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Affliction & Divergence (ENT, 4.15/16)
Volvemos
a tener una historia trepidante, llena de acción, suspense y una buena dosis de
ganas de corregir el canon. Lo que no podría haber sido de otra manera,
teniendo como villanos a los legendarios klingons. Manny Coto dijo de Divergence (ENT, 4.16) que fue “probablemente el mejor episodio que habían
hecho en toda la temporada” y que su director, Dave Barret: “apartó un estilo increíblemente maravilloso”.
A riesgo de contradecir al showrunner
de la temporada que más me gusta de toda la saga, y aunque tiene un inicio espectacular, no creo que sea el mejor. Pero
sí soluciona, de una manera magistral, una de las mayores contradicciones en el
universo de Star Trek: el origen de la cresta en los klingons, cuando, en la serie clásica, no la tenían. Y es
que desde que a estos se les
añadiera este maquillaje distintivo en ST: The motion picture,
siempre se planteaba la pregunta de ¿por qué antes no la tenían? Obviamente,
por cuestiones de presupuesto (motivo por el que la mayoría de alienígenas eran
iguales a nosotros o los romulanos, por sus orejas puntiagudas, salieron tan
poco). Al respecto, Roddenberry siempre adujo que los klingons siempre habían
tenido su característico cráneo encrespado. Cuando la tripulación de Deep Space 9 viajó en el tiempo en Trials and tribble-ations (DS9,
5.06), y se encontró en medio de los acontecimientos The trouble with
tribbles (ST, 2.13), los guionistas supieron esquivar la cuestión
cuando O’Brien, al ver a sus congéneres de Worf de la clásica: pregunta: «¿Qué
pasó? ¿Algún tipo de ingeniería genética?», a lo que añade Bashir: «¿Una
mutación viral?», respondiendo Worf de una manera muy diplomática: «No
hablamos de ello con extraños». Más duda aún generó que en Broken Bow
(ENT, 1.01/02) aparecieron nuevamente con el maquillaje que conocíamos
tan bien. Pero para solventar aquella discrepancia, llegó este maravilloso y
divertido capítulo doble donde nos explican cómo estos, tal y como había
especulado Bashir, fueron afectados por una mutación viral. Que procedía, nada
más y nada menos, de los humanos genéticamente modificados que aparecieron en la trilogía de los aumentados. Siendo lo mejor de todo, que la explicación es realmente
plausible. Además de la interacción, para mí, soberbia, de dos elementos narrativos de la saga:
los aumentados, y la explicación del diferente aspecto de esta raza, generando
una gran e interesante, interconexión en el universo.
«¿Realmente
le sorprende algo doctor? Solo se necesitaron dos aumentados humanos se apropiarán
de un pájaro de presa, y matarán a toda su tripulación. El Imperio no podía
permitir que una especie inferior tuviera ventaja sobre nosotros. ¡Imagine
todas las naves de la Flota Estelar, tripuladas por humanos genéticamente
diseñados!»
K’Vagh
El origen de la historia implicaba simplemente a
klingons ‘sin cresta’, infiltrados en la Flota Estelar para recolectar
información. Este agente hubiera sido alterado quirúrgicamente, como Arne
Darvin en la Estación Espacio Profundo K-7. Pero para aquel
momento ya habían completado la trilogía de los aumentados, y a los
escritores se les ocurrió que algunos de los embriones modificados
genéticamente, podrían haberse encontrado en los restos del pájaro de presa.
Por lo que los klingons podrían usarlos para crear a un superguerrero,
introduciendo en el canon el origen de su apariencia humana en la clásica.
Al guionista Michel Sussman, se le ocurrió incluir también un sutil cambio, que
justificaba el cambio de cultura que había habido entre los siglos XXIII y
XXIV. Ya que, en su presentación inicial, eran notablemente salvajes, astutos e
incluso cobardes, mientras que en The Next Generation se mostraban
nobles, valorando por encima de todo el honor y las tradiciones guerreras. Así,
Phlox observará una «pequeña reorganización neuronal», por lo que,
además de su aspecto, también adquirieron algunas debilidades humanas. Por eso,
la soldado admite: «he sentido miedo por primera vez desde que era niña».
Para embrollar el asunto, en Discovery, que transcurre unos diez años antes de los
acontecimientos de la clásica, los klingons, no solo volvían a tener cretas
craneales, sino que su aspecto era, además, bastante diferente al que estábamos
acostumbrados (por lo menos en la primera temporada, para suavizarlo y
volverlo igual en Strange New Worls). Pero creo que la explicación está
en la conversación final entre Antaak y Phlox, cuando
nuestro doctor denobulano sugiere que la reconstrucción craneal se volverá muy
popular. Por lo que podemos suponer que T’Kuvma y los suyos, se pasaron con las
operaciones de cirugía plástica.
«Dudo que mis superiores me permitan permanecer en
mi puesto. Buscaré una especialidad nueva. ¡A lo mejor reconstrucción craneal!»
«Tengo
la impresión que eso será muy popular»
Antaak
& Phlox
La
historia, además, recupera, en su segunda aparición en la saga, desde su
presentación en Deep Space Nine, a la Sección 31. Y como no podía de ser
de otra manera, entre un grupo de escritores que pretenden mantener en sus
argumentos el respeto al canon, esta continúa siendo una organización secreta.
Utilizando elementos y argumentos, pero manteniendo su continuidad, sin
inventarse cosas extrañas, como ocurre en demasiadas ocasiones con los
guionistas del abramsverso o Discovery. Y es que la Sección 31 es
desconocida para el público en general y los oficiales de la Flota en
particular. Este grupo de espías surge de la frase del capitán Sisko «Es
fácil ser un santo en el paraíso» en The Maquis II (DS9, 2.21).
