sábado, 30 de agosto de 2014

Mi recomendación TNG, 3ª parte


5ª & 6ª temporadas


El nivel de calidad de estas dos temporadas sigue el mismo alto listón de sus predecesoras, brindándonos nuevamente algunas grandes historias. Y sería el conjunto de 3ª, 4ª & 5ª y 6ª el que configure el tronco de calidad que consolida y coloca a esta serie como una de las mejores, no solo de ciencia-ficción, sino también dramática del principio de la década de los 90. Aquí se empieza, tímidamente eso sí, a crear historias más complejas y no solo simples aventuras de una tripulación de viaje por las estrellas, con episodios dobles con Unification en la 5ª temporada, y Chain of command y Birthright en la 6ª, siendo este último un crossover con el segundo spin-off de la franquicia con Star Trek: Deep Space Nine al desarrollarse allí parte de la trama. Y eso a pesar que a Michael Piller no le gustaban los capítulos dobles, ya que no quería hacer del programa una serialización. Además nos encontramos con capítulos muy corales como Disaster, Cause and effect, Conundrum o Rascals y medida Timecape.

Vemos también como aumenta nuestra visión del universo de Star Trek, no solo con el inicio durante la 6ª temporada de DS9, sino con la continuación de las tramas con los cardassianos, además que con los klingons que ya iniciamos en Sins of the father (TNG, 3.17) y más tímidamente con los romulanos. Aunque sería alrededor de la estación DS9, gracias a su carácter estático, que consolidarían las tramas argumentales duraderos. Además algunas historias son algo más oscuras (sin que se exagere mucho ese tono gris en Ensign Ro o Chain of command).

A nivel de protagonistas como estos ya están construidos y madurados tras cuatro temporadas con 100 capítulos emitidos, los guiones se dedican a explorarlos más profundamente, utilizándolos para convertir la serie en aquella “exploración real de la naturaleza humana”. Y quien se convierte en el mejor adalid de este viaje es el capitán Picard con capítulos como I, borg, Chain of command, Tapestry o el fabuloso The inner light. Data en cambio no tiene lo que se podría decir grandes capítulos, interesantes son Hero worship o A fistful of Datas, ya que el cliffhanger entre temporadas Time’s arrow la verdad es que para mí no termina de parecerme tan interesantes como The best of both worlds o el más flojo Descent. En el cual ya se empiezan a cerrar hilos argumentales de ciertos personajes, en este caso su hermano malvado Lore. Worf no se queda corto con la aparición de su hijo Alexander en New ground, además continúa la saga klingon en Birthright o Rightful heir, sin olvidar Ethics.

El resto de tripulantes no obtienen más protagonismo que en otras temporadas, con un par de capítulos como centro del desarrollo del argumento. Riker descubre su duplicado en Second chances, y en el esquizofrénico Frame of mind, teniendo un porcentaje importante de protagonismo en Chain of command. Deanna tiene posiblemente sus mejores capítulos en Power play y Face of the enemy, uno con su cuerpo poseído, demostrando que como actriz tiene muchos más registros interpretativos (y más interesantes) a los que estamos acostumbrados de nuestra consejera y el otro como infiltrada romulana. Geordi tiene su momento estelar en The next phase, así como algunas muy buenas intervenciones en I, borg o Relics. Mientras que la doctora Crusher poco protagonismo obtiene en estas dos temporadas, salvo que no deja morir a ninguno de los protagonistas de la serie.

Entre los personajes recurrentes e invitados destaca la aparición de Ro Laren, con la que nos presentarían a los bajoranos en Ensing Ro, con presencia estelar en Disaster, Conundrum, The next phase o Rascals. Wesley regresa con los que para mí son sus mejores historias: The game y The first duty. Mientas que Q ya ha dejado para siempre su faceta de malvado para ser un compañero más de la tripulación en True Q y sobre todo el magistral Tapestry. Guinan aparece poco, pero sus intervenciones en I, borg, Rascals o Time’s arrow son, como siempre, muy interesantes. Aunque confieso que al no aparecer, deja a Deanna poder hacer su trabajo de consejera durante estos años. Y no podemos olvidar las dos grandes referencias de la clásica que tiene TNG en Unification y Relics, desembarazándose por fin de la idea (personalmente nefasta) de no rendir homenaje, ni tomar ideas, ni tener artistas invitados de la serie original que tenía Rick Berman (del que dice, malas lenguas, que apenas ha visto la clásica). No creo que sea necesario hace referencias constantes a la serie de los 60, pero una mayor relación genera una mayor coherencia al universo con el que se está trabajando.


