sábado, 13 de septiembre de 2014

La holonave



En el 2375 la tripulación de la USS Enterprise-E desveló la intención por parte del almirante Matthew Dougherty, con la colaboración de los son’a, de reasentar a los habitantes de Bak’u, para luego extraer la radiación metafásica de los anillos del planeta. Una pieza de su plan era la simulación del poblado ba’ku en el interior de una gran holocubierta para que estos desconocieran que había sido trasladados fuera de su mundo [ST: Insurrection]. Para eso se modificó el interior de una nave de la clase Higgins (1) para albergar una gran sala holográfica.


Origen: carguero civil
A principios de la década del 2360 las oficinas civiles de los astilleros del Cosmódromo de Baikonur empezaron a trabajar en un transporte interestelar de tamaño medio capaz de aterrizar en la superficie planetaria, con la idea era sustituir los veteranos cargueros de la clase Antares. Se quería que fuera una nave que pudiera adaptarse con gran facilidad a diferentes requerimientos y transportar todo tipo de mercancía, por lo que se ideó lo más simple posible: una gran superficie que pudiera transformarse para la carta, un sistema de propulsión y la zona habitable para la tripulación. (2)
Sus bodegas estaban divididas en 8 módulos dobles que permitían su rápida carga y descarga, además de la división de la mercancía y su variedad. Como otras naves de este tipo, esta tampoco tenía barquillas de curvatura visibles, estando situadas en la parte inferior del casco. Además contaba con dos potentes motores de impulso. También contaba con un pequeño hangar en la popa para albergar dos lanzaderas de corto alcance o una de medio. El resultado fue una nave sencilla, casi espartana, pero que pretendía ser fiable y robusta. Además de la capacidad de aterrizaje, contaba con 14 transportadores para el traslado de las mercancías que llevaba. Su dotación máxima era de 7 tripulantes y oficiales, pero al tratarse de una nave diseñada para los avanzados planetas de la Federación estaba altamente automatizada y su dotación mínima podía ser de 3 individuos. En la parte frontal se encontraban las estancias de estos, situadas justo debajo del puente de mando, además de zonas comunes y más espacio para carga de pequeño tamaño o más espacio para posibles pasajeros. También contaba con dos caninas dobles para posibles pasajeros o el aumento de la dotación. Justo a las sala de ingeniería, situada en la popa de la nave, se instaló otra sala de reuniones y de recreo, así como otras dos cabinas.

Durante las fases de diseño se empezó a trabajar en una variante de colonización, que la Federación estaba interesada en desarrollar. La capacidad de aterrizaje ofrecía la posibilidad para que pudiera permanecer en el planeta durante las primeras etapas, proporcionando cobijo y energía al recién creado asentamiento. Durante esa misma época la Flota Estelar veía que sus unidades logísticas de tamaño medio se estaban quedando anticuadas y poco flexibles, sobre todo por el amplio uso de los replicadores que tuvo la drástica disminución del volumen de carga a trasladar. Contaba con naves de abastecimiento de Tipo 6 como la USS Lantree NCC-1837, una conversación de la clase Miranda [Unatural selection (TNG, 2.07)], junto a numerosas adaptaciones para el transportes de personal y otros suministros de poco volumen en las Oberth, como la USS Biko NCC-50331 [A fistful of Datas (TNG, 6.08)], o la USS Nash NCC-2010-5 de la clase Sydney [Playing god (DS9, 2.17)]. Así como cargueros clase Deneva como el USS Arcos NCC-6237, una variante de la clase Antares [Legacy (TNG, 4.06)]. Por tanto empezaron a buscar un nuevo modelo de capacidad multiusos y la nave de colonización que se estaba diseñando en el Cosmódromo de Baikonur se adaptaba en gran medida a la filosofía polivalente de las naves estelares, por lo que los proyectos se fusionaron para su desarrollo. (3)