Que hizo que Ira Steven Behr, productor ejecutivo, y responsable de esta serie,
se preguntara: “¿Por qué la Tierra es un paraíso en el siglo XXIV? Bueno,
tal vez sea porque hay gente vigilándola y haciendo las cosas desagradables en
las que nadie quiere pensar”. Y es que la Sección 31 crea una sombra
negativa en la utopía creada por Roddenberry en Star Trek. Por eso su
naturaleza ha de ser secreta, si su existencia es conocida por todos (como
ocurre en ST: Into darkness o en Discovery), ese futuro mejor
para la humanidad pierde su esencia. Si nuestros héroes saben que dentro de la
Federación hay quien no cumple las normas, esto les hace cómplices, por
omisión, de sus actividades. Por eso es importante que aquí, en Enterprise,
la Sección 31 continúe oculta entre las sombras, creyendo ser los protectores
del paraíso. Cuando realmente solo lo mancillan. Aunque su participación en la
trama, nos proporciona un poco más de profundidad en el personaje de Reed, un oficial
de seguridad, apenas desarrollado, al ponerle el dilema de a quién le debe
lealtad. Si al capitán Archer, a quien respeta, o a aquellos que le reclutaron
para proteger al paraíso. Otro personaje al que la historia le va un poco más
de protagonismo es al doctor Phlox, que, al ser secuestrado por los klingons,
podemos verle mantener su férrea ética profesional, a pesar de enfrentarse a la
brutalidad de sus captores.
«Relea
los estatutos: Artículo 14, Sección 31. Hay unas líneas que permiten saltarse
las normas en tiempos de amenaza extraordinaria»
«¿Qué
amenaza?»
«Elija.
La Tierra tiene muchos enemigos»
Martin
& Archer
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Bound (ENT, 4.17)
Este
es un ejemplo de cómo se puede reinventar una especie alienígena, manteniendo
su esencia, pero añadiendo nuevos matices o características. Una de las ideas
iniciales para Anomaly (ENT, 3.02), era mostrar a los piratas de
orion, en vez de a los ossarianos, como acabamos viendo. Estableciendo así, que
los oriones eran originalmente conocidos como comerciantes pacíficos, siendo
las dificultades de vida en la Expansión Délfica, las que llevaron a algunos a
convertirse en agresivos y depredadores. Pero no sería hasta la cuarta
temporada que nos mostrarían a los oriones, y más concretamente, las esclavas
de Orión, que ya habían aparecido en el primer capítulo piloto The cage
(ST, 0.01) bailando para el capitán Pike. Por lo que estas exóticas mujeres
de piel verde, son tan antiguas como los vulcanos y los talosianos. Pero para
ese momento apenas habían sido desarrollados. El Sindicato de Orion era una
especie de siniestro gobierno planetario, mezclado con una organización
criminal intergaláctica, como se mencionaba en Journey to Babel (ST, 2.15)
y The ascent (DS9, 5.09), hasta su aparición como esclavistas en Borderland
(ENT, 4.04). Aquí, un trío de
orionas se quiere apoderar de la Enterprise gracias a sus
maléficas artes femeninas, lo que resulta un argumento bastante trillado: ya lo
había intentado Mudd en Mudd’s women (ST, 1.03), los ktarianos en The
game (TNG, 5.06) o más recientemente en The Serene Squall (SNW,
1.07). Pero lo interesante es la ingeniosa vuelta de tuerca cuando
descubrimos que realmente quien lidera a los oriones son sus mujeres, gracias a
las feromonas que desprenden. Y que permiten dar órdenes al resto de varones
con los que se cruzan. Cambiando la percepción que podríamos habernos creado
sobre ellas, en una trama que en la
que al final quien teje la tela, no siempre es la araña. Con el tiempo, y a
través de la encantadora D’Vana Tendi, la alférez oriona de la USS Cerritos
en Lower Decks, nos
confirmarían que su sociedad es un matriarcado controlado por las
mujeres, viendo mucho más de esta cultura.
«Ambos
somos esclavos de la situación»
«¿Le
controlan?»
«Por
fin lo ha comprendido. Sí, capitán, ha operado bajo un malentendido. Somos los
varones los esclavos, no las mujeres»
Harrad-Sar
& Archer
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In a mirror, darkly (ENT, 4.18/19)
Es
posible que sea uno de los capítulos más memorables de Enterprise y de
toda la saga, y personalmente es mi capítulo preferido de esta serie. Aunque
la idea original era muy diferente. Inicialmente, William Shatner interpretaría
de nuevo a Kirk, ya que el veterano actor estaba interesado en volver a encarnar
a su legendario personaje. Por lo que Many Coto, entusiasmado, estaba dispuesto
a hacer todo lo posible para lograrlo. Así, los Reeves-Stevens empezaron a
trabajar en una historia que podría incluir a Shatner, basándose en el universo
Espejo, sin que su regreso perjudicaba la continuidad de Star Trek. Pensaban
que habían ideado un concepto fantástico que se convertiría instantáneamente en
un clásico de dos partes, atrayendo masivamente al público. Para ello,
supusieron que el Spock espejo usó el campo Tántalo (que aparece en su
incursión en su primer viaje a la ISS Enterprise) contra el
capitán terrano. Pero este aparato no eliminaría a los enemigos, sino que los
enviaba a una prisión a cientos años en el pasado, una instalación alienígena
en las profundidades del universo Primario. Lugar que encontraría Archer, donde
Kirk y otros miembros del universo Espejo estaban retenidos. Este se evadiría,
y robaría la Enterprise, usando el transportador para regresar a
su universo. La intención era revelar que el universo Espejo aún no se había
creado, y que había sido el propio Kirk quien se encargaría de dividirlo,
creando la versión Espejo de la que procedía. Desafortunadamente, y para gran
decepción de Coto, el presupuesto de la serie resultó insuficiente para cubrir
los honorarios de Shatner. Sin este, el trabajo de escribir el guion recayó en
Mike Sussman, quien recuerda que fue lo más divertido que jamás había
desarrollado para la franquicia (de los treinta y tres capítulos rubricados por
él). Además, siempre se había pasado años preguntándose el destino del USS Defiant,
tras su misteriosa desaparición en The tholian web (ST, 3.09). Ya
había querido traerla de vuelta en Future tense (ENT, 2.16),
donde también aparecían los tholianos. En la que tanto Acher, como estos, se
intentaban apoderar de la nave estelar del futuro. Pero el efecto que hubiera
significado su descubrimiento en la continuidad de la serie, había sido tan
significativo, y difícil de gestionar para los guionistas, que finalmente se
cambió a otra nave procedente de un futuro mucho más lejano. Por otra parte, al
introducir el universo espejo en esta temporada, permitía a Sussman recuperar
la idea de hacer aparecer al Defiant, no solo haciéndolo retroceder al
pasado, sino a otra dimensión. Liberando a los escritores de cualquier problema
dentro del universo de Star Trek. Y a diferencia de otras incursiones en el
universo Espejo, esta vez nadie viajará allí. Según Sussman, la idea también la
tuvo Coto: “Lo bueno de un enfoque en el que nuestra gente no cruzaba al
universo espejo es que no habría ningún discurso moralizante en los que Archer,
u otro, agitando su dedo y sermoneando a estas ‘malas personas’ sobre
intentarlo de otra manera”. Y precisamente que no exista ninguna conexión
entre universos, hace esta historia única. Y uno de sus aciertos, y sin lugar a
dudas, una innovación narrativa muy interesante.
