abrupto final, justo cuando se encontraba en su mejor momento.

7 · USS Protostar NX-76884
Clase Protostar
Capitán Chakotay & (en funciones) Dal R’El
El segundo prototipo de la lista, esta vez dotado de un poderoso motor, capaz de impulsar la nave a velocidades tan altas que es capaz de atravesar sectores enteros en pocos minutos. Por eso su diseño es aerodinámico, casi una punta de flecha con dos grandes barquillas de curvatura. El primer puente equipado con grandes ventanales que me gusta, seguramente porque está integrado en el casco y no parece un pegote en el frontal del módulo de mando.

8 · USS Cerritos NCC-75567
Clase California
Capitán Carol Freeman
Aunque Lower Decks es una sátira que no se toma en serio el propio universo donde se mueve, sí sigue todas sus normas, incluido el diseño de sus naves y la estética de la serie. Así, su diseño está inspirado en una mezcla de la veterana clase Miranda y el estilo de la clase Galaxy. Es una nave de grandes dimensiones, construida como apoyo utilitario; en el caso de la USS Cerritos, especializada en operaciones de ingeniería (por eso tiene partes del casco pintadas de amarillo), más concretamente en segundos contactos. Tal vez parezca algo desgarbada, pero no fue diseñada para enfrentarse a poderosos enemigos o ir por zonas inexploradas, sino para ir, otra vez, allí donde ya han ido otros antes.

9 · USS Enterprise NCC-1701-E
Clase Sovereign
Capitán Jean-Luc Picard
Para las películas de The Next Generation, y tras la destrucción de la mítica USS Enterprise-D en ST: Generations, se optó por un diseño más aerodinámico, incluso agresivo. Acorde a los tiempos que la Federación estaba atravesando con las amenazas del Colectivo Borg y el Dominion. Aun así, tal vez su aspecto, más alejado de las líneas redondeadas de otras naves como la Constitution o la Galaxy, o que solo lo hemos podido ver en tres películas, no ha terminado de arraigar en puestos más altos de esta lista.

10 · USS Enterprise NCC-1701 (SNW)
Clase Constitution
Capitán Christopher Pike
Nuevo rediseño de la mítica USS Enterprise, y con este ya son tres. Más fiel a la estética de la serie original diseñada por Matt Jefferies que su antecesora del abramsverso. Entiendo que ante una nueva serie (en este caso procedente de su aparición en Discovery) se tenga que crear un diseño con más detalles para mostrarlo en pantalla. Pero teniendo en cuenta que estás haciendo una precuela de la clásica, dentro del mismo universo, y utilizando los mismos personajes y a bordo de la misma nave. No veo que sea necesario un cambio tan grande entre el aspecto de las naves. Incluyendo el aumento de las dimensiones, superando los 400 metros, cuando la original no llegaba a los 300 metros de longitud. Creo que Strange New Worlds debería haber desarrollado una nueva tripulación, para evitar estar lastrados por personajes tan conocidos. Y lo mismo ocurre con la Enterprise y su diseño. Que incorpora ese ventanal frontal en el puente tan poco sensato.

11 · USS Athena NCC-392023
Clase Academy
Capitana Nahla Ake
El concepto de que la Academia fuera una nave, capaz de trasladarse de un lugar a otro, me parece interesante. Además, esta tenía que ser muy diferente a los diseños anteriores, ya que la serie se desarrolla en el siglo XXXII. Las estructuras separadas en forma de alas que se extienden hacia la popa me parecen interesantes, incluso el anillo que rodea el cuerpo principal. Pero este, visto desde la proa, me recuerda demasiado al USS Vengeance, que seguramente será la nave que menos me gusta de la Flota Estelar, en cualquier universo. Incluso tiene un tono oscuro muy similar a esta nave. Lo que es una lástima, ya que su concepto tiene mucho potencial.

12 · USS Enterprise NCC-1701
Clase Constitution
Capitán Christopher Pike & James T. Kirk
La reimaginación y reinicio de la saga necesitaba mostrar una nueva Enterprise, que luciera majestuosa y poderosa en el retorno de la saga a la gran pantalla. El resultado es una nave con el mismo concepto que el de Matt Jefferies, pero con un aspecto más aerodinámico y unas barquillas de curvatura que siempre me han recordado a los faros de algunos Cadillacs de los años sesenta. Pero de los cuatro diseños de la Enterprise es el que menos me gusta, posiblemente porque es el que más se aleja del aspecto original. Por otro lado, nunca me terminó de convencer el aumento de las proporciones, que la hicieron demasiado grande. Tampoco me gusta el concepto de un ventanal en el puente en vez de una pantalla principal. Idea que, por desgracia, se volvería a utilizar en otras naves.

13 · USS Titan NCC-80102-A / USS Enterprise NCC-1701-G
Clase Constitution III
Capitán Liam Shaw & Seven of Nine
Su aspecto exterior es muy similar a la Enterprise de ST: The motion picture, incluyendo detalles como los emisores phaser o los sensores de la parte inferior del plato. Incluso sus barquillas, ya vistas en la USS Stargazer en la temporada anterior, también siguen una forma similar a las barquillas del siglo XXIII. Dándole, todo esto, un diseño retro, en un claro homenaje al diseño de la Enterprise de las películas, pero que me parece fuera de lugar. Sobre todo, porque siempre se ha intentado dar un aspecto único y original a todas las naves protagonistas de las series de Star Trek.

14 · USS Discovery NCC-1031 / NCC-1031-A
Clase Crossfield
Capitán Gabriel Lorca, Christopher Pike, Saru & Michael Burnham
Su diseño se remonta a los bocetos de Ralph McQuarrie para la propuesta de la película ST: Planet of the Titans, abandonada a favor de la serie, también no realizada Star Trek: Phase II. Cuenta con una sección de ingeniería triangular, unas barquillas de curvatura muy alargadas y un plato formado con tres secciones concéntricas separadas por huecos. Y este aspecto no me convence, lo encuentro desgarbado, menos armonioso que las formas más redondeadas de otras naves estelares. Y aunque los huecos del plato quedan justificados por la propulsión de esporas, esta característica (los huecos) nunca me ha convencido.

 
Ll. C. H.
 
 
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