domingo, 17 de junio de 2018

La Flota Estelar de Discovery (2)

La Flota Estelar de Discovery (2)


Un lector del blog me preguntó por Facebook cuando publicaría otro artículo sobre las naves que vimos en la primera temporada de Discovery. La verdad es que ya tenía previsto actualizar la primera aproximación a las clases de la Flota Estelar, aunque estaba esperando a tener más imágenes de calidad. Por eso en este artículo repasaremos, no todos los diseños, pero sí aquellos con que contamos con más detalles. Bryan Fuller pidió que las naves de la serie fueran planas y tuvieran basquillas angulosas, haciendo que su aspecto se alejara del visto en la serie clásica, y acercándose más al de las películas. Sobre todo con el aumento de detalles que tienen sus cascos: ventanas, equipamiento exterior, o diferentes tonalidades en su superficie, lo que se aleja de la idea de Matt Jefferies sobre el diseño de la Enterprise origina. Jefferies pensaba que a la velocidad que podían alcanzar las naves de la Flota Estelar, su equipamiento debía de estar protegido dentro del propio fuselaje. Siendo el disco deflector una de la única pieza reconocibles con respecto al diseño establecido hasta ahora. Otro elemento reconocible es el uso común de grandes ventanales en el puente, al igual que la Enterprise del Abramsverso.

Aunque entiendo la idea de marcar una diferencia estética con respecto a la serie clásica, de la que le separan 50 años en su producción y 10 en la ficción. Pero evitar la inclusión de referencias claras a la tecnología de esta, sobre todo tras mostrar una Enterprise de aspecto diferente al universalmente conocido, es un grave error. Ya que separa a la serie Discovery con el canon establecido, casi creando un nuevo universo diferente al primario. Algo que tampoco he descartado tras ver esta primera temporada. Lo que es una lástima, primero porque los diseños navales aparecidos me gustan en su mayoría. Y porque combinar diferentes aspectos tecnológicos no queda mal, como ha demostrado el fanfilm Axanar. Y segundo porque ya en el siglo XXIV coexistían diferentes generaciones de tecnología con total normalidad: las más antiguas como la clase Miranda y el Excelsior del siglo XXIII, los cruceros Ambassador de principios del siglo XXIV o las más modernas como la clase Norway o las científicas de la clase Nova.


Clase Nimitz, USS Europa NCC-1648
En su diseño de John Eaves se muestra fuertemente armada, con varios puntos de fuego en los costados frontales del casco. Al tener la popa más alargada me recuerda al diseño de la clase Miranda, mientras que las cuatro barquillas de curvatura le dan una apariencia más robusta.

Según la información que aparece en la portada del número 5 de Eaglemoss Star Trek Discovery The Official Starships Collection, correspondiente a la USS Europa, esta tiene una longitud de 383.3 metros de eslora. Aunque debido a la estructura de su cubierta tendría que ser mayor, por lo menos 500 metros [Ex Astris Scientia].



Clase Shepard, USS Kerala NCC-1255
Tiene un diseño monocasco muy estilizado, resultando una línea muy estilizada, que me recuerda, aunque con las barquillas en la parte inferior, al tipo Centaur. En la parte inferior del casco se encuentra el deflector principal de navegación, estando integrada en el mismo plato y no en una estructura más grande como en la clase Akira. Tendría 505.5 metros de longitud y una tripulación cercana a 462 tripulantes, como había a bordo de la USS Gagarin en Si Vis Pacem, Para Bellum (DIS, 1.08).

Gracias a varios renders de la artista Victoria Passariello del Estudio Pixomondo, podemos ver los detalles del casco y del módulo posterior desde donde nacen los pilones de las barquillas de curvatura.

En Si Vis Pacem, Para Bellum (DIS, 1.08) se nos muestra el nombre de la USS Gagarin mucho más grande que el original de la USS Kerala, que participó en la Batalla de las Estrellas Binarias, muy posiblemente para que fuera muy fácil de leer en las escenas de la batalla contra los klingons.