«Todos
los tellaritas son culpables de algo…»
Reed
Desde
un principio, Sussman quería que la maquinadora Sato fuera la mujer del
capitán. Mientras que Archer sería un primer oficial abatido y paranoico, hostigado
por su homólogo del universo primario, susurrándole al oído lo perdedor que en
realidad es. Además, Coto quería que Tucker tuviera cicatrices, justificadas
por los Reeves-Stevens, por la radiación que desprendían los reactores de
curvatura, insinuando que estos no cumplían con las especificaciones de la
Flota Estelar. También buscaron darle a Mayweather un papel más activo,
convirtiéndolo en el guardaespaldas de Archer, siendo un cambio más divertido
para su personaje. Inspiración sacada de la novela Dark Mirror, de Diane
Duane, en el Reginald Barclay, era el guardaespaldas de Picard. En la versión
original, T’Pol saboteaba el dispositivo de camuflaje para evitar que la misión
se cumpliera. Pero resultaba demasiado obvio, por lo que se cambió, con ayuda
de Coto, a ser una distracción para liberar a Forrest. En realidad, todos los
personajes muestran una bizarra faceta de sí mismos, en versiones crueles y
manipuladoras. Reflejando, en pequeños detalles, su reverso en el espejo, en
este caso más oscuro. Como el doctor haciendo vivisecciones con animales, o Reed
como un psicópata, creando la cabina de agonía, que servirá como máquina de
tortura en el Imperio Terrano. También fue idea de Coto el cambio del primer
contacto con los vulcanos de ST: First contact, en la escena
previa a los títulos, mostrando a Zefram Cochrane espejo disparando contra los
vulcanos en el momento del Primer Contacto. Mientras que Sussman incluyó
el abordaje a la Defiant en trajes EVA, para justificar que los
protagonistas se pusieran los uniformes de la clásica. Y para hacer de este
episodio la versión espejo de la serie Enterprise, se modificaron los
títulos de crédito iniciales. Aunque no había sido la primera vez que se propuso
modificarlos, Brannon Braga ya sugirió hacerlo para un episodio de The Next Generation, pero no se materializó. Al igual que en Trials and
tribble-ations (DS9, 5.06) donde querían modificar los créditos finales
con las fuentes y el tema musical de la clásica, con imágenes de Deep Space Nine. Así, el color de las letras cambió de blanco a negro, y se insertaron
aviones de combate de la Primera Guerra Mundial de la película Wings
(William A. Wellman, 1927). Un submarino de The hund for Red October
(John McTernan, 1990), y otras escenas violentas de series y películas,
incluyendo el bombardeo orbital de las ciudades vaadwaur de Dragon’s
teeth (VOY, 6.07).
«Estas
personas tenían algunas ideas extrañas sobre los uniformes»
Hoshi
Sato, sobre la Flota Estelar
Que
la historia se desarrollara en dos partes, permitiría justificar,
presupuestariamente, la construcción de los decorados del interior de la USS Defiant.
Una nave original de la clase Constitution, con los pasillos y el
puente, recuperando el diseño de Matt Jefferies en alta definición y con
hermosos colores, repartiéndolos en dos capítulos, y no solo en uno. Algo muy
importante en un año en que se había recortado considerablemente el presupuesto
de la serie. El universo Espejo también les permitió expandir la antigua
mitología, sin romper el canon, mostrando a un gorn, en una versión
actualizada de la bestia poco ágil de Arena (ST, 1.19). Y creando
la vista completa de un tholiano, del que solo se había visto su cabeza. Ambos
generados por roto-animación, tras rodar un actor con trajes de captura de
movimiento, incorporando el modelo CGI en postproducción. Ronald B. Moore,
productor de efectos visuales, quiso hacerlo lo más parecido a la versión vista
en la clásica, aunque dotándole de una estructura cristalina. Modernizando
también la tecnología de la red de energía tholiana, haciéndola mucho más
rápida (y peligrosa) de lo que se había visto en la serie original. Siendo este
el máximo ejemplo de la ruptura del tabú que había existido con los anteriores spin-offs
de la saga, en las que apenas se había permitido hacer referencias a la
clásica. Esto puede ser debido a la idea de querer contar nuevas historias de
una tripulación/nave diferente. Aunque miembros del equipo también lo han
hachado al rechazo de Rick Berman a la primera de las series de Star Trek, por
no querer ser comparado con esta o porque simplemente no la había visto. La
cuestión es que aquí, no solo incursionamos en el universo Espejo mostrado por
primera vez en Mirror, mirror (ST, 2.10), y que hasta entonces
solo habíamos visto en Deep Space Nine las nefastas consecuencias (para
los terranos) del viaje de Kirk. Si no que, nos revelan el destino de la USS Defiant
desaparecida en The tholian web (ST, 3.09), quedando claro,
junto a otros tantos capítulos de este último año, que incorporar referencias
de la clásica a las nuevas aventuras era perfectamente factible, y generaba muy
buenas historias. Solo era necesario dejar que los magistrales escritores pudieran
innovar, al tiempo que amplían lo establecido. Haciendo de este un capítulo una
auténtica delicia para cualquier trekkie.
