domingo, 20 de abril de 2014

Galaxy refit



Las naves de la Flota Estelar están siempre actualizándose y modernizándose para tener el mejor estado operativo posible. Los nuevos descubrimientos y adelantos técnicos, así como los retos a los que se enfrentan en su interminable tarea de la exploración de la Vía Láctea así lo requieren. En el desarrollo de toda nave ya se tiene en cuenta esta constante adaptación, tantos de los sistemas más básicos, como a los equipamientos más complejos y se prepararan estancias en los astilleros y bases de mantenimiento de manera regular, además de la propia actualización que sus tripulaciones hacen constantemente.

Esta clase fue, en su momento, el máximo exponente de la nave de exploración de la Flota Estelar. Diseñada para permanecer grandes periodos de tiempo en el espacio profundo, llegando hasta allí donde nadie había ido antes, y siempre defendiendo la Federación. Se estimó que una actualización profunda debería realizarse cada 20 años, aun así los sucesos acaecidos desde que el USS Galaxy entró en servicio en el 2356, han hecho que se replantearan algunas de las futuras modificaciones para esta nave y sus hermanas. Y para superar estos retos era necesaria una mayor potencia en el reactor para llegar más rápido y poder enfrentarse a poderosos enemigos como el Colectivo Borg o el Dominion y mantenerlas en primera línea hasta la última década del siglo XXIV y más allá [All good things… (TNG 7.25/26)].

Tercera barquilla:
El reactor materia/anti-materia original de la clase Galaxy era capaz de generar hasta 4.000 teradynes (1) de energía por segundo, alcanzando el factor 9.8 de curvatura, aunque con extremo riesgo [Encounter at Farpoint (TNG, 1.01/02)]. El USS Enterprise-D logró la velocidad de curvatura 9.65 en su primer contacto con el borg en la fecha estelar 42761.3 [Q who? (TNG, 2.16)]. Posteriores mejoras lograron hacer que esa velocidad pudiera alcanzar el factor 9.9 durante 12 horas [ST: DS9 Technical manual]. Pero teóricamente el excelente diseño aerodinámico de la nave permitía aumentar la velocidad máxima más allá de esa capacidad teórica original. Solo era necesario mantener estable más tiempo el campo de curvatura a su alrededor mientras se desplazaba por el subespacio.

La solución era instalar una tercera barquilla de curvatura, como había tenido la clase Federation en el siglo XXIII. Con este tercer elemento dentro del sistema de propulsión se lograría estabilizar durante más tiempo el campo subespacial y así la nave podría mantener la máxima velocidad de curvatura. Gracias al buen rendimiento y a la alta adaptabilidad que ha demostrado el modelo de barquilla LF-41, no es necesario rediseñar esta o cambiarla, ya que su modelo original, construido para la clase Niagara, representaba precisamente esta triple arquitectura de curvatura y las simulaciones confirmar su perfecta adaptación a la futura configuración. Pero para poder mantener la cantidad tan ingente de energía era necesario diseñar un nuevo reactor materia/anti-materia que alimentara el sistema triple que actualmente está desarrollándose. Las necesidades energéticas son muy levadas y el nuevo reactor ha de poder generar más de 6.000 teradynes por segundo, permitiendo a la nave permanecer durante por lo menos 24 horas con una velocidad constate de factor 9.966, el doble de tiempo que actualmente puede permanecer la clase Prometheus, Sovereing, Intrepid o Defiant a velocidades similares (2). La aceleración para alcanzar dicha velocidad también se reduciría, logrando alcanzar el factor 9.966 en tan solo 276 segundos (4 segundos y 36 décimas). Lo que representa un reto, en el que ya están trabajando, para los ingenieros y técnicos de la Federación y la Flota Estelar para los próximos años.

Nuevo armamento:
Con el descubrimiento del Colectivo Borg en el 2365 y la guerra contra el Dominion, era necesario desarrollar nuevas armas defensivas para proteger a la Federación. Aunque la segunda amenaza parece haber sido reducida tras el fin de la guerra en el 2375 [What you leave behind (DS9, 7.25/26)], la naturaleza del Borg sí hace a este un adversario muy peligroso e imprevisible. Su alta adaptabilidad ante cualquier táctica hace necesario que el primer ataque sea tan grave y devastador que impide al colectivo poder rehacerse y neutralizar cualquier futuro envite. Sería por tanto necesaria un arma capaz de canalizar gran cantidad de energía en un corto periodo de tiempo, así como poder adaptarse con rapidez ante las defensas del borg.