Transporte clase Higgins
Aun así su equipamiento no era compatible con los requerimientos técnicos básicos de las naves estelares, por lo que era necesario hacer modificaciones considerables. En primer lugar las barquillas de curvatura tenían que poseer un colector bussard para captar el deuterio del espacio, ya que se necesitaba una mayor captación de combustible ante el aumento del alcance y velocidad. Se suprimió el modelo original situado en la parte inferior del casco y se modificó el LF-46 para instalarlos en los costados de la nave, dotándolas de un mecanismo retráctil que permitía su extensión fuera de la nave. De esa manera no solo aumentaban la captación del deuterio, sino que generaba una distorsión de subespacial más estable a velocidades de curvatura. Mientas que con las barquillas plegadas facilitaba la entrada atmosférica. (4) Además se añadió un deflector principal de navegación más sofisticado, un mayor número de sensores, escudos más potentes, así como el casco con la aleación de tritanium/duranium normalizada en la Flota, con un armamento defensivo clase 3, (5) dejando los 14 transportadores originales el modelo civil. Por lo que fue necesario aumentar la potencia del reactor para poder alimentar todos estos sistemas. La complejidad de los sistemas instalados, así como las normativas de la Flota Estelar, repercutió en la dotación pasara a ser de 16 oficiales y tripulantes. También se aumentó la capacidad de albergar pasajeros durante un largo periodo de tiempo, por lo que se añadió un soporte vital más sofisticado. Los camarotes y las estancias comunes para albergar a sus ocupantes se trasladaron a la popa, incluyendo el puente que se instaló en una pequeña torre que sobresalía del largo casco de la nave.
Su aspecto final, tanto su exterior, como su interior, eran muy diferentes al transporte original. La clase Higgins ya no tenían los módulos dobles para carga visibles, sino que había concentrado la zona de estiba en un espacio diáfano en la proa de la nave. Su acceso se realizaba por un gran portón delantero, así como por seis compuertas situadas en la parte inferior de los costados. Además de mero transporte logístico, la Flota Estelar diseñó su interior para que pudiera ser customizado para usarlo en diversos cometidos. De esa manera se colocaron soportes pre-instalados para mamparos y cubiertas que podían ocupar el espacio de la gran bodega permitiendo la configuración de estancias y compartimientos, así como la red de energía para las diferentes instalaciones que pudieran ubicarse, junto a un soporte vital para una tripulación muy numerosa y campos de fuerza.
Además de que esta gran estancia podía dividirse en bodegas más pequeñas para el transporte de todo tipo de material, su modulable configuración permitía adaptar la nave a diversos cometidos. Como utilidad inmediata era un transporte de gran capacidad, que pudiera ser usado para una evacuación planetaria. Mientras que la nave colonial por la que se había interesado la Federación era una adaptación mixta, con espacio para camarotes para los colonos, así como grandes zona para bodegas donde albergar el equipo que necesitaran: edificios prefabricados, vehículos y maquinaria pesada de diversa índole. El Cuerpo de Ingenieros de la Flota adoptó el diseño para una nave de construcción que podía ser enviada a cualquier destino con el equipo necesario para erigir cualquier instalación requerida. En su interior alberga replicadores industriales, talleres de trabajo, así como los workbees para la manipulación de grandes las piezas y otras lanzaderas, junto a las cabinas e instalaciones comunes de la dotación. También podía ser adaptada como nave hospital que albergaría el equipo y las instalaciones sanitarias necesarias: laboratorios, salas de operaciones, cuidados intensivos, e incluso una morgue, así como el acomodo del personal médico necesario, que podía incluir hasta 50 especialistas, y una capacidad para 5.000 camas. Como así ocurrió durante la guerra contra el Dominion, donde varias de estas unidades permanecieron como transportes médicos. En el 2375 se acordó transferir 25 naves hospitales de la Federación a los romulanos [Inter arma enim silent leges (DS9, 7.16)], siendo algunas Higgins las seleccionadas.

Para un mejor rendimiento cualquiera de estas variantes era preferible que fuera simi-permanente, ya que la colocación de mamparos y cubiertas, para las estancias junto a los equipos básicos, tenía que hacerse en un astillero y requería diversas semanas de trabajo. Esto reducía una rápida capacidad de respuesta a una emergencia urgente, pero su capacidad de aterrizaje planetario y la posibilidad de albergar un gran número de camas, como en el caso de la nave hospital, la dotaban de una flexibilidad operativa que no todas las naves tenían.