·
Observer effect (ENT, 4.11)
¿Qué ocurre cuando nosotros nos convertimos en el
objeto de estudio? Esta premisa ya se había explorado en Scientific
method (VOY, 4.07), donde la tripulación de la Voyager
era sometida a una serie de experimentos. Ahora, las consecuencias son algo más
mortales, cuando unos seres incorpóreos, estudiarán y analizarán las reacciones
de la tripulación de la Enterprise, ante un contagio de un
patógeno mortal. Los cuales no son otros que los organianos, que ya habían
aparecido en Errand of mercy (ST, 1.27), donde obligado a la Federación, y al Imperio Klingon a firmar la paz. Y lo realmente interesante
es que el capítulo está rodado desde el punto de vista de los anfitriones alienígenas,
que observan las reacciones de los diferentes personajes. Lo que representa un
punto de vista distinto a lo habitual, en el que nuestros protagonistas son
quienes contemplan y discuten sobre el dilema moral. Además, estos cuentan,
como la Flota Estelar tendrá en el futuro, una especie de Primera Directriz
de no intervención sobre civilizaciones menos desarrolladas. Pero estos también
albergan sus propias dudas éticas, como expresa el anfitrión de Mayweather: «Estamos aquí para observar su respuesta ante lo
inesperado. No a verlos sufrir».
Finalmente, un acto de compasión, quebrará sus normas, mostrándonos lo
excepcional de los humanos de la Tierra. Este es un ejemplo de autocomplacencia
por parte de los guionistas, recordándonos que la especie humana ha mejorado, y
estamos viendo un futuro utópico. Pero qué bien mirado, no hemos visto, en este
universo de Star Trek, otro ejemplo de unión entre especies en igualdad
de condiciones, más allá de la Federación, por lo que en algo tenemos que ser
excepcionales. Y que me recuerda la conversación entre el embajador Soval, y el
Almirante Maxwell en The Forge (ENT, 4.07). Incluso, tal vez, lo
ocurrido aquí, llevará a los organismos a crear una sociedad humanoide en su
planeta, acelerando su contacto con los humanos, a manos, en este caso, del
capitán Kirk. El
germen de la historia, era hacer un capítulo económico, con efectos especiales
limitados y sin estrellas invitadas. Mientras que la idea de traer a los
alienígenas de la clásica fue de Manny Coto, que comentó: “‘Sería genial, para enlazar con la serie original, que los alienígenas
que habitaran a nuestros chicos fueran organianos’”, recuerdan Judith y
Garfield Reeves-Stevens, que optaron por describir sutilmente el comportamiento
de los anfitriones: “No queríamos que los
ojos parpadearan ni que empezaran a hablar de forma extraña” explica el
matrimonio. “Tenían que hablar como los
personajes, pero haciendo referencia a que estaban poseídos por Primero y
Segundo”. Recayendo en los actores principales, y en su director, Mike
Vejar. “Y aunque nosotros hicimos que los
dos personajes [organianos] fueran distintos, son los actores los que lo han
conseguido, porque siempre sabes cuál de ellos es”, comentó Judith. Durante
un día, se pensó en que también habitaran en Porthos, el perro de Archer, pero
fue rápidamente descartada, centrándose en Mayweather, Reed o Sato. Siendo
especialmente interesante que la trama se sostenga gracias a estos, que
normalmente tienen poco peso en los episodios.
Y en otros roles a los que nos tenían acostumbrados. Contemplándoles en el otro
lado de la Primera Directriz y sufriendo el que no puedan ser ayudados.
Permitiendo ver la complicidad de las interrelaciones de los actores,
surgida del trabajo de estos tras cuatro años en la serie, con sus caras de
asombro, y extrañeza. Mostrando la maestría y conocimiento de estos héroes por
parte del matrimonio Reeves-Stevens, que escribieron una historia bastante más coral
de la que nos tiene acostumbrada la serie.
«Puede que hayáis evolucionado hasta convertiros en
seres con habilidades que no puedo comprender, pero habéis pagado un precio muy
alto. Habéis perdido la compasión y la empatía, cosas que dan sentido a la
vida. Y si eso es lo que se necesita para ser avanzado... no quiero formar
parte de ello»
Archer a
los organianos
·
Babel One & United & The aenar (ENT, 4.12/13/14)
Es
una trilogía llena de acción: hay peleas, luchas espaciales, tripulantes
atrapados, persecuciones, y suspense. Aunque, en cierta manera, tendría un
regusto amargo para los fans, ya que justo antes de la emisión de United
(ENT, 4.13), la cadena UPN anunció la cancelación de la serie tras el
final de esta temporada. Esta historia es la segunda, tras Bounty (ENT,
2.25), que se pone en foco en la cuarta raza de los fundadores de la Federación: los tellaritas. Los cuales, apenas habían aparecido
anteriormente, siendo sobre todo figurantes; por tanto, es la más olvidada. Por
desgracia, nos quedamos en esta pequeña exploración de esta cultura de
pintoresco aspecto (tienen una nariz achatada que les asemeja a los cerdos), y
aún más curiosa forma de comportarse. Según indicó Sarek en Journey
to Babel (ST, 2.15) «Los
tellarites no discuten por motivos, simplemente discuten», iniciando las
interacciones con quejas, regañando o incluso insultando, siendo impacientes y
teniendo un «orgullo obstinado» en
palabras del embajador Soval. Por lo que destacaban por su destreza en el
debate, siendo grandes políticos, y posiblemente diplomáticos. Esta
característica, desarrollada principalmente en esta trilogía, les haría unos
personajes complejos, e interesantes, de desarrollar, como vimos con Jankom Pog
en Prodigy.
«Me han dicho que esta nave es el orgullo de
la Flota Estelar. Yo la encuentro pequeña y poco impresionante»
«Curioso... estaba a punto de decir lo mismo
de usted»
Gral
& Archer
La
segunda civilización que parece en la trilogía es la andoriana, mucho más
recurrente en Enterprise. Y de nuevo
de la mano de Shran, un personaje icónico interpretado por Jeffrey Combs, que aquí
brilla con luz propia. Según Manny Coto, si hubiera habido quinta temporada,
este se hubiera convertido en parte del elenco principal como “auxiliar o
asesor” a bordo de la Enterprise. Y hubiera sido interesante ver
la interacción con el resto de personajes. Judith Reeves-Stevens comentó: “Jeffrey
como Shran, no te centras en el hecho de que tiene antenas azules que se
mueven, sino que le da vida al personaje”. Mientras que el propio Combs ha
expresado que de todos los personajes que ha interpretado en la saga, Shran era
el que más le gustaría volver a interpretar: “Me gusta su actitud, y su
complejidad. Y aún quedaban cosas por explorar sobre él”. Este representa a
una raza militarista, arrogante, desconfiada, emocional y apasionada, así como violenta.