· Darmok (TNG, 5.02) El traductor universal soluciona cualquier problema lingüístico. ¿Pero y sino funciona? Picard se enfrenta a entablar contacto con una civilización que habla en metáforas.

· Ensign Ro (TNG, 5.03) Presentación del personaje de Ro Laren, con el que se pretendía poder generar conflictos entre la tripulación, con una historia donde la Flota no es tan transparente y ética como solemos pensar en una trama iniciada por el almirante Kennelly alrededor de cardassianos y bajoranos.

· Disaster (TNG, 5.05) La Enterprise sufre un accidente y la tripulación se encuentra aislada en diferentes partes de la nave, sin que funcione ningún sistema. Impagables el nacimiento de Molly O’Brien, Picard rodeados de terribles niños pequeños o la cabeza de Data conectada a la nave. Marina Sirtis se quejó que se indicara que su personaje no tuviera skills de mando, pero personalmente espero que el consejo sepa de psicología, no de los procedimientos de mandar una nave. En todo caso el personaje se resarciría en Thine own self (TNG, 7.16).

· The game (TNG, 5.06) Wesley regresa a su hogar en un permiso de la Academia, mientras que la tripulación está siendo manipulada por un juego ktariano para hacerse con el control de la Enterprise. Un episodio entretenido, donde que sea Wesley el que salvo, de nuevo, la nave no molesta.

· Unification (TNG, 5.07/08) Una trama muy interesante que apenas tuvo continuación: el quiero y no me atrevo a hacer algo más complejo que aventuras en el espacio. Este es uno de esos ejemplos de cómo los romulanos han sido mal tratados: se plantea el inicio de una historia de la unificación con los vulcanos, pero que luego no es termina de continuar o desarrollar (solo en la historia de Face of the enemy (TNG, 6.14) que luego no tiene más prolongación).

· Hero worship (TNG, 5.11) El único superviviente de la S.S. Vico, un niño, empieza a imitar a Data mientras asume la muerte de sus padre. Es un capítulo que me gusta, posiblemente por la interacción de Data con Timothy en este capítulo dirigido por Patrick Stewart, revelando que la dirección por parte de los actores protagonistas de la serie es una de las mejores ideas que tuvieron, sabiendo captar muy bien los matices de los personajes de sus compañeros y amigos de reparto.

· Conundrum (TNG, 5.14) La tripulación ha perdido la memoria, habiendo recibido la orden de destruir un puesto de mando enemigo, mientras que a bordo hay un nuevo primer oficial: el comandante Keiran MacDuff, y cada vez que la misión parece más ilógica. Interesante el descubrimiento de cada uno de los personajes de sus propios roles.

· Power play (TNG, 5.15) Data, Troi y O’Brien son poseídos por unos entes, acabando por atrincherándose con un grupo de rehenes en el 10 Frontal. Como se ha dicho anteriormente muy interesante y refrescante cambio de registro de Marina Sirtis.

· Cause and effect (TNG, 5.18) En una de las presentaciones más espectaculares la Enterprise es destruida y acto seguido la tripulación empieza a repetir las últimas horas antes de la explosión. Bill Murray experimentaría lo mismo en la mejor comedia de los 90: Atrapado en el Tiempo (Groundhog day, dirigida por el desaparecido cazafantasma Harold Ramis en 1993) o el SG1 en Window of opportunity (SG1, 4.06). Además la hábil dirección de Jonathan Frakes nos hace que cada repetición sea vista de manera diferente.