Clase Hoover, USS Edison NCC-1683
La clase Hoover solo la habíamos visto desde un ángulo superior, o en pantalla desde lejos, que mostraba un plato como casco principal, que terminaba en la popa en una forma cónica. Por lo que no se había apreciado el módulo inferior con el disco deflector principal de navegación, de donde también surgen los pilones de sujeción de las barquillas de curvatura.

A través de Mark Krentz, que trabajó en el modelaje de la nave para Battle at the binary stars (DIS, 1.02), publicó varias imágenes de su trabajo, donde se puede apreciar numerosos detalles.


Esta disposición permitiría que la nave tuviera mucho espacio en el interior del casco para la tripulación y equipamiento científico.



Ll. C. H.


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lunes, 11 de junio de 2018

Han Solo


Han disparó primero


Lo primero que quiero decir es que me gustó mucho la película. Iba con expectativas realmente bajas y disfruté con Han Solo. Una historia de Star War. Y creo que es lo que tenía que ser.


El contexto
Uno de los grandes aciertos que tuvo Star Wars, y por lo que creo que se ha convertido en una historia universal, es la cantidad de capas que tiene su universo desde A new hope. Así vemos la lucha de poder político sobre la galaxia entre el tiránico Imperio Galáctico y la Rebelión que quiere devolver la democracia a sus habitantes. El ocaso de la Orden Jedi tras su derrota por sus enemigos Sith en una lucha entre el bien y el mal. Y también nos muestra el submundo de delincuencia, con bandas criminales y contrabandistas. A esto sumamos los personajes que cada uno representa cada uno de esos estratos: el joven sediento de aventuras. La primera de armas tomar que no necesitaba ser salvada. El bribón, pero con una pizca de honor. El maestro que tiene remordimientos porque su antiguo pupilo se corrompió. El cuál es el gran malvado de la saga y por ende uno de los mayores del cine.

Hasta ahora habíamos visto, a través de la saga de la familia Skywalker, primero la derrota del Imperio frente a la Rebelión, después el alzamiento de ese Imperio frente a la decadencia de la República y ahora la aparición de un nuevo enemigo oscuro en la Primera Orden. Pero además de esta historia de política y del bien contra el mal, la franquicia de Star War ha querido inaugurar una serie de películas independientes para desarrollar este basto universo. La primera fue Rogue One, una película bélica donde se explicó lo sucedido inmediatamente antes de A new hope, y que se relataba sucintamente en las letras introductorias. Ahora con esta nueva película se inicia una nueva etapa. Y es que ahora nos alejamos del poder de Coruscant y el Centro Imperial y de la eterna lucha entre el bien y el mal, sino más bien la pura supervivencia, para internarnos en los resbaladizos terrenos de los bajos fondos de la galaxia. Por ese motivo esta película no podía tener la épica que el resto de la saga, y vamos a hacer ese viaje de la mano de uno de sus personajes más entrañables: Han Solo.

Y por eso tenemos que tener en cuenta una cosa importante: Han Solo es un producto de entretenimiento, una película de acción y aventuras. Y en ese aspecto la película es sobresaliente. Además exploraremos un universo más cercano al western, con duelos, forajidos, bandas de cuatreros e indios, con asalto al tren incluido. Lo cual puede parecer algo anacrónico en un universo de deslizadores y repulsores, pero no olvidemos que las tropas imperiales iban subidos en las grupas de un largo el desierto de Tattoine, como vimos en A new hope. Esta es una galaxia donde los planetas tienen diversos niveles de desarrollo y podemos encontrarnos muchas cosas diferentes. Lo cual no es un hecho al azar: así uno puede identificarse con quien quisiera. Eso ocurría con el juego del rol de West & Games, el cual no fuera tan espectacular visualmente como el Star Wars: Battlefront de la PlayStation, pero una de sus características es que podías ser lo que quisieras, un imperial, un rebelde, un cazarecompesas, un droide, cualquier alien. Claro que en aquella época poco se sabía de los jedis.