En contrapartida, nos presentan a los aenar, una subespecie no vista
anteriormente. Estos están ciegos, tienen grandes capacidades telepáticas, y su
tono de piel azul pálida, casi blanca, que se les creía extintos hasta medio
siglo atrás. Y que, al contrario que sus hermanos azules, son extremadamente
pacifistas. Uno de cuyos miembros sería el ingeniero Hemmer en Strange New Worlds.
«Llevaré tu sangre a Andoria... al Muro de
los Héroes»
«Hoy no»
Shran
& Archer
Mientras
que los villanos son los romulanos, que pretenden desestabilizar las
conversaciones entre andorianos y tellarites. Y para no romper el canon, que en
esta época se desconocía su aspecto y su origen vulcano, utilizan una nave no
tripulada, capaz de camuflar su aspecto a través de una proyección holográfica.
Intentando, de alguna manera, de corregir el error del uso de la tecnología de
ocultación, vista en Minefield (ENT, 2.03). El resultado es el
contrario al que buscaban, logrando que por primera vez ambas especies
cooperen, sumando a los vulcanos y a los humanos. Mostrando así, que el trabajo
que ha estado haciendo Archer, a través de sus viajes, es el inicio de la
futura Federación. Esta surgiría tras el final de la Guerra entre la Tierra y Romulus, que nunca hemos podido ver en pantalla, por lo menos, por
ahora. Aunque esta trilogía prevé, o nos anticipa, de alguna manera lo ocurrido
durante ese futuro conflicto. O por lo menos eso podemos deducir tras el leer
la información que aparece en una pantalla en In a mirror, darkly II (ENT,
4.19), donde se menciona la “Guerra Roulana finaliza en la Batalla de
Cheron. Los romulanos sufren una humillante derrota a manos de la alianza de la
Tierra/Andoria/Vulcano/Tellarite” en el 2160. En este caso, siguiendo la
tradición romulana del engaño, y la provocación, estos han lanzado un prototipo
de una nave capaz de camuflarse, controlado por el almirante Valdore, descrito
en el guion como “un oficial romulano con cara de halcón”. Interpretado
por Brian Thompson, que había aparecido como el primer oficial Klag en A
matter of honor (TNG, 2.08) o el jem’hadar Toman’torax en To the
death (DS9, 4.23), entre otros personajes. A quien le encantó el
vestuario, y el maquillaje del almirante romulano, aunque no así su peluca. Su
nombre fue un homenaje al pájaro de guerra Valdore, aparecido en ST: Nemesis, que se unió a la USS Enterprise-E para luchar
contra Shinzon y su nave Scimitar. Precisamente, esta sería la
primera vez, cronológicamente en este universo, que veríamos a los remanos, en
este caso como guardaespaldas, creando su continuidad con la última película de
TNG. En una escena eliminada, que se puede ver en los extras del DVD de la
cuarta temporada, tanto el almirante Valdore, como el senador Vrax, eran
arrestados por su fracaso en la misión de desestabilizar las relaciones entre
andorianos, tellaritas, humanos, y vulcanos. Precisamente por los dos remanos
que habíamos visto a sus espaldas.
«Se suponía que esta misión iba a causar
disensión en la región. Ha tenido el efecto contrario»
«Senador, usted...»
«Los andorianos y tellaritas han formado una
alianza. Están trabajando juntos por primera vez en la historia»
Senador
Vrax & Almirante Valdore
Como
en el resto de la temporada, la cuestión presupuestaria influyó en algunos
aspectos visuales de la historia. Para ahorrar costes, Mike Sussman sugirió
pintar las cavernas de Vulcano de blanco, y representar las cuevas de hielo de
Andoria. Y el vestuario, al igual que había ocurrido en la escena final de Kir’Shara
(ENT, 4.09), sería reutilizado de ST: Nemesis. Para el
dron no tripulado, Sussman quería un pájaro de presa modificado, que
pudiera camuflarse, y pareciéndose a otras naves. Ya que no quería usar el
sistema de ocultación. “Empecé a pensar en la holotecnología y el cambio de
forma”, recuerda el guionista. “Parecía algo relacionado con la
tecnología de camuflaje, así que pensé que era un buen juego y que no lo
habíamos visto antes en Star Trek. Se lo propuse a los productores, pero no les
gustó mucho y me dijeron que me inventara otra cosa. Sin ese elemento, era muy
sencillo: es una nave espacial de los malos y está causando problemas. Todo lo
que me dio el elemento holográfico fue que se estaba gestando una guerra entre
los andorianos y los tellaritas [...] ¿Cómo harías eso si no fuera una nave? ¿Los
Romulanos robaron una nave? ¿Había diferentes naves? Resolvería muchos
problemas si pudieras comprar esta tecnología”. A pesar de su negativa, este
lo incluyó en el guion de Babel One (ENT, 4.12) para que lo
leyeran, ya que pensaba que le daba más capas a la historia. Cuando Manny Coto
lo leyó, le dijo: “¿Sabes qué? Funciona”. Así, se describía como “una
nave alienígena elegante, compacta, pero de aspecto poderoso. Aunque el diseño
no nos resulte familiar, con el tiempo descubriremos que se trata de un prototipo
de nave romulana”. Sobre su aspecto, también se indicaba que tenía: “numerosos
proyecciones puntiagudas que sobresalían del casco del merodeador, como las púas
de un puercoespín”. Aclarando que el puente se parecía al centro de control
desde donde se controlaba. Para ahorrar costes, en una temporada con un
presupuesto más ajustado, se recurrió al catálogo de la empresa de efectos Eden
FX, escogiendo la nave que estaba a la deriva en el espacio caótico, aparecida
en The fight (VOY, 5.19). Ya que esta había sido vista de manera fugaz
hacía más de seis años. Además, su forma coincidía visualmente con la
descripción en el guion. Así, la pintaron con el característico verde romulano,
cubrieron la superficie de su casco con emisores holográficos, y añadieron las
antenas.