El Mando de Operaciones de Asalto Militar, también conocido como M.A.C.O. (Military Assault Command Operations) también vio las posibilidades que ofrecía esta nave y desarrolló su propio transporte militar planetario en los Astilleros Navales Beta Antares. Aunque contaba con algunas naves que podían desplegar sus unidades como los transporte clase Saipan, querían tener un vehículo capaz de llevar a estas, junto a su material pesado, desde el espacio hasta su objetivo en la superficie planetaria, a modo de los grandes hoppers (6) que ya usaban en situaciones de no operatividad del transportador. Esta función específica requirió modificar parte del diseño de la clase Higgins, aunque esta subclase no recibió un nombre distinto. La diferencia más visible de este transporte de asalto fue la re-colocación de las baquillas del modelo LF-46 más centradas con respecto al centro de la nave. Además tenía un puesto de mando auxiliar en la parte frontal para controlar el despliegue de tropas, e incluso sustituir al puente en caso de emergencia. Para aumentar su protección se instaló un blindaje ablativo, capaz de disipar con mayor eficacia los impactos de armas de energía, así como unos generadores de escudos más potentes, aumentando el armamento defensivo con trincheras phaser Tipo-X, que estaban ocultas bajo el casco. Así los lanchones de asalto de la clase Higgins, pueden albergar en su interior un task force, o fuerza operativa (7) de 3000 soldados (equivalente a los antiguos regimientos terrestres) con su equipo pesado completo: vehículos y artillería. Junto al estado mayor e instalaciones médicas primarias. Ante la aparición del Dominion se aceleró la construcción de estas naves, que fueron usadas durante el traslado de tropas, así como en los ataques a los planetas controlados por cardassianos y jem’hadars. En la fecha estelar 51208.8 la USS Defiant escoltó un convoy con 30.000 soldados a través de las badlands [Waltz (DS9, 6.11], entre las que se encontraban varias de estas naves.
El resultado final tal vez no tuviera una línea elegante y su aspecto fuera más industrial que el de otras naves estelares, pero su gran espacio interno demostró que tenía gran versatilidad y que podía ser adaptarlo a distintos usos.
 
Nave holográfica de Ba’ku
Cuando en el 2375 se fraguó la trama para reasentar a la población del planeta Ba’ku sin su conocimiento, se necesitaba una nave capaz de albergar un gran holocubierta que iba a ser destinada permanentemente para acoger a los 600 ba’kus. Aun así el almirante Dougherty no podía apartar de manera permanente una nave ya alistada, ya que su falta podía ser notarse y una investigación sobre su paradero podría desvelar los planes de este y los son’a [ST: Insurrection]. Así que pudo conseguir una nave a través de sus contactos de la Sección 31 [Novelas DS9: Abyss]. La clase Higgins con su gran bodega era idónea para esta tarea. Además la red de energía pre-instalada para alimentar las cubiertas que pudieran customizarse en su interior, proporcionaba la capacidad de colocar en toda su extensión los proyectores holográficos y su reactor podía mantener casi indefinida en funcionamiento el sistema. Y como el su plan no era necesario que la nave se traslada más allá del planeta Ba’ku, no fue necesario completar la instalación de las barquillas LF-46, ni se terminaron algunos de los acabados del casco exterior. (8) Instalándole un sistema de ocultación para que la nave pudiera pasar desapercibida mientras se completaban los preparativos, que incluía un sofisticado programa que simulara a la perfección la aldea ba’ku y la zona que le rodeaba, para que los habitantes del poblado no pudieran darse cuenta que ya no se encontraban en realidad en su hogar. Para ello se organizó una observación cultural oficial del planeta y así justificar la presencia de la Flota Estelar [ST: Insurrection].
Cuando la trama de Dougherty fue revelada por la tripulación de la USS Enterprise-E al Consejo de la Federación, el Mando de la Flota Estelar ordenó destruir la nave. Aun así un grupo de oficiales, entre los que se encontraba el comandante Elias Vaughn, que pretendían desmantelar la Sección 31, se apoderó de ella para poder usarla contra esta organización. En el 2376 la nave pilotada por Vaughn logró rescatar a numerosos ingavi de Sindorin [Novelas DS9: Abyss].