Los protagonistas
Esta es la historia de Han Solo, o por lo menos de los inicios de este peculiar personaje: el bribón que al final hace lo correcto. Un amigo me indicó que aquí era como Luke Skywalker en A new hope, en el sentido que es el novato rodeado de veteranos curtidos en los bajos fondos. Es alguien que aún tiene esperanza e incluso inocencia, como demuestra al decir que tiene un buen presentimiento al internarse en el Torbellino Akkadés. La película además confirma tres hechos que ya conocíamos del Universo Expandido: que era de Corellia, que había estado en la Armada Imperial y salvado a Chewbacca de la esclavitud. No nos desvelan nada nuevo, es verdad, pero lo muestran en pantalla. Pero el peso que debía de tener, es decir ser la cabeza de cartel, no lo lleva por culpa del actor que lo encarna. Alden Ehrenreich lo hace de manera correcta, pero no vemos por ningún lado a Han, tan solo en fugaces momentos. Lamentablemente el gran fallo es haberle escogido para emular a una leyenda del celuloide como es Harrison Ford, ya que no es capaz de reflejar el carisma de nuestro querido contrabandista en pantalla. En su defensa diré que creo que tendrían que haberle vestido con la camisa blanca y el chaleco negro y el estilista haber copiado el peinado de Ford en 1977. Esto no hubiera paliado las deficiencias interpretativas de Ehrenreich, pero se hubiera parecido algo más al mítico corelliano.

Chewbacca, con Joonas Suotamo bajo su pelaje, ha sido, y siempre será, el inseparable amigo de Han y el personaje que en más películas ha aparecido (en siete hasta la fecha). Aun así no deja de ser un felpudo con patas que solo acompaña al protagonista, gruñe y dispara contra todo lo que se mueve. Y aunque Han al final siempre hace lo correcto, es Chewie precisamente la voz de su conciencia, como el Pepito Grillo (Jiminy Cricket) de Pinocho. Y aquí hace ese papel, sin arriesgarse, ni tampoco explicar lo de la deuda de honor wookie, ni porque no ha ido a buscar a su familia inmediatamente después de recuperar la libertad. Y aunque eso ya lo sabíamos y hubiera sumado otra entrada en la biografía de Solo que conocíamos, me ha faltado ese detalle.

Lando Calrissian, interpretado por el multifacético Donald Glover, ha sido uno de los grandes aciertos de la película y ha hecho sombra a Ehrenreich. Lo que demuestra lo que puede hacer un buen casting. Es cierto que el personaje de Billy Dee Williams no tiene tanto carisma como el de Ford, pero con Glover no nos cuesta ver al Calrissian de la Ciudad de las Nubes y descubrir nuevas facetas de su personalidad. Que además tiene una gran química con su compañera L3-37, el retorno de un droide como personaje tras el olvido de estos en The last jedi, en un rol cómico sin caer en el ridículo.

Qi’ra, Emilia Clarke, que encarna a Daenarys Targaryen en Juego de Tronos, tiene una de las mejores frases de la película y que en el fondo define lo que está sucediendo: «El ganador es el que más tiempo se mantiene en el juego». Lo mejor es lo ambiguo de su comportamiento, no es desleal a Han, pero tampoco la amiga que él recuerda. No juega sucio con él, pero le utiliza para subir un escalafón en el sindicato criminal Amanecer Carmesí (o Crimson Dawn). Y teniendo en cuenta quien aparece al final de la película, esas cosas que ha hecho en los últimos años y que no puede explicar en Han ya que no volvería a mirarla igual, están más relacionadas con el Lado Oscuro de la Fuerza, que de otras más prosaicas.

Tobias Beckett será y siempre será Woody Harrelson, un actorazo de tomo y lomo como ha demostrado en tantas ocasiones como en True detective (2014) o The people vs. Larry Flynt (1996) por la que fue nominado al Oscar al Mejor Actor. Su personaje te lo crees desde un principio como alguien que te traicionará siempre y cuando le convenga, pero al mismo tiempo puede crear lazos de lealtad. Los guionistas Lawrence y Jon Kasdan se inspiraron en Long John Silver, el mítico pirata de la novela La Isla de Tesoso de Robert Louis Stevenson. Y no dudo que Harrelson se basó en él y lo logró sin entrar en el histrionismo, lo que dice mucho de este gran actor.