·
Borderland & Cold
Station 12 & The augments (ENT, 4.04/05/06)
Esta
es la primera misión de la Enterprise desde su regreso de la Expansión, y podríamos decir que es la primera historia de la cuarta
temporada. Y lo hace a lo grande: recuperando tres grandes mitos de la saga:
los aumentados, que conocimos con Khan; los oriones, que aparecieron ya en The
cage (ST, 0.01); y continuamos con el desarrollo de historia de la
familia Soong (posiblemente la más transversal de este universo). La idea inicial
de Coto era incluir al coronel Green como líder de los aumentados. Este era un
líder déspota y asesino en masa del pasado de la Tierra, visto en The savage
curtain (ST, 3.22), pero se descartó cuando se supo que Brent Spiner estaba
interesado en asumir un nuevo rol en Enterprise. En el papel del doctor
Arik Soong, como antepasado de Noonien Soong, creador de Data, y que también
había encarnado el mismo Spiner. Por lo que no sería extraño que lo volviera a
hacer lo mismo. Y aunque este había declarado, tras ST: Nemesis,
que no quería interpretar de nuevo al androide, ya que él se estaba
envejeciendo, y su personaje no podía hacerlo, no descartó continuar
colaborando con la franquicia. Así, Arik es un científico tan inteligente como
el androide positrónico, pero todo lo contrario al autómata impertérrito,
carente de emociones. Está cargado de gracioso cinismo, al que es fácil cogerle
cariño. Es un enfant terrible que va descubriendo que ha perdido toda
autoridad sobre sus “hijos”, los aumentados que robó para darles una
oportunidad de vivir. Poco a poco, la crueldad y las violentas acciones de estos,
le hacen abrir los ojos. Ya que, aunque es un retorcido genio del mal, en
ocasiones despiadado, Soong no es un genocida. Está convencido de que su
trabajo, a través de las mejoras genéticas, es el futuro de la humanidad, pero
no comprende que, como ocurrió en el pasado, la ambición desmedida de los
aumentados, tiende a descontrolarse, enfrentándose al lado oscuro de sus ideas.
Comprendiendo, finalmente, que no hay esperanza para los aumentados. Provocando una brillante carambola en la
que se da cuenta de que la humanidad no tiene solución y para mejorarla, decide
empezar a desarrollar sofisticados androides. Es de suponer que Soong tuvo
hijos, y tal vez saliera de la cárcel, redimido de sus delitos. O toda
la familia está formada por clones, que tampoco me extrañaría. En todo caso,
volveríamos a ver a la familia Soong en la primera temporada de Picard,
con su descendiente, continuando con el pacífico desarrollo robótico. Y también
en la segunda temporada, esta vez en el siglo XX, que inicio los
trabajos genéticos, y financiaría el Proyecto Khan para crear a los
superhombres que provocarían las Guerras Eugénicas.
«Ha
sido un placer, capitán. Siga mi consejo: vuelva a casa y empiece a aprender
klingon»
Soong
a Archer
Los
aumentados fueron presentados en Space
seed (ST, 1.24), con Khan Noonien Singh, un despiadado líder alterado
genéticamente, que había participado en las Guerras Eugénicas a finales del
siglo XX. Y realmente no era un capítulo tan importante o popular hasta
el estreno ST II: The wrath of Khan, donde se recupera la trama y
a su protagonista. Desde entonces han aparecido de manera esporádica en la saga. En Deep Space Nine, Julian Bashir es un humano que ha sido mejorado
después de naves, pero sin la ambición desmedida de sus equivalentes del pasado.
Khan volvería a aparecer en ST: Into darknees, cuyo argumento es tan
enrevesado que no tiene sentido. En Strange New Worlds desarrollan
la prohibición de miembros alterador genéticamente en la Flota a manos de Una Chin-Riley, y la oficial de seguridad, La’an Noonien-Singh, quién es
descendiente del mismísimo Khan, con quien se encontrará cuando este es un niño
al viajar al pasado en Tomorrow and tomorrow and tomorrow (SNW, 2.03).
Y en la reciente Section 31, el personaje de Alok Sahar también
es un aumentado procedente de las Guerras Eugénicas. En esta trilogía nos
encontramos con un grupo, cuyos embriones se habían mantenido en estasis desde
las Guerras Eugénicas, que, tras el robo de Soong, han crecido y se han
convertido en adultos. La ambición desmedida es la consecuencia de unas
habilidades, una fuerza y una mayor inteligencia, de la mayoría de estos
personajes. El equilibrio entre el individuo y sus habilidades, es el argumento
ético de la alteración genética que subyace en estas tramas de los aumentados
en Star Trek. Malik es el prototipo de estos villanos: despiadado, aunque sus
motivaciones están controladas por sus instintos de supervivencia. Su intención
es preservar la vida de sus hermanos no natos, aunque para ello haya que matar
a todo el mundo. Pero también es alguien resentido y amargado por su
aislamiento del mundo exterior, reconcomido ante cualquiera que pueda mostrar
algo de humanidad, viéndola como debilidad, sin la más mínima empatía. Su forma
de pensar: es que la humanidad le tiene miedo y quiere matarle. Todos están en
su contra, de manera que sus acciones violentas se justifican porque los
humanos quieren matarlos por estar asustados ante su superioridad. Pero estos
solo pretenden detener sus crímenes, en una especie de profecía autocumplida. Y
por momentos nos recuerda al mismísimo Khan, obviamente de manera intencionada.
Y su brutal final, solo será el reflejo de cómo ha vivido.