Las armas de proyectiles como los torpedos de fotones o quánticos tienen la ventaja de ser armas de largo alcance, capaces de transportar una cabeza explosiva muy potente. Pero desgraciadamente esto permitiría su posible intercepción y tienen una lenta respuesta ante las posibles adaptaciones del borg. Instalar una inteligencia artificial parece una posible solución, como el arma encontrada por la USS Voyager en el cuadrante Delta en el 2346 [Warhead (VOY, 5.25)], pero por ahora las reticencias éticas de instalar un poder destructivo en manos de un programa informático no ha sido aprobado por el Consejo de la Federación. La otra alternativa es la concentración masiva de energía, como los cañones de pulso con que está dotada la clase Defiant. La ventaja de instalar un poderoso emisor es su posibilidad de ser dirigido a un punto en concreto, y a su alta capacidad de adaptabilidad ante las contramedidas del borg al contar con todo el equipo instalado a bordo de la nave estelar. Desgraciadamente su uso haría que esta tuviera que acercarse mucho a su objetivo, convirtiéndola en un blanco fácil de detectar, interceptar y neutralizar por parte del enemigo. Aun así las ventajas eran mayores que las desventajas, ya que este arma podía conectarse directamente con el reactor principal materia/anti-materia, proporcionando una descarga de energía masiva, concentrada y modulada, que teóricamente podría neutralizar las defensas de un cubo borg.

Conclusión:
Estas modificaciones, y otras menores, se prevé que se apliquen en la segunda gran actualización en astilleros que han de hacer las naves de la clase Galaxy, estando operativas antes del 2395. Para entonces estas naves habrán estado 40 años en las filas de la Flota Estelar defendiendo, representando y explorando la galaxia en nombre de la Federación y se espera que esta actualización las permita estar medio siglo más desempañando estos mismo roles y continuar yendo hasta donde nadie ha ido antes.


Tipo: Crucero de exploración
Comisionada: 2356
Constructor: Utipia Planitia Fleet Yards
Producción anual: 2356 a la actualidad
Dotación:
            Oficiales: 295
            Tripulantes: 585
            Pasajeros: 252 (familias)
            Evacuación máxima: 5.500
Máxima en evacuación: 16.000
Desplazamiento: 5,250.000 toneladas métricas
Dimensiones:
            Longitud: 641 metros
            Envergadura: 470 metros
            Altura: 166 metros
            Cubiertas: 42
Planta de energía:
            Curvatura: reactor M/AM alimentando 3 barquillas de curvatura LF-41
            Motores de impulso: 4 unidades subatómicas FIG-5
Capacidad de Curvatura:
            Velocidad de crucero: factor 6.5
            Máxima de emergencia: factor 9.966 por 24 horas
            Aceleración factor 1 a 4: 0.58 seg.
            Aceleración factor 4 a 6: 0.32 seg.
            Aceleración factor 6 a 9.6: 3,06 seg.
Armamento:
            11 Phasers Tipo X
            3 tubos lanzatorpedos Mk 80
            1 cañón phásico
Sistema Defensivo:
            Escudo auto-modulable de alta capacidad de regeneración CIDSS-3
            Doble casco estándar de duranium/tritanium de 5.4 cm de alta densidad
            Sistema estándar de campos de fuerza estructurales
Ordenador principal: M-15 processor duotrónico V (original)
Sistema de navegación primario: RAV/ISHAK de curvatura mod. 3 de guía celestial
Vida útil estimada: 100 años
Mantenimiento:
            Autonomía estándar: 7 años
            Actualización en astillero: 20 años
Primera aparición: All good things… (TNG 7.25/26) (3)