Dryden Vos originalmente iba a ser encarnado por Michael Kenneth Williams (conocido por su papel de Omar Little en The Wire) y era una creación digital con aspecto de puma (¿? me hubiera gustado verlo, la verdad). Pero tras la incorporación de Ron Howard y volver a rodar escenas, no pudo incorporarse por conflictos de agenda al estar ya inmerso en la producción de la película The read sea diving resort. Así entró en escena Paul Bettany, que le pidió a Howard, con el que habían colaborado anteriormente, participar en Han Solo. La verdad es que es el estereotipo es un gánster sin escrúpulos, cruel y despiadado con gusto refinados, que mueve cómodamente los hilos desde su ático. En realidad lo más interesante es su colección de antigüedades que tien, en las que podemos encontrar un holocrón sith, hacia el cual no pude dejar de mirar durante todas las escenas de su despacho.

De Enfys Nest, que interpreta Erin Kellyman, lo interesante es lo que subyace detrás de sus acciones y de sus Jinetes de las Nubes. Y no es otra cosa que el germen de la Alianza Rebelde. Su discurso no es más ni menos que la profecía sobre el futuro de Han, o mejor dicho general Solo.


La apuesta
El resultado en taquilla no ha sido el esperado e incluso se está hablando de pérdidas que podrían llegar a los 50 o incluso 80 millones de dólares (se ha tener en cuenta que el presupuesto de la película se duplicó tras tener que rodar gran parte de nuevo). Se han dado numerosas explicaciones: una mala campaña de marketing, el estreno tan cercano al Episodio VIII cuando nos tenían acostumbrados a esperar 12 meses entre películas. Que además coincide con el espectacular triunfo de Avengers: Infinity war y la taquillera Deadpool 2 (sin olvidar el cercano Jurassic World de Juan Antonio Bayona). Sin olvidar el enfado de una gran parte del fandom por las múltiples quejar con respecto a The last jedi, que es muy posible que haya desanimado a muchos a ir al cine. Pero también arrastra el polémico cambio de los directores de Phil Lord y Chris Miller a Ron Howard, quien regrabó entre el 60, el 70 o incluso el 80% de la historia. El motivo de este repentino despido estaba en “diferencias creativas”, que según algunas fuentes podía ser el tono humorístico de la historia que el estudio quiso corregir. Creo que podemos ver una pequeña muestra en pantalla: en la escena inicial cuando Han simula un detonador térmico con el chasquido de la boca en la guarida y Lady Proxima. Y frente a los Jinetes de las Nubes de Enfys Nest en Savareen, cuando se refiere a 30 mercenarios a bordo del Halcón Milenario justo antes de que este despegue. Que no creo que pudieran volver a rodar, la primera por la caracterización juvenil de los protagonistas. Y la segunda por haberse filmado en los parajes naturales de Fuerteventura y rodeadas de diversas polémicas, donde el trato diferenciado de los extras a alterar zonas protegidas. También se habla de un rodaje lento y caótico. He leído que hubo pánico entre los directivos de la Disney, supongo que similar a las primeras proyecciones de Rogue One. Aunque en este caso lo cortaron a media producción y ni cortos, ni perezosos pusieron al frente a la cinta a un reputado y experimentado director. Sin olvidar el poco carisma del actor principal Alden Ehrenreich que tuvo que dar clases de interpretación durante el rodaje. Y vistas las escenas “graciosas” de este en la película, imagino la sensación de pánico.

Lo bueno de esta película es que no es pretenciosa como los episodios VII The force awakens & VIII The last jedi. Los guionistas, Jonathan y Lawrence Kasdan (que ya había escrito el libreto de The Empire strikes back y Return of the jedi, Indiana Jones: en buscar del arca perdida o Silverado que también diriguió) han encontrado el camino, desde mi punto de vista, para contarnos una historia de aventuras, un western espacial. Aunque parece ser que los directores Phil Lord y Chris Miller también aportaron su parte, al pedir una escena con motos deslizadoras. Su sustituto, Ron Howard la define como “un rito de transición”, aunque se le ha recriminado ser una especie de Wikipedia filmada: que nos contaban los hechos que Han se jactaba en A new hope, y nos desvelaban como se habían conocido él y Chewie. Tal vez sea convencional (tanto en la historia, como en su realización), sin querer arriesgarse y contarnos cosas que (más o menos) ya sabíamos los más fans que conocíamos el Universo Expandido o parte del mismo. Tal vez el personaje de Han fuera muy querido por los fans ¿era capaz de llevar una película por sí mismo? El resultado es algo cuestionable, aun así la historia funciona, porque creo que para empezar esta es la historia que tenían que contarnos.