«La
habilidad superior, engendra ambición superior. Lo escribió uno de sus
creadores. Lo asesinó un aumentado»
Archer
a Phlox
Es
una trilogía trepidante, que ofreció a los escritores la oportunidad de
explorar el trasfondo de los humanos genéticamente mejorados y vinculándolo a
las Guerras Eugenésicas, que se habían mencionado en Space seed (ST,
1.24). Es una persecución contrarreloj, en una crisis que pone en riesgo una
guerra entre la Tierra y los klingons. La historia es más oscura y adulta que
las dos primeras temporadas, y Archer mantiene la misma actitud de
determinación que nos mostró en la tercera temporada. Sabedor de que las
consecuencias, si no tienen éxito, serían tan letales como en el incidente
Xindi. Alejándonos de los argumentos más “ñoños” del principio de la serie: la
violencia rezuma a lo largo de los tres capítulos. La captura y venta como
esclavos de los tripulantes por parte de los piratas oriones. La tortura del
personal de la Estación Fría 12. Y las intenciones genocidas de los aumentados
al querer provocar un ataque biológico contra Qu’Vat, con la intención de
provocar una brutal guerra entre humanos y klingons, como cortina de humo
durante su huida.
«He
estado pensando: perfeccionar a la humanidad… quizá no sea posible.
Cibernética… formas de vida artificiales… dudo que termine el trabajo yo mismo…
podría llevar una o dos generaciones…»
Arik
Soong
·
The Forge & Awakening & Kir’Shara (ENT, 4.07/08/09)
El
primer capítulo que rubricó el matrimonio de Judith y Garfield Reeves-Stevens,
fue The Forge (ENT, 4.07), que iniciaba la trilogía vulcana. Con
el que se pretendía zanjar las diferencias que habíamos conocido de los vulcanos
en esta serie, con los que habíamos visto en el resto de la saga.
Posiblemente, uno de los errores de continuidad que Manny Coto quería corregir,
ahora que estaba al mando de la misma. Para pasar de ser antagonistas de los
humanos, a convertirse en sus aliados, como todos conocíamos. Así, el
desarrollo inicial de los vulcanos,
mucho más arrogantes y sobre todo ortodoxos, que sus coetáneos del siglo XXIII
& XXIV, fue deliberado. Mostrando facetas que no habíamos visto: en The
andorian incident (ENT, 1.07), su gobierno taimado y mentiroso ocultaba
una instalación de seguimiento en un monasterio sagrado. Y en Fusion (ENT,
1.17) presentaron a un grupo que, no utilizaba la lógica para controlar las
emociones, y que las uniones mentales son, no solo poco frecuentes, sino mal
vistas y reprobadas, como quedó demostrado en el magnífico Stigma (ENT,
2.14). Nunca sabremos que hubiera hecho Berman y Braga para cambiar aquellas
actitudes, y teniendo en cuenta los bandazos que daban al principio, no creo
que lo supieran. En esta trilogía, vemos
cómo las enseñanzas de Surak se han perdido, siendo tergiversadas e incluso nos
dan a entender que han sido manipuladas expresamente (personalmente tuve la
sensación de que estos comentarios podrían atribuirse también a la vida de
Jesucristo). La historia vulcana tuvo una gran acogida entre el equipo
de producción, incluyendo los impresionantes sets que mostraban el planeta que
también ayudaron a su éxito, y que lo convertirían en un personaje más del
episodio. Pero dado la reducción del presupuesto en la temporada, hubiera sido
imposible cubrir el coste de construir decorados tan grandes para un solo
episodio. Sin embargo, sí se podía justificar si se utilizaba en varios
capítulos, lo que llevó a los guionistas a distribuir la historia en tres partes.
Lo que permitió dedicar más tiempo a Vulcano, y contar esta trama “digna de
una película”. Al maximizarse el valor de la producción, los guionistas
consideraron que los arcos argumentales de tres episodios eran mejores en
términos narrativos. Siendo por esta razón que los aumentados también contaron
con su propia trilogía.
«No
sabemos qué hacer con los humanos. De todas las especies con las que hemos
entrado en contacto, la vuestra es la única que no podemos definir. Tienen la
arrogancia de los andorianos, el obstinado orgullo de los tellaritas. En un
momento te dejas llevar por tus emociones como los klingons, ¡y al siguiente
nos confundes abrazando repentinamente la lógica!»
«Estoy
seguro de que esas cualidades se encuentran en todas las especies»
«No
en tan confusa abundancia»
Soval
& Almirante Maxwell
La historia, que tiene importantes diálogos para
comprender el universo de Star Trek, se sustenta en sus cuatro personajes
vulcanos principales. El embajador Soval, que conocemos desde Broken Bow
(ENT, 1.02/02), y que ha hecho la transformación desde el arrogante
representante que mira por encima del hombro de la humanidad. Hasta confesar
que ha creado un aprecio hacia esta. Representa esos vulcanos que, tras el
contacto con otras especies, han empezado a transformar su visión más racista y
xenófoba que tienen otros congéneres. En esta trilogía, además, hace de puente
que unirá a humanos y vulcanos en la búsqueda de un futuro juntos. Incluso
parece que sospeche
que algo malo se está fraguando en el Alto Mando. Cuando cuestiona la
implicación de los syrrannitas, urgiendo a Archer a: «Cuestiónelo todo. No
les deje mantenerle en la Enterprise. Las respuestas que busca están en
Vulcano. Y hasta donde usted necesite llegar esta investigación, tiene mi
respaldo». Posiblemente cansado de lo que «El engaño nunca ha sido ajeno
a esta sala» refiriéndose al Alto Mando y a V’Las. Arriesgando su carrera por lo que es justo. Queriendo
evitar una guerra absurda entre Vulcano y Andoria, y que llevará a la
destrucción de ambos mundos, y que podría extenderse a otros, como la Tierra. Sobresaliendo como personaje
recurrente, y aliado de Archer y la Enterprise. Siendo memorable la
tortura que le somete Shran.
«Viví
en la Tierra durante más de 30 años, comandante. En ese tiempo desarrollé una
afinidad por su mundo y su gente»
«Hizo
un buen trabajo ocultándolo»
«Gracias»
Soval
& Tucker
T’Les, la madre de T’Pol, introducida en Home
(ENT, 4.03), representa al pueblo ilustrado, a los científicos, que
buscan el conocimiento, y que alentó a su hija a buscar respuestas más allá de Vulcano.