Notas de producción
En el gran final de The Next Generation que tuvo con All good things… (TNG 7.25/26) pudimos ver una posible USS Enterprise-D del futuro. Que su configuración se puede convertir en una realidad dentro de su línea temporal no es tan descabellado, teniendo en cuenta la actualización que sufrió la USS Enteprise del paso de la serie clásica a las películas. Obviamente la Enterprise-D fue destruida en Veridian III, pero en este artículo especulo con la posibilidad que la clase Galaxy sufra en las siguientes décadas la transformación que vimos en All good things… (TNG 7.25/26). En el juego Star Trek: Online esta nave se conoce como clase Galaxy-X. No se ha tenido en cuenta, por otro lado, la modificación de los factores de curvatura que se mencionan en el capítulo, ciñéndose al canon actual a la hora de valorar la velocidad. ¿Quién sabe si en el futuro para no liarse con tantos decimales del factor 9 de curvatura decidan cambiarlo para simplificar los cálculos de velocidad?

(1) Esta unidad de potencia se menciona en Drone (VOY, 5.02) y se refiere a las naves de la clase Intrepid, pero como no he podido encontrar el dato exacto para la clase Galaxy, uso este como referente.

(2) Las velocidades de estas naves, según “Star Trek: Starship spotter” son: Prometheus: 9.99; Sovereing: 9.7; Intrepid: 9.975; Defiant: 9.982. Siendo la velocidad actual de la clase Galaxy de factor 9.6 durante 12 horas.

(3) La estadística aquí mostrada se basa en la aparecida en el libro “StarTrek: Starship spotter”, así como “ST: DS9 Technical manual” de la página 151.

Ll. C. H.

sábado, 12 de abril de 2014

Ships of the Starfleet

Existen varios manuales técnicos escritos por aficionados, como el “USSCheyenne operations manual” de Dan W. Shanks. Otro de estos interesantes libros es el “Ships of the Star Fleet. Volume One/Revised” publicado por Mastercom Data Center en 1991 y escrito por Todd Guenther. Esta guía de naves tiene un formato apaisado, con una longitud de 30 centímetros, lo que le otorga un aspecto profesional y elegante, donde uno puede encontrar planos y esquemas. Su contenido hace un repaso a varias clases de naves estelares, tanto fragatas, como cruceros de la década del 2290, es decir de la era de las películas. A través de estas nos muestra la transición tecnológica naval entre la serie clásica y las películas, presentándonos los diferentes aspectos que tendrían las naves estelares desde la década del 2260 hasta la actualización sufrida, por ejemplo a los cruceros Constitution, en la década del 2290. Incluyendo el aspecto que hubiera tenido la Enterprise en la serie que cancelaron para rodar la película Star Trek: The motion pictures, denoaminada Star Trek: Phaser II.


De esa manera repasa los cruceros de la clase Constitution, creando diseños con algunas variantes tecnológicas: diferentes barquillas de curvatura, alteraciones en el deflector de navegación o el aspecto del plato o el casco de ingeniería, creando algunas clases nuevas de naves. Por ejemplo la Coronado, que tiene una acceso al hangar en la parte de proa y de popa, respectivamente, en el casco de ingeniería. O la clase Belknap, un crucero de ataque que tiene la configuración de los soportes de las barquillas alterada y una sección de ingeniería más liviana. Mientas que en la sección de las fragatas crea nuevos diseños partiendo del aspecto de la clase Miranda (aquí denominada clase Avanger), mostrándonos como hubiera sido su aspecto si hubiera aparecido en la serie clásica. Así como la clase Knox, con el casco más corto o variaciones de la torre de armamento para la clase Endurance, dedicada a misiones científicas.

Cada nave cuenta con una lista de las unidades alistadas, con su número de serie, lugar de construcción o fecha de alistamiento. Así como una descripción de su equipamiento y características operativas, junto a las especificaciones técnicas. La parte grafica aporta los alzados de cada nave, para ver sus diferencias, tanto frontal, lateral, como superior, con sus respectivas flechas señalando la localización de sus partes más destacadas. En la parte posterior cuenta además con varios desplegables de doble hoja con los planos del crucero de la clase Belknap.