Digo para empezar por la sorprendente aparición final. Sin entrar en detalles, podría indicar que la franquicia de Star Wars puede entrar en una faceta similar a la de Marvel, donde cada película es independiente, pero siguiendo un tronco argumental, tal vez centrado en el sindicato criminal Amanecer Carmesí (o Crimson Dawn). Eso sería magnífico y posiblemente así sea teniendo en cuenta los personajes en que se centrarán las futuras antologías: Lando Calrissian, Boba Fett y Obi Wan Kenobi. Es un reto importante al montar diversas historias relacionadas entre sí y espero que encuentren a alguien capaz y que sepa donde se quiere llegar y cómo hacerlo con historias de calidad y capaces de enganchar al público. Lo digo porque parece que las elecciones de directores para Rogue One en Gareth Edwards y Phil Lord y Chris Miller en para Han Solo, les han salido ranas. Le primero fue apartado de los reshoots (el rodaje de nuevas escenas), a favor de Tony Gilroy que reestructuró la película y rodó de nuevo la batalla final. Mientras que ahora Ron Howard tuvo que enderezar el rumbo y volver a rodar todas aquellas escenas que no habían caído en gracia a los productores y dar un tono más serio a la historia. Eso sin mencionar que para el Episodio IX estaba previsto que lo dirigiera Colin Trevorrow por “diferencias creativas”, para ser apartado a favor de J.J. Abrams que cerrará la saga Skywalker. Todas estas elecciones de directores, que al final han de ser corregidas, me hacen intuir que no tienen o una buena selección de personal, o que no saben muy bien hacia donde quien ir o como llegar. Parece que quieran innovar escogiendo cineastas jóvenes y con visiones más modernas, para luego acobardarse. Y eso me sorprende, teniendo en cuenta que sí hay gente capaz y como ejemplo pongo la serie de animación de Star Wars Rebels, donde han sabido encontrar el punto exacto entre aventura, fidelidad al universo e historia entretenida.

Para Han Solo la apuesta ha sido elevada: han querido aportar por una parte del universo de Star Wars, y sobre todo una tan específica y que nunca se había probado como los bajos fondos. Por ahora parece que a nivel taquilla les ha salido mal la mano, esperemos que las apuestas luego suban en las siguientes entregas.


Ll. C. H.

Links relacionados:
Reseña: The last jedi
Reseña: Rogue One


jueves, 31 de mayo de 2018

Mi Top 10: naves de Star Wars


Dentro de mis Top 10 (que en realidad son 11, porque siempre hay muchas naves que nombrar) le toca el turno a mí otra gran saga favorita: Star Wars. Mi pequeña selección, ¿cuál sería la vuestra?

1 · Fragata Nebulon-B
Tiene una forma extraña para ser una nave de combate, ya que diseñada como fragata anti-cazas y proporcionar escolta a los convoyes imperiales ante la cada vez mejor organizada Rebelión. Tiene los motores en una abultada popa, un fino y largo cuello de unión y una proa alta, formada por módulos inconexos y diferentes uno de otro. Tal vez por esta rara forma asimétrica la hace tan hermosa. También puede ser la imagen en color del libro de rol de West and Games (en su página 40) que me fascinaba de pequeño. Aunque ha quedado en el imaginario colectivo como la fragata médica, que para esa tipo de usos me parece igual de extraño que de escolta.
Artículo: Fragata médica
Artículo: Flota Rebelde