Aunque terminó desilusionada por la deriva totalitaria del Alto Mando. En su
caso, cuando la convirtieron en chivo expiatorio, de las acciones de su hija en
P’Jem. Y que ha encontrado en los syrrannitas, y en las verdaderas enseñanzas
de Surak, en su refugio. La actriz Joanna Cassidy, que no apareció en Awakening
(ENT, 4.08), para no tener que pagarle el sueldo de otro episodio (por
los recortes presupuestarios), planteó una mujer “Extremadamente segura de
sí mismo (…) Poco comunicativa (…) Y creo que está llena de una gran pasión y
amor por su hija, lo que le permite tener esos sentimientos de cierto abandono.
Mi sensación era que T’Les se sentía abandonada y quería que su hija volvería a
formar parte de su vida”. Mientras que T’Pau, que habíamos visto, ya anciana,
presidiendo el ritual en Amok
time (ST, 2.05), y que Kirk definió como «Todo Vulcano está en ella», es
la representación de la ancestral cultura vulcana. Que fuera miembro de los
syrrannitas, podríamos decir, los custodios de las verdaderas enseñanzas de
Surak, y participara en el descubrimiento del Kir’Shara (ENT, 4.09)
y el derrocamiento del Alto Mando, permite comprender mejor la descripción de
Kirk. Comentar que la concepción inicial de la oficial científica de la Enterprise
era una versión joven de la matriarca T’Pau que había oficiado el ritual de
boda de Spock. Pero se modificó para evitar tener problemas legales con
Theodore Sturgeon, el guionista en la serie original. O lo que es lo
mismo, no tener que pagarle por usar el nombre del personaje. También se pensó
en convertir a las dos mujeres en familiares, aunque esta posibilidad se
descartó cuando se afirmó en The xindi (ENT, 3.01) que T’Pol no
tenía hermanas. Representando las dos caras de Vulcano: la científica y la tradicional.
«No
confía en los vulcanos, capitán, y dada su experiencia con ellos, no puedo
culparlo. La cultura que ha llegado a conocer no es la que yo ayudé a crear. Mi
gente se ha extraviado, y alguien debe devolverlos al camino»
Surak
a Archer
Y como toda gran historia necesita un gran
villano, este es V’Las. Quien, según el guion de The Forge (ENT,
4.07) “como Administrador del Alto Mando, le convierte en el presidente
mundial de facto de Vulcano”. Es interpretado por Robert Foxworth, quien ya
había encanado a otro importante antagonista, al almirante Leyton, quien
planeaba un golpe de Estado en la Federación en Homefront (DS9,
4.11) & Paradise lost (DS9, 4.12). Aquí parece que V’Las pretende
mantener el statu quo, utilizando la lógica fría y calculadora, para
luchar contra los syrrannitas, al considerar que su filosofía es peligrosa para
la sociedad. Pero que poco a poco va perdiendo la paciencia, dejando que sus
sentimientos no sean controlados por la lógica (¿tal vez por no ser realmente un
vulcano?). Como nos muestran al final de la historia, los romulanos llevan
décadas manipulando a la sociedad hermana para lograr la unificación entre
ambos pueblos. Posiblemente, para alejarles de las enseñanzas de Surak, y el
control de los sentimientos con la lógica, y, por tanto, mucho más beneficioso
para ellos. O por lo menos, esa es mi interpretación. La idea inicial era que
fuera otro personaje quien encarnara al agente romulano de la escena final.
Pero finalmente utilizaron a Todd Stashwick, que había encarnado al soldado que
había servicio bajo T’Pol, por cuestiones presupuestarias. A quien volveríamos
a ver encarnando al inolvidable capitán Liam Shaw, en la tercera temporada de Picard. También se reutilizó uno de los uniformes confeccionados para ST: Nemesis, lo que ayudó a reducir más los costes y poder incluir el
encuentro con V’Las. Sin el cual, la intervención romulana en los asuntos
políticos de Vulcano, hubiera sido ignorada incluso por los espectadores.
«Estás
presidiendo una masacre»
«Estamos
eliminando una amenaza».
Kuvak & V’Las
Lo que había empezado con un atentado, con la
intención de culpar a una facción y eliminarla como amenaza interna vulcana, es
en realidad el primer acto de una guerra contra Andoria, con la intención de
alejar a la Tierra de los andorianos, al culparlos inicialmente. Todo ello orquestado
por los rumulanos, como nos desvelan en la escena final, plantando la semilla
de la trilogía que iniciará en Babel One (ENT, 4.12). En una
trama plagada de referencias a sucesos anteriores, mostrando las consecuencias
en la sociedad vulcana de desvelar las operaciones de vigilancia realizadas
desde el monasterio P’Jem visto en The andorian incicent (ENT, 1.07).
O de la tecnología del arma xindi estudiada en Proving ground (ENT,
3.13). Mostrando una mayor serialización de los diferentes sucesos de la
serie, consolidando las consecuencias de un capítulo al otro, y utilizando
sabiamente elementos ya existentes dentro del universo de Star Trek. Como el
uso del concepto del katra, por el que la conciencia de Spock puso
sobrevivir a ST II: The wrath of Khan. Y volvemos a encontrarnos
con Surak, Padre de la lógica vulcana, al que habíamos visto en The savage
curtain (ST, 3.22). Con respecto a Archer, este continúa con la
determinación de la tercera temporada, alejándose cada vez más del capitán
cándido de los dos primeros años de sus viajes. Mientras que Shran, en su
aparición en Kir’Shara (ENT, 4.09), muestra perfectamente la
dualidad al torturar a Soval, no quiere hacerlo, ya que ha llegado a respetar
al vulcano. Pero, por otro lado, ha de confirmar que todo lo que le ha dicho es
verdad, porque significa el punto de inflexión entre la guerra y la paz. Judith
y Garfield Reeves-Stevens querían aprovechar para mostrar un sehlat en pantalla,
descrito como un oso de peluche para los niños vulcanos, que también podía ser
agresivo si se encontraba en libertad. Pero los escritores se vinieron arriba,
y de la escena que debía aparecer tres veces, durante un par de segundos cada
una, la escribieron mostrando a la criatura en 27 ocasiones. El resultado final
es bastante más reducido.