Su legado:
Este libro tiene un segundo volumen, esta vez centrado en una única nave, la clase Akyazi y lo que podríamos llamar un suplemento llamado “Starship design: Interstellar fórum for naval power”, de los que ya hablaremos en otros momentos. Y en pdf se pueden encontrar nuevos volúmenes con las naves aparecidas en el siglo XXIV. Aunque lo más interesante, para mí, es el uso de algunos de los elementos tecnológicos descritos en este libro por parte de Adam “Mojo” Lebowitz & Robert Bonchune en su libro “Star Trek: Starship spotter” que he usado como referencia básica junto a los manuales técnicos escritos por Michael Okuda o Rick Sternbach. De manera que la información de este libro tiene una continuación dentro del universo de Star Trek.

Os dejo la web donde podéis encontrar algunos de estos libros.


Aproximación personal.
Este libro cuenta con algunos diseños muy interesantes, como la clase Belknap o Knox, aunque personalmente me hubiera gustado una mayor variedad en el aspecto/diseño de las naves mostradas. Aunque muestra y completa el salto evolutivo que la Flota Estelar realizó para transformar sus naves desde la tecnología de mostrada en la serie clásica a las películas. Como resultado tenemos una guía completa e interesante, imprescindible para todos los amantes de las naves estelares.


Ll. C. H.

domingo, 23 de marzo de 2014

Mi recomendación de Star Trek



En varias ocasiones me he encontrado con amigos que al hablarles de Star Trek me dicen que solo han visto las películas o algunos pocos capítulos de alguna de las series. Últimamente me ha ocurrido con dos compañeros de trabajo, uno de los cuales empezó a ver ST: Enterprise y el otro Star Trek, la clásica (el mismo dijo que era por donde tenía que empezar: por el principio de lo que es el fenómeno de esta serie). Y la verdad es que no soy capaz de recomendar que se vean todos los capítulos… eso sería muy cruel, ya que hay algunos realmente horribles. Así que les recomiendo los que yo creo que son los mejores para que le cojan el gusto y se puedan ver el resto.

Por tanto aprovecho que le hice mi lista de capítulos que recomiendo, también os las dejo. Así me decís si me he dejado alguno.


· Equilibrio del terror (ST, 1.08)
Posiblemente para mí el mejor capítulo de la clásica. Presentación de los romulanos como enemigos y una historia llena de tensión para evitar una guerra.

· El apocalipsis (ST, 1.23) - A taste of Armageddon
Llevar la locura de la era nuclear (y la inminente aniquilación de la humanidad que se vivía en los años 60, en plena Guerra Fría) a métodos civilizados. Me encanta la reacción de Kirk al descubrir que ocurre realmente en Eminiar VII.

· Semilla espacial (ST, 1.24)
Es la presentación de Khan Noonien Singh: el gran malvado de la clásica. Además de una buena historia de ciencia ficción con lo que podría ocurrir si intentamos hacer superhombres alterándolos genéticamente.

· El diablo en la oscuridad (ST, 1.26)
Cuando lo que pensamos que es el mal, resulta que no lo es. Una gran historia sobre las formas de vida de dispar origen y un buen ejemplo de esa filosofía de Star Trek.

· Tentativa de salvamento (ST, 1.27) - Errand of mercy
Presentación de los klingons, pero en realidad es una buena historia de cómo las cosas no son lo que parecen.

· La ciudad al borde de la eternidad (ST, 1.28)
Capítulo de viajes en el tiempo por excelencia. Simplemente una gran historia de ciencia-ficción.


· La máquina del juicio final (ST, 2.06)
Una historia de acción y de decisiones fatídicas.

· Espejo, espejo (ST, 2.10)
Esta historia de universos alternativos es buena de verla al final de visionar la saga, cuando ya conocer bien a los personajes y puedes disfrutar de sus alter egos espejos.

· El mejor ordenador (ST, 2.24
Esta historia explica lo que ocurre cuando la tecnología obtiene el control de las cosas. ¿Semilla de Terminator?

· La telaraña tholiana (ST, 3.09)
Presentación de los tholianos, tal vez en sí el capítulo no sea de los mejores, pero sí tiene una gran conexión con cierta historia de ST: Enterprise que lo eleva a esa categoría.