Características:
Clase: Higgins (configuración básica)
Tipo: Transporte logístico tipo 7
Constructor: Cosmódromo de Baikonur, Tierra
Construcción: 2368…
Dotación: 16 tripulantes y oficiales
Pasajeros: 25
Capacidad de evacuación: 21.000 (tras modificación interior)
Dimensiones:
            Longitud: 247 metros 11,2
            Envergadura: 55,2 metros
            Altura: 28,75 metros
            Cubiertas: 13
Desplazamiento: 560.000 toneladas métricas
Capacidad de carga: 180.000 toneladas métricas
Planta de energía: reactor M/AM alimentado 2 barquillas de curvatura LF-46
Capacidad de curvatura:
            Velocidad de crucero: factor 8.1
            Velocidad máxima: factor 9.5 durante 12 horas
Armamento:
            6 emisores phaser Tipo-VIII
Sistema defensivo:
            Escudo deflectores estándares
Ordenador principal: M-14 procesador Isolinear II
Sistema de navegación primario: Guía celestial de curvatura estándar RAV/ISHAK modelo 3
Vida útil estimada: 100 años
Mantenimiento:
            Autonomía: 1 año
            Estándar: 5 años
            Actualización en astillero: 10 años
Vehículos embarcados:
            8 lanzaderas (diversos tipos)
            20 cápsulas de escape



Notas de producción:
(1) Este nombre procede del ingeniero Andrew Higgins que diseñó la lancha motorizada de bajocalado o LCVP que fueron usadas durante las operaciones de desembarco de la 2ª Guerra Mundial, como el Día D en Normandía. Podría haber sido cualquier otro nombre, pero este es un buen homenaje.

(2) Esta descripción representa el primer dibujo para la holonave de John Eaves. Y he de confesar que el resultado final visto en pantalla es el que menos me gusta de los diseños preliminares para esta nave, prefiriendo el que aquí describo como clase Higgins y para ello uso todo el proceso de diseño para ilustrar esta ficha.

(3) Todas las naves logísticas aparecidas son diseños antiguos, algo normal dentro del constante re-uso de las mismas maquetas. Por tanto es posible que la Flota, algún día, se le ocurriera renovar esa parte de sus naves.

(4) Es una mera especulación, ya que en ninguno de los bocetos aparece esta idea, pero situarlo en el costado de la nave haría complicada la absorción del deuterio del espacio. En cambio sería más factible si este pudiera extenderse fuera del casco, como en el resto de las naves estelares.

(5) Así es definida la capacidad táctica de la USS Lantree en Unatural selection (TNG, 2.07), de lo que no era más que la maqueta de la clase Miranda sin la torre de armamento. Por lo que es posible que estos fueran simplemente los 6 emisores phaser dobles Tipo VII con que estaba equipada esta clase. La sustitución de estas armas por otras de menor potencia me resulta poco práctica y más laboriosa que simplemente dejar el montaje original. Aquí lo utilizando para definir el armamento estándar para las naves logísticas de la Flota Estelar.

(6) Los hoppers son mencionados en Nor the battle to the strong (DS9, 5.04) como un vehículo usado cuando los transportadores son bloqueados por inhibidores. En el capítulo se espera que los hoppers puedan evacuar al personal civil del hospital y desplegar tropas en la superficie. Esto sugiere cierto blindaje, pudiendo llevar a unas 60 personas, aun así se desconoce exactamente que son y que aspecto tienen, aunque su nombre sugiere algo como saltadores o parecido. En Peak performance (TNG, 2.21) se mencionan una especie de saltadores de agua Grenthemen (Grenthemen wáter hoppers).

(7) La traducción de task force sería fuerza de tarea, pero me gusta más el nombre de fuerza operativa. Podríamos indicar que es la unidad más pequeña para operar independientemente, con el uso combinado de distintas armas de una manera flexible. Además ha sido usado dentro de Star Trek en diversas ocasiones para referirse a grupos navales organizados para misiones específicas.

(8) Esta descripción podría explicar la ausencia de estas en los bocetos de Eaves con el modelo que finalmente se aprecia en pantalla.