· The first duty (TNG, 5.19) En la Academia Wesley está involucrado en un accidente que parece algo turbio. La historia más madura de este personaje y por otro lado interesante. Las consecuencias de lo aquí acaecido para dos de sus protagonistas se verían en Lower decks y en Journey’s end con Sito Jaxa y el propio Wesley, respectivamente. Las pocas continuidades en las historias o los personajes que aparecen, es algo que para siempre me ha faltado en TNG.

· I, borg (TNG, 5.23) ¿Qué ocurriría si te das cuenta que el enemigo que te ha torturado y al que odias con toda tu alma, resulta que tiene un dado “humano”? Eso es a lo que se ha de enfrentar Picard tras rescatar a un zángano borg que se ha separado del colectivo llamado Hugh.

· The next phase (TNG, 5.24) Tras acudir en ayuda de una nave romulana, Ro y La Forge mueren en una explosión, excepto que no han fallecido, sino han cambiado de fase dimensional: para el resto son invisibles y nadie les puede oír, además de poder atravesar paredes (aunque curiosamente no el suelo, por lo que el cambio de fase será horizontal y no vertical).

· The inner light (TNG, 5.25) Posiblemente uno de los mejores capítulos de Star Trek, ganador del Premio Hugo (otorgados a las mejores historias de ciencia ficción y fantasía) a la mejor presentación dramática en 1993. Picard es afectado por una sonda alienígena y en el transcurso de pocos minutos vivirá toda una vida en el planeta Kataan para que pueda recordar cómo era este pueblo antes de extinguirse.

· Relics (TNG, 6.04) En el interior del sistema de transporte logan rescatar al jefe de ingeniería de la USS Enterprise (sin letra) Montgomery Scott 75 años desde que su nave se estrellara en la superficie de una esfera Dyson. Una manera que siempre me pareció ingeniosa (por lo menos mientras haya energía) de traer a Scotty al siglo XXIV. Un capítulo con algunas escenas memorables y cargados de nostalgia.

· Rascals (TNG, 6.07) En un accidente del transportador Picard, Guinan, Ro y Keiko se materializan como pre-adolescentes. Poco después la Enterprise es tomada por un grupo de ferengis y serán estos los que tengan que liberar la nave. Impagable la rabieta de Picard. Sí rabieta.

· Chain of command (TNG, 6.10/11) Este capítulo doble nos ofrece uno de los momentos más espeluznantes de la serie cuando Picard será torturado por los cardassianos. Momento que estuvo asesorado por Amnistía Internacional, con la que Stewart colaboraba. Este capítulo nos demuestra la capacidad de hacer historias maduras e interesantes dentro del universo de Star Trek.

· Ship in a bottle (TNG, 6.12) De todos los personajes de la holocubierta confieso que Moriarti, por su afán de conocimientos, es uno de mis preferidos. Regresa después de ser creado en Elementary, dear Data (TNG, 2.03).

· Face of the enemy (TNG, 6.14) Deanna es alterada como romulana para ayudar a desertar a dos dirigentes del movimiento de unificación con los vulcanos. Única continuación de la interesante trama iniciada en Unification (TNG, 5.07/08), siendo además el mejor capítulo de la consejera Troi, demostrando que se podía hacer algo más con este personaje que decir obviedades en el puente.

· Tapesty (TNG, 6.15) Habíamos dejado de ver a Q como malvado, aunque parecía que solo se dedicaba a tomar el pelo a la tripulación, en este capítulo nos damos cuenta que de alguna manera se preocupa por Picard. Impagable la escena de este como simple teniente del departamento científico en su Enterprise.

· Starship mine (TNG, 6.18) Este es un típico capítulo de acción y además protagonizado por el capitán Picard, que ha de enfrentarse solo a un grupo de terroristas a bordo de la Enterprise, al puro estilo John McClane en la Jungla de Cristal (Die hard, John McTiernan, 1988).

· The chase (TNG, 6.20) Si alguna vez nos preguntamos por qué todos los aliens eran como nosotros (salvo alguna prótesis de silicona o tinte en la piel), aquí tenemos la explicación: procedemos de una especie ancestral que nos “plantó” a su imagen y semejanza hace millones de años. Además una buena historia.