2 · Destructor clase Imperial
No ha habido ninguna presentación mejor que la del Destructor clase Imperial en Star Wars IV: The new hope. Le vemos aparecer por encima de la cámara que enfoca a Tatooine, vemos su casco frío y gris, largo, enorme, que parece no terminar nunca, persiguiendo a una pequeña nave, que nos parece casi indefensa. No solo nos revela que estábamos observando algo realmente poderoso, sino también las intenciones del gobierno que la ha creado: el Imperio es malvado, tiene muchísimo poder, es capaz de construir ingenios enormes y usarlos para dominar la galaxia. Es la representación del mal. Y aunque ha sido superado (en grandiosidad, pero no en el imaginario colectivo) por el Supertructor que vimos en Star Wars V: The empire strikes back, mostrándonos que hay otros más grandes, incluso más sofisticados y diseños más elaborados, pero ninguno tiene su carisma y magnetismo, por lo que Mel Brooks no pudo dejar de parodiarlo en la genial La loca historia de las galaxias (Spaceballs).
Artículo: Armada Imperial



3 · Crucero clase Consular
Esta nave aparece al principio de The phantom menace y obviamente tiene una reminiscencia de la corbeta corelliana CR90 que es perfectamente intencionada (además ambas fueron construidas por la Compañía de Ingeniería Corelliana). Pero su diseño es más elegante, no tiene una amalgama trasera, sino tres grandes potentes motores, más elegante para una época más pacífica como es la República. Pero ambas naves tienen una forma indómita, dan la sensación que no solo son naves rápidas, sino que no desfallecerá o rendirá con facilidad.


4 · Caza de asalto Ala-B
La idea de caza Ala-B: con una estructura en forma de cruz que gira alrededor de su cabina mientras dispara indiscriminadamente me pareció siempre genial. Además de ser un original concepto para una nave de ciencia ficción. Su poderoso armamento es capaz de enfrentarse al mismísimo destructor clase Imperial y derrotarle, como ocurrió en la Batalla de Endor.



5 · Caza Ala-X
Es el caza por excelencia, que al verlo uno sabe que está ante una máquina de combate perfecta, cual P-51 Mustang o el F-14 Tomcat. Además la geometría de sus alas en forma de aspa le otorga, no solo una letal presencia, sino que sea capaz de jugar con nuestra imaginación. Cuando se despliegan, su adversario sabe que lo tiene crudo para sobrevivir.
Artículo: Ala-X



6 · El Halcón Milenario
Hay naves ligadas a una historia, como la USS Enterprise-C de Star Trek, y otras a sentimiento o sensaciones. El carguero ligero YT-1300 de Han Solo tiene una mística especial: es veloz, maniobrable, representa a su propietario: un contrabandista simpático, algo bribón, un poco loca al ser capaz de enfrentarse a un poderoso destructor clase Imperial, irreverente, irónico, y sobre todo libre para hacer lo que uno quiera, aunque al final siempre sea lo correcto. ¿Quién no ha querido pilotar el Halcón Milenario? Además se ha convertido en icono de la cultura pop, tanto que incluso en Ready Playes One, tientan a Wade Watts con poseer esta legendaria nave. A mí siempre me gustó su diseño, además es una nave pequeña, donde uno podía ir donde le diera la gana y hacer lo que quisiese. Solo es cuestión de unos créditos para la comida y el combustible (bueno, eso tal vez sea más trabajoso de conseguir). Además es la nave que en más películas ha salido: Episodio III, IV, V, VI, VII, VII y en Han Solo. Todo un record.
Artículo: YT-1300 variantes
Artículo: YT-1300 interior




7 · Lanzadera clase Lambda
Las alas en las lanzaderas de Star Wars, como en Tydirium, siempre me han parecido algo innecesarias. Máxime teniendo en cuenta que hay motores de repulsión que evita el efecto de atracción de la gravedad, obligando además a hacer hangares altos, muy altos, para que entren estas naves. Aun así la presencia y el juego de las alas plegables de las lanzaderas Lambda siempre me ha parecido elegante. Además, como ocurre con los destructores, esta lanzadera ha sido la base de la evolución de otros modelos, desde su coetánea Centinel que apareció en el universo expandido y luego en la remasterización de A new hope, o el más reciente de carga clase Zeta que vimos en Rogue One. Pero también marcó la evolución de estas naves, desde la lanzadera de mando clase Upsilon de Kilo Ren que vimos en The Force awakens o en su predecesora durante la Guerra Clon clase Cygnus usada por Palpatine en Revenge of the Sith.
Artículo: Armada Imperial