Ll. C. H.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Diseñando la Scimitar



En el guión de John Logan para Star Trek Nemesis la nave del pretor Shinzon, la Scimitar, (1) era clasificada por el capitán Picard como un depredador. “Dos veces más grande que el Enterprise. Como un diseño básico que un pájaro de guerra romulano, pero modificado en su estética y dotado de armas diferentes”. Su armamento estaba formado por 52 disruptores, 20 tubos de torpedos fotónicos, escudos de fase primarios y secundarios. Además de la devastadora arma de radiación thalaron [novelización de ST Nemesis, pag. 87, Factoría de Ideas].


El diseño de tan devastadora nave fue encargado a John Eaves, todo un reto para el veterano diseñador artístico. Los primeros bocetos se inspiraron en las ilustraciones de John Berkey, dando una forma acuática a la nave remana. Pero estos fueron rápidamente rechazados.

David Negron Jr. Colaboró con Eaves realizando algunos diseños, uno de ellos era un concepto muy similar de una de los primeros bocetos de Andrew Probert para el pájaro de guerra romulano con la disposición de las alas en vertical. 

Poco a poco el diseño fue dirigiéndose hacia lo que se vería en pantalla.


Estaba formado por una gran estructura compacta, de la que sobresalían dos grandes alas, que se separarían para completar el arma thalaron.

Aun así el concepto tenía que mostrar el despliegue de arma thalaron, así que era necesario que esta pudiera crear un forma de patas de araña.


Cada una de las puntas de las alas que se despliegan para activar el arma de radiación thalaron se tuvo que diseñar por separado y diferente.

El aspecto final recuerda más que a los pájaros de guerra romulanos tradicionales, a las naves de batalla del jem’hadar visto en el capítulo Valiant (DS9, 6.22) y diseñado también por John Eaves.


Nota de producción:
(1) El nombre de Scimitar, Cimitarra, obviamente procede del sable curvo de origen persa usado entre los siglos XIII y XIV. Es un arma de un solo filo, fina y ligera, que aunque el nombre impone respeto, se desconoce qué relación puede tener con los remanos, aunque puede que el nombre se lo diera Shinzon.

Para más información de la nave remana Scimitar y los cazas Scorpion, su ficha se encuentra en este blog.



Ll. C. H.

sábado, 30 de agosto de 2014

Mi recomendación TNG, 3ª parte


5ª & 6ª temporadas


El nivel de calidad de estas dos temporadas sigue el mismo alto listón de sus predecesoras, brindándonos nuevamente algunas grandes historias. Y sería el conjunto de 3ª, 4ª & 5ª y 6ª el que configure el tronco de calidad que consolida y coloca a esta serie como una de las mejores, no solo de ciencia-ficción, sino también dramática del principio de la década de los 90. Aquí se empieza, tímidamente eso sí, a crear historias más complejas y no solo simples aventuras de una tripulación de viaje por las estrellas, con episodios dobles con Unification en la 5ª temporada, y Chain of command y Birthright en la 6ª, siendo este último un crossover con el segundo spin-off de la franquicia con Star Trek: Deep Space Nine al desarrollarse allí parte de la trama. Y eso a pesar que a Michael Piller no le gustaban los capítulos dobles, ya que no quería hacer del programa una serialización. Además nos encontramos con capítulos muy corales como Disaster, Cause and effect, Conundrum o Rascals y medida Timecape.

Vemos también como aumenta nuestra visión del universo de Star Trek, no solo con el inicio durante la 6ª temporada de DS9, sino con la continuación de las tramas con los cardassianos, además que con los klingons que ya iniciamos en Sins of the father (TNG, 3.17) y más tímidamente con los romulanos. Aunque sería alrededor de la estación DS9, gracias a su carácter estático, que consolidarían las tramas argumentales duraderos. Además algunas historias son algo más oscuras (sin que se exagere mucho ese tono gris en Ensign Ro o Chain of command).

A nivel de protagonistas como estos ya están construidos y madurados tras cuatro temporadas con 100 capítulos emitidos, los guiones se dedican a explorarlos más profundamente, utilizándolos para convertir la serie en aquella “exploración real de la naturaleza humana”. Y quien se convierte en el mejor adalid de este viaje es el capitán Picard con capítulos como I, borg, Chain of command, Tapestry o el fabuloso The inner light. Data en cambio no tiene lo que se podría decir grandes capítulos, interesantes son Hero worship o A fistful of Datas, ya que el cliffhanger entre temporadas Time’s arrow la verdad es que para mí no termina de parecerme tan interesantes como The best of both worlds o el más flojo Descent. En el cual ya se empiezan a cerrar hilos argumentales de ciertos personajes, en este caso su hermano malvado Lore. Worf no se queda corto con la aparición de su hijo Alexander en New ground, además continúa la saga klingon en Birthright o Rightful heir, sin olvidar Ethics.