· Pues el mundo es hueco y yo he tocado el cielo (ST, 3.10)
Mi capítulo fetiche de la clásica, además de una excelente historia de ciencia ficción. Por eso se incluía la nave generacional Yonada en el libro ‘Star Trek: Guía de naves estelares’.

· Los hijastros de Platón (ST, 3.12)
Este capítulo recoge dos hechos importantes: el primer beso interracial de la televisión. Y a Alexander, posiblemente el mejor personaje (para mí) de Star Trek. La historia nos enseña que no podemos abusar de otros, simplemente por el mero hecho que podemos.


· Que ese sea su último campo de batalla (ST, 3.15)
¿Se puede explicar de alguna manera mejor la estupidez y el sin sentido del racismo? Yo creo que no.

· Réquiem por Matusalén (ST, 3.21)
No es de los mejores capítulos, pero personalmente me encanta esta historia y su protagonista.


Aunque los capítulos previamente mencionados para mí representan lo mejor de Star Trek, hay un puñado más de grandes historias que también valen la pena ver:

· La trampa humana (ST, 1.05)
Como ocurre en El diablo en la oscuridad (ST, 1.26), este capítulo nos da a entender que no todo es lo que parece con las razas alienígenas. Desvelando parte del capítulo, lo más importantes es que aquí el malo lo es ante la necesita inherente de sobrevivir que tiene todo ser vivo, no simplemente mata por matar.

· Las maniobras de la carbomita (ST, 1.02)
Como manera de salir de un atolladero complicado no está nada mal.


· La conciencia del rey (ST, 1.12)
Siempre me pareció una buena historia.

· Arena (ST, 1.19)
Capítulo de culto dentro de Star Trek, nunca sabré muy bien porque, pero me gusta, entre otras cosas por el gorn.

· El suplantador (2.08)
Tal vez sea la semilla de ST: The motion pictures, igualmente una buena historia de ciencia-ficción

· Los tribbles y sus tribulaciones (2.13)
Solo puede decir que divertidísimo. Lástima que en la remasterización no incluyeran la escena de la reprimenda de Kikr a O’Brien y a Bashir.

· Todos nuestros ayeres (3.23)
De nuevo viajes en el tiempo, esta vez con consecuencias personales para nuestros héroes. A destacar la novela que existe como secuela de este capítulo, que publicó, hace muchos, muchos años, Grijalbo.

A esta lista podría incluir unos cuantos capítulos más: Colección de fieras I & II (ST, 1.15/16) que recupera el metraje del primer capítulo piloto. El ayer es mañana (ST, 1.21) de viajes en el tiempo y sus consecuencias en el futuro. El retorno de los archons (ST, 1.22) & Parte de la acción (ST, 2.20) donde vemos consecuencias de la intervención en planetas alienígenas. O El incidente Enterprise (ST, 3.04) donde vuelven los romulanos, aunque sin ser tan bueno como su presentación.

Cuando hice esta lista por primera vez (de memoria) me salieron 12 capítulos a recomendar y mi amigo, gran fan de Star Wars me dijo: “¿todo ese fenómeno por solo 10 o 12 capítulo?”. Tal vez parezcan pocos realmente, pero la esencia de sus historias es devastadora: evitar el conflicto a cualquier precio (aunque no deja de ser una serie de acción y entretenimiento, así que alguna que otra pelea tenía que tener) como claro reflejo al intervencionismo militar. La lucha de los derechos civiles de los años 60 no solo reflejando un futuro donde todos los seres humanos de la Tierra viven en paz (Uhura era una mujer, negra y en un cargo de responsabilidad dentro de la nave) sino con otras especies alienígenas. Además se trata la ciencia con seriedad en una serie de ficción para la televisión de masas. Y finalmente la serie lo que hace es explorar el alma humana como leitmotiv de sus historias. Estas son algunas de las razones por las que Star Trek es la serie de culto que es.


Y si después de ver todos estos 14 capítulos imprescindibles y otros 13 que no están mal (por lo menos en esta selección personal), te ha gustado sumergirte en este universo televisivo de los 60, no dudes en ver el resto de serie. Solo una advertencia: no olvides que estás viendo una serie de televisión que tiene 47 años.

Ll. C. H.