· Second chances (TNG, 6.24) Otro fallo del transportador creó un duplicado de Riker hace ocho años, quedando atrapado y solo desde entonces en el planeta. El conflicto se avecina, sobre todo con la relación con Deanna.

· Timescape (TNG, 6.25) Picard, Data, La Forge y Troi regresan de una conferencia cuando se encuentran la Enterprise congelada en el tiempo y en lo que parece un combate contra un pájaro de guerra romulano. He de mencionar que es la única aparición de una runabout en TNG.

· Descent I (TNG, 6.26) El borg es una de esas razas creadas en TNG que se convertirían en iconos de la franquicia (como lo fueron los vulcanos, romulanos y klingons en la clásica) y en I, borg (TNG, 5.23) descubrimos que además del colectivo, también podía usarlos como seres individuales. En este capítulo exploramos la vía abierta por Hugh, aunque liderados por Lore, el malvado hermano de Data. Será en ST: Voyager donde nos sumergiremos más profundamente tanto en el borg, como en los zánganos individualizados.


Además de estos capítulos, destacables son Ehtics (TNG, 5.16), Schisms (TNG, 6.05), True Q (TNG, 6.06), y Frame of mind (TNG, 6.21). En el capítulo doble Bithright (TNG, 6.16/17) aunque las historias desarrolladas son interesantes, de alguna manera se queda cojo con respecto a otros capítulos, no termina de encajarme. En el caso de la colonia klingon/romulana me falta algo más de desarrollo y en el caso de la historia Data/Bashir, se me queda corta como crossover con DS9. Mientras que Time’s arrow (TNG, 5.25 & 6.01), no acaba de parecerme la gran historia cliffhanger que me deja atrapado hasta ver su desenlace. Otro capítulo del que se habla mucho es The outcast (TNG, 5.17) y creo que es otro ejemplo del “quiero, pero no me atrevo” al intentar tratar el tema de la homosexualidad. Que por otro lado no veo por ningún lado: el personaje es andrógino, además interpretado por una mujer. Otro gallo cantaría si este hubiera sido un tipo de dos metros y con barba besando a Riker. Pero la TNG es una serie de su momento: los años 90 y por tanto ha de ser políticamente correcta, lo que se aleja del elemento más importante de su predecesora: su valentía para tratar ciertos temas peliagudos en los años 60: la intervención en Vietnam o la lucha por los derechos civiles. No olvidemos que el primer beso interracial de la televisión se vio en Los hijastros de Platón (ST, 3.12).

¿Alguna sugerencia más?

Ll. C.H.
Otras recomendaciones:


3ª & 4ª temporadas de TNG.

jueves, 28 de agosto de 2014

Puentes de mando de Stargate



Los puentes de las naves construidas por los tauri son el lugar desde donde se toman las decisiones más importantes y vitales. Y aunque estos son básicamente similares en su concepto y propósito, cada vehículo tiene sus propias alteraciones, así como ha sufrido las actualizaciones de sus sistemas a medida que se obtenían o desarrollaban nuevas tecnologías.

Clase Prometheus
En el prototipo del primer crucero interestelar, el X-303 Prometheus, más tarde designado BC-303, el puente se encontraba en la parte superior de la maziza estructura de popa. La posición más importante y centro neurálgico de esta estancia es la silla del comandante, y que ocupa el oficial al mando. Cuenta con un pequeño tablero de control en cada reposabrazos para acceder a las comunicaciones y otros sistemas importantes. A su derecha se encuentra el piloto, que controla la navegación y las maniobras de la nave, mientras que a la izquierda está la consola técnica para el control de sistemas de a bordo, como la impulsión. Delante, a la altura de la cristalera frontal, se encuentran las dos estaciones tácticas para el control de las armas de a bordo [Prometheus (SG1, 6.11)]. Encima del cristal frontal hay un juego de seis pantallas que proporcionan información, como imágenes de las cámaras de pasillos y estancias de la nave [Prometheus unbound (SG1, 8.12)] o para comunicaciones externas [Beachhead (SG1, 9.06)]. 