El resto de tripulantes no obtienen más protagonismo que en otras temporadas, con un par de capítulos como centro del desarrollo del argumento. Riker descubre su duplicado en Second chances, y en el esquizofrénico Frame of mind, teniendo un porcentaje importante de protagonismo en Chain of command. Deanna tiene posiblemente sus mejores capítulos en Power play y Face of the enemy, uno con su cuerpo poseído, demostrando que como actriz tiene muchos más registros interpretativos (y más interesantes) a los que estamos acostumbrados de nuestra consejera y el otro como infiltrada romulana. Geordi tiene su momento estelar en The next phase, así como algunas muy buenas intervenciones en I, borg o Relics. Mientras que la doctora Crusher poco protagonismo obtiene en estas dos temporadas, salvo que no deja morir a ninguno de los protagonistas de la serie.

Entre los personajes recurrentes e invitados destaca la aparición de Ro Laren, con la que nos presentarían a los bajoranos en Ensing Ro, con presencia estelar en Disaster, Conundrum, The next phase o Rascals. Wesley regresa con los que para mí son sus mejores historias: The game y The first duty. Mientas que Q ya ha dejado para siempre su faceta de malvado para ser un compañero más de la tripulación en True Q y sobre todo el magistral Tapestry. Guinan aparece poco, pero sus intervenciones en I, borg, Rascals o Time’s arrow son, como siempre, muy interesantes. Aunque confieso que al no aparecer, deja a Deanna poder hacer su trabajo de consejera durante estos años. Y no podemos olvidar las dos grandes referencias de la clásica que tiene TNG en Unification y Relics, desembarazándose por fin de la idea (personalmente nefasta) de no rendir homenaje, ni tomar ideas, ni tener artistas invitados de la serie original que tenía Rick Berman (del que dice, malas lenguas, que apenas ha visto la clásica). No creo que sea necesario hace referencias constantes a la serie de los 60, pero una mayor relación genera una mayor coherencia al universo con el que se está trabajando.


· Darmok (TNG, 5.02) El traductor universal soluciona cualquier problema lingüístico. ¿Pero y sino funciona? Picard se enfrenta a entablar contacto con una civilización que habla en metáforas.

· Ensign Ro (TNG, 5.03) Presentación del personaje de Ro Laren, con el que se pretendía poder generar conflictos entre la tripulación, con una historia donde la Flota no es tan transparente y ética como solemos pensar en una trama iniciada por el almirante Kennelly alrededor de cardassianos y bajoranos.

· Disaster (TNG, 5.05) La Enterprise sufre un accidente y la tripulación se encuentra aislada en diferentes partes de la nave, sin que funcione ningún sistema. Impagables el nacimiento de Molly O’Brien, Picard rodeados de terribles niños pequeños o la cabeza de Data conectada a la nave. Marina Sirtis se quejó que se indicara que su personaje no tuviera skills de mando, pero personalmente espero que el consejo sepa de psicología, no de los procedimientos de mandar una nave. En todo caso el personaje se resarciría en Thine own self (TNG, 7.16).

· The game (TNG, 5.06) Wesley regresa a su hogar en un permiso de la Academia, mientras que la tripulación está siendo manipulada por un juego ktariano para hacerse con el control de la Enterprise. Un episodio entretenido, donde que sea Wesley el que salvo, de nuevo, la nave no molesta.

· Unification (TNG, 5.07/08) Una trama muy interesante que apenas tuvo continuación: el quiero y no me atrevo a hacer algo más complejo que aventuras en el espacio. Este es uno de esos ejemplos de cómo los romulanos han sido mal tratados: se plantea el inicio de una historia de la unificación con los vulcanos, pero que luego no es termina de continuar o desarrollar (solo en la historia de Face of the enemy (TNG, 6.14) que luego no tiene más prolongación).