8 · Clase Recusant & los moncalamari MC80
Las Guerras Clon nos han dejado un buen puñado de modelos muy interesantes, incluyendo la clara evolución de las naves de combate de la República, desde la nave asalto clase Acclamator y el posterior Venator, hasta llegar al destructor clase Imperial. En cambio en el lado separatista, aunque nunca entendí muy bien de quien se querían separar, la amalgama de formas y diseños es más variada. Así tenemos los anillos de la clase Lucrehulk, más transportes que naves de guerra, u otras de la Federación de Comercio o el Clan Bancario. Mi preferida es la clase Recusant, que tiene unas formas onduladas, muy similares a los cruceros mon calamari, no es extraño ya que fueron diseñados por los quarren, habitantes del mismo planeta. Años después los cruceros MC80 cogerían el relevo y serían el emblema de la lucha de la Rebelión frente al Imperio. Además su aspecto orgánico, de líneas suaves y redondeadas es la contraposición de la frialdad de la forma de cuña de los destructores imperiales o la esfera de la Estrella de la Muerte capaz de destruir un planeta entero. Tal vez representando la vida frente a la fría maldad.
Artículo: Flota Rebelde



9 · Bombardero TIE
La familia de cazas TIE no podía faltar, desde los clásicos de alas hexagonales y cabina central y su ruido chirriante, que siempre me recordaron a insectos voladores, al aerodinámico Interceptador, hasta los de ataque planetario/atmosferico que vimos en Roguer One. Sin olvidar al extraño bombardero. Tal vez por su casco gemelo o sus alargadas alas dobladas es por lo que me gusta. Además este mismo diseño tiene la función de lanzadera de asalto, por lo que me parece que tiene más presencia y personalidad que el resto de sus congéneres de la marca Sienar.
Artículo: Familia TIE (1)
Artículo: Familia TIE (2)



10 · Esclavo I
El patrullero y nave de ataque Firespray tiene realmente un diseño extraño, ya que su posición de vuelo es vertical, por lo que su cabina se gira en su interior. La nave perteneció al canzarecompensas Jango Fett y después fue heredada por su hijo Boba Fett, que le hicieron múltiples modificaciones que la hace más mortal y siniestra. Aun así solo por su original concepción ya merece estar en esta lista.



11 · Crucero Strike
Esta es la única nave del Universo Expandido, ahora llamado Leyendas. Siempre me gustó su perfil (que durante mucho tiempo era la única imagen que disponía de esta nave), con un diseño más redondeado que sus compañeros imperiales. Me parecía un modelo versátil, más manejable que los destructores estelares más grandes, pero no por ello menos peligroso. Además su construcción modular también me parece interesante como concepto naval.
Artículo: Armada Imperial




Mención especial:
Hay una gran presencia de naves de la trilogía clásica, tal vez por ser la era (de la Rebelión) la que más me gusta por la relación de la lucha por la libertad entre la débil rebelión frente a la tiranía del poderoso Imperio Galáctico. De la nueva trilogía me quedaría con los grandes destructores de la Primera Orden, por tener una clara evolución desde los diseños vistos en la trilogía clásica y las precuelas y asemejarse, sin ser la misma nave (valga decir los cazas Ala-X de la Resistencia) que ya habíamos visto antes. Aun así me hubiera gustado incluir al caza de reconocimiento agresivo ARC-170, al carguero Gozanti que aparece fugazmente en The phantom menace y que ha sido recuperado en la serie de animación de Rebels. Y la patrullera Skypray del antiguo Universo Expandido. Y no podemos olvidar a la Estrella de la Muerte, que como arma terrorífica definitiva no tiene parangón. Pero para el uso que se le puede dar, más les hubiera valido construir unos cuantos destructores más.


Ll. C. H.

Links relacionados:
Top 10 de la Flota Estelar
Top 10 de aliens de Star Trek