En la parte posterior del puente se encuentra, perpendicular a la silla del capitán, un largo mapa estelar de visualización, con el cristal dividido en cuadriculas, para el control de la situación, estudio de trayectorias y trazados. En las paredes situadas a los lados hay varias pantallas de visualización de sistemas de la nave, uno situado a la altura del capitán y el otro junto al mapa de visualización de cristal [Prometheus (SG1, 6.11)]. El panel de cristal original con el esquema de la nave fue sustituido en el 2004 Por una pantalla capaz de mostrar la situación de los sistemas de la nave [Prometheus unbound (SG1, 8.12)].
 
Clase Daedalus
El segundo tipo de nave espacial construido por los tauri, denominado BC-304 o clase Daedalus, el puente estaba situado en la parte superior de la isla de mando. Aunque básicamente era igual que su antecesor BC-303, contaba con algunos adelantos tecnológicos significativos. La cristalera frontal era algo más amplia, con un parte inferior esférica desde donde partían los arcos de la estructura de cristal, lo que permitía una mejor observación del exterior [The siege II (ATL, 1.20)]. Además estaba dotada de un sistema holográfico llamado HUD (heads up display o “exhibidor superior de cabeza”), de esa manera se podía proyectar imágenes tácticas y de los sensores [The hive (ATL, 2.11)]. Las consolas tácticas situadas a los lados se hicieron más pequeñas, eliminando la silla del operador, que tenía que estar de pie [The siege II (ATL, 1.20)]. Las nuevas tecnologías, entre ellas las asgard, habían simplificado los sistemas y reducido la necesidad de complicadas consolas [conjetura del autor].

Las consolas de navegación y de sistemas, situadas junto a la silla del capitán, eran muy parecidas a la Prometheus, pero el piloto, continua situado a la derecha, contaba con un control manual de doble palanca, que hacía más cómodo y rápido el manejo de la nave [The siege II (ATL, 1.20)]. Las pantallas laterales eran mucho más dinámicas y podían mostrar múltiple información, sirviendo también para comunicaciones [Off the grid (SG1, 9.19)] y pueden tener su propia consola de control [First contact (ATL, 5.10)]. El mapa estelar de visualización de cristal, situado detrás de la silla de mando, esta vez fue situado en paralelo a la silla del capitán y estaba iluminado de color verde [The siege II (ATL, 1.20)]. A bordo del Odyssey este era de color naranja [Off the grid (SG1, 9.19)], del Apollo blanco azulado [First strike (ATL, 3.20)], del Korolev púrpura, estando situado de nuevo en perpendicular a la silla de mando [Camelot (SG1, 9.20)] y del George Hammond amarillo anaranjado [Air I (UNI, 1.01)]. Se desconoce, por ahora, el color de la iluminación a bordo de la Sun Tzu, quinta unidad BC-304 bajo mando chino [Enemy at the gate (UNI, 5.20)]. (1)


Algunas de esas naves tienen, junto a la entrada al puente, una placa dorada con su nombre y el ala táctica a la que pertenecen. Así El Daedalus pertenece al Ala de “fast” de ataque [The Daedalus variations (ATL, 5.04)] y el Apollo y el George Hammond forman parte de la Segunda Ala Táctica [Lifeline (ATL, 4.02) & Air I (UNI, 1.01)].
Originalmente la George Hammond iba a llamarse Phoenix, (2) y en una realidad alternativa creada por la desaparición del coronel John Sheppard en el 2008, se sustituiría el mapa estelar de visualización de cristal por una consola asgard con acceso a múltiples sistemas de abordo, entre ellos los transportadores [The last man (ATL, 4.20)].

Notas de producción:
(1) Una forma, como cualquier otra, de identificar el mismo decorado al ser reutilizado para cada nave en una rápida mirada.

(2) El equipo de producción de Stargate se podría definir como una gran familia, buen ejemplo de ello es la gran cantidad de guiños y bromas internas que aparecen en pantalla. La sexta nave de la clase Daedalus iba a llamarse Phoenix, tal y como se menciona en The last man (ATL, 4.20), pero tras el fallecimiento del actor Don S. Davis, se renombró la nave con el nombre de su personaje: el general George Hammond. Un tributo a quien para todos ellos debía de ser un amigo.

Ll. C. H.