· Hero worship (TNG, 5.11) El único superviviente de la S.S. Vico, un niño, empieza a imitar a Data mientras asume la muerte de sus padre. Es un capítulo que me gusta, posiblemente por la interacción de Data con Timothy en este capítulo dirigido por Patrick Stewart, revelando que la dirección por parte de los actores protagonistas de la serie es una de las mejores ideas que tuvieron, sabiendo captar muy bien los matices de los personajes de sus compañeros y amigos de reparto.

· Conundrum (TNG, 5.14) La tripulación ha perdido la memoria, habiendo recibido la orden de destruir un puesto de mando enemigo, mientras que a bordo hay un nuevo primer oficial: el comandante Keiran MacDuff, y cada vez que la misión parece más ilógica. Interesante el descubrimiento de cada uno de los personajes de sus propios roles.

· Power play (TNG, 5.15) Data, Troi y O’Brien son poseídos por unos entes, acabando por atrincherándose con un grupo de rehenes en el 10 Frontal. Como se ha dicho anteriormente muy interesante y refrescante cambio de registro de Marina Sirtis.

· Cause and effect (TNG, 5.18) En una de las presentaciones más espectaculares la Enterprise es destruida y acto seguido la tripulación empieza a repetir las últimas horas antes de la explosión. Bill Murray experimentaría lo mismo en la mejor comedia de los 90: Atrapado en el Tiempo (Groundhog day, dirigida por el desaparecido cazafantasma Harold Ramis en 1993) o el SG1 en Window of opportunity (SG1, 4.06). Además la hábil dirección de Jonathan Frakes nos hace que cada repetición sea vista de manera diferente.

· The first duty (TNG, 5.19) En la Academia Wesley está involucrado en un accidente que parece algo turbio. La historia más madura de este personaje y por otro lado interesante. Las consecuencias de lo aquí acaecido para dos de sus protagonistas se verían en Lower decks y en Journey’s end con Sito Jaxa y el propio Wesley, respectivamente. Las pocas continuidades en las historias o los personajes que aparecen, es algo que para siempre me ha faltado en TNG.

· I, borg (TNG, 5.23) ¿Qué ocurriría si te das cuenta que el enemigo que te ha torturado y al que odias con toda tu alma, resulta que tiene un dado “humano”? Eso es a lo que se ha de enfrentar Picard tras rescatar a un zángano borg que se ha separado del colectivo llamado Hugh.

· The next phase (TNG, 5.24) Tras acudir en ayuda de una nave romulana, Ro y La Forge mueren en una explosión, excepto que no han fallecido, sino han cambiado de fase dimensional: para el resto son invisibles y nadie les puede oír, además de poder atravesar paredes (aunque curiosamente no el suelo, por lo que el cambio de fase será horizontal y no vertical).

· The inner light (TNG, 5.25) Posiblemente uno de los mejores capítulos de Star Trek, ganador del Premio Hugo (otorgados a las mejores historias de ciencia ficción y fantasía) a la mejor presentación dramática en 1993. Picard es afectado por una sonda alienígena y en el transcurso de pocos minutos vivirá toda una vida en el planeta Kataan para que pueda recordar cómo era este pueblo antes de extinguirse.

· Relics (TNG, 6.04) En el interior del sistema de transporte logan rescatar al jefe de ingeniería de la USS Enterprise (sin letra) Montgomery Scott 75 años desde que su nave se estrellara en la superficie de una esfera Dyson. Una manera que siempre me pareció ingeniosa (por lo menos mientras haya energía) de traer a Scotty al siglo XXIV. Un capítulo con algunas escenas memorables y cargados de nostalgia.

· Rascals (TNG, 6.07) En un accidente del transportador Picard, Guinan, Ro y Keiko se materializan como pre-adolescentes. Poco después la Enterprise es tomada por un grupo de ferengis y serán estos los que tengan que liberar la nave. Impagable la rabieta de Picard. Sí rabieta.

· Chain of command (TNG, 6.10/11) Este capítulo doble nos ofrece uno de los momentos más espeluznantes de la serie cuando Picard será torturado por los cardassianos. Momento que estuvo asesorado por Amnistía Internacional, con la que Stewart colaboraba. Este capítulo nos demuestra la capacidad de hacer historias maduras e interesantes dentro del universo de Star Trek.

· Ship in a bottle (TNG, 6.12) De todos los personajes de la holocubierta confieso que Moriarti, por su afán de conocimientos, es uno de mis preferidos. Regresa después de ser creado en Elementary, dear Data (TNG, 2.03).

· Face of the enemy (TNG, 6.14) Deanna es alterada como romulana para ayudar a desertar a dos dirigentes del movimiento de unificación con los vulcanos. Única continuación de la interesante trama iniciada en Unification (TNG, 5.07/08), siendo además el mejor capítulo de la consejera Troi, demostrando que se podía hacer algo más con este personaje que decir obviedades en el puente.

· Tapesty (TNG, 6.15) Habíamos dejado de ver a Q como malvado, aunque parecía que solo se dedicaba a tomar el pelo a la tripulación, en este capítulo nos damos cuenta que de alguna manera se preocupa por Picard. Impagable la escena de este como simple teniente del departamento científico en su Enterprise.

· Starship mine (TNG, 6.18) Este es un típico capítulo de acción y además protagonizado por el capitán Picard, que ha de enfrentarse solo a un grupo de terroristas a bordo de la Enterprise, al puro estilo John McClane en la Jungla de Cristal (Die hard, John McTiernan, 1988).

· The chase (TNG, 6.20) Si alguna vez nos preguntamos por qué todos los aliens eran como nosotros (salvo alguna prótesis de silicona o tinte en la piel), aquí tenemos la explicación: procedemos de una especie ancestral que nos “plantó” a su imagen y semejanza hace millones de años. Además una buena historia.

· Second chances (TNG, 6.24) Otro fallo del transportador creó un duplicado de Riker hace ocho años, quedando atrapado y solo desde entonces en el planeta. El conflicto se avecina, sobre todo con la relación con Deanna.

· Timescape (TNG, 6.25) Picard, Data, La Forge y Troi regresan de una conferencia cuando se encuentran la Enterprise congelada en el tiempo y en lo que parece un combate contra un pájaro de guerra romulano. He de mencionar que es la única aparición de una runabout en TNG.

· Descent I (TNG, 6.26) El borg es una de esas razas creadas en TNG que se convertirían en iconos de la franquicia (como lo fueron los vulcanos, romulanos y klingons en la clásica) y en I, borg (TNG, 5.23) descubrimos que además del colectivo, también podía usarlos como seres individuales. En este capítulo exploramos la vía abierta por Hugh, aunque liderados por Lore, el malvado hermano de Data. Será en ST: Voyager donde nos sumergiremos más profundamente tanto en el borg, como en los zánganos individualizados.


Además de estos capítulos, destacables son Ehtics (TNG, 5.16), Schisms (TNG, 6.05), True Q (TNG, 6.06), y Frame of mind (TNG, 6.21). En el capítulo doble Bithright (TNG, 6.16/17) aunque las historias desarrolladas son interesantes, de alguna manera se queda cojo con respecto a otros capítulos, no termina de encajarme. En el caso de la colonia klingon/romulana me falta algo más de desarrollo y en el caso de la historia Data/Bashir, se me queda corta como crossover con DS9. Mientras que Time’s arrow (TNG, 5.25 & 6.01), no acaba de parecerme la gran historia cliffhanger que me deja atrapado hasta ver su desenlace. Otro capítulo del que se habla mucho es The outcast (TNG, 5.17) y creo que es otro ejemplo del “quiero, pero no me atrevo” al intentar tratar el tema de la homosexualidad. Que por otro lado no veo por ningún lado: el personaje es andrógino, además interpretado por una mujer. Otro gallo cantaría si este hubiera sido un tipo de dos metros y con barba besando a Riker. Pero la TNG es una serie de su momento: los años 90 y por tanto ha de ser políticamente correcta, lo que se aleja del elemento más importante de su predecesora: su valentía para tratar ciertos temas peliagudos en los años 60: la intervención en Vietnam o la lucha por los derechos civiles. No olvidemos que el primer beso interracial de la televisión se vio en Los hijastros de Platón (ST, 3.12).

¿Alguna sugerencia más?

Ll. C.H.
Otras recomendaciones:


3ª & 4ª temporadas de TNG.