martes, 26 de febrero de 2019

Diseñando las naves del jem’hadar (2)


Nave de guerra
Para el episodio Valiant (DS9, 6.22) se necesitaba una nueva nave para el jem’hadar, la cual debía ser más grande y poderosa de lo que se hubiera visto hasta la fecha. Las ilustraciones volvieron a ser realizadas John Eaves, que utilizó las mismas líneas que el crucero de batalla, pero esta vez era más angulosa y mucho más robusta.


Aun así contaba con los mismos elementos que del modelo precedente, mostrando su claro linaje jem’hadar. Aunque sus colores eran más apagados, destacando un origen industrial, similar a la nave de ataque.


Como en el guión se requería que la USS Valiant pasara muy cerca de su, se esbozaron con gran detalle las partes que iban a verse, para después crear el modelo CGI por parte de la empresa de efectos visuales Musa Digital. Siendo uno de las pocas naves ideadas para Deep Space Nine que no se construyó su maqueta física.

Si nos fijamos el Scimitar, la nave remana comandada por Shinzon de ST Nemesis, también diseñada por Eaves, nos recuerda un poco a esta nave. Tiene las mismas líneas pesadas, alejadas de las formas más aerodinámicas de las naves romulanas, con las barquillas de curvatura en la parte superior, y las alas inclinadas hacia abajo.


Asteroide de internamiento
En el guión de In purgatory’s shadow (DS9, 5.14) se describe al campo de prisioneros: “Esta es una zona abovedada en la superficie del asteroide. Sirve como área central o patio de la prisión para el centro de internamiento del Dominion […] Esta instalación es para un grupo de élite de prisioneros de guerra, personas que el Dominion siente especial curiosidad”.


El boceto de John Eaves aparecía una cúpula transparente y diversas estructuras diseminadas por la superficie, que podían ser los barracones que habían formado parte de una antigua mina de ultritium, tal y como se describía en el guión.


Depósito de ketracel-blanco
Al no querer repetir el asteroide del campo de prisioneros 371, John Eaves empezó a trabajar un nuevo diseño para la instalación de ketracel-blanco que iba a aparecer en A time to stand (DS9, 6.01). Por aquel entonces alguien había traído postales de la capilla de la Academia de Cadetes de la Fuerza Aérea de Colorado Springs: “el edificio es un crucero entre la Casa de la Ópera de Sydney y un montón de puntas de flecha alineadas”, según recuerda Eaves, que quería hacer algo similar, pero con elementos de ciencia-ficción. “En realidad no teníamos tantas referencias para comparar cuando se trataba de diseños del Dominion; había un par de naves del jem’hadar y algunos maquillajes, pero aparte de eso era un campo de batalla abierto”. De esa manera esbozaron las infraestructuras en la superficie del asteroide, añadiendo también puertos de atraque y proyectores de escudos deflectores, como velas de barco sobresaliendo de la roca. Mostrando que la instalación de procesamiento se extendía por debajo de la superficie. Lo que coincidía con varias escenas del capítulo que mostrarían claramente que estaban bajo tierra en algún tipo de cueva. (1)




Originalmente se quería construir la planta de procesamiento en el interior de un cráter, pero al final la necesidad de ahorrar en el presupuesto dirigió la construcción de la instalación en el interior del asteroide, ahorrándose las estructuras externas, que solo serían reconocibles por diversos puntos lumínicos que se aprecian en la parte inferior de la roca.




Notas de producción:
(1) Parte de la información procede del número 140 de Star Trek Starships Collectioin Federation Tug, que contiene un artículo sobre el diseño del depósito de ketracel-blanco. Allí se habla de estas escenas “bajo tierra” que o no llegaron al montaje final, o puede ser una confusión con los sucesos en In purgatory’s shadow (DS9, 5.14), al tratarse de dos instalaciones del Dominion situadas en sendos asteroides.


Ll. C. H.


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jueves, 21 de febrero de 2019

Discovery Saints of imperfection


¡Advertencia: puede contener spoilers!

Este es un buen capítulo, para ser de Discovery. La verdad es que no es una reseña muy extensa, pero no quería dejar pasar la oportunidad de comentar un par de cosas.

Red micelial
La existencia de los jahSepp me pareció interesante, la explicación de su naturaleza ya es otra historia: descomponen toda la materia que entra en la red para darles nuevos usos. Me suena a unos carroñeros. Además su existencia solo es necesaria para resucitar a Culber. ¿Además de la Discovery con su motor de “champiñones” que más entra en la red para que estos lo transformen? ¿Hay más seres vivos en ese extraño vergel? ¿Se pasan toda su existencia descomponiendo y componiendo sin más motivo?

La dimensión micelial está plasmada como un edén, con plantas y árboles iridiscentes, como buceando en un espacio fluido y traslúcido con una atmósfera de oxígeno. La verdad es que me la imaginé muy deferente a nuestra realidad. Más abstracta, tal vez como aquellas infinitas ramificaciones de conductos o caminos que dislumbramos en la pantalla del puente en  What’s past is prologue (DIS, 1.13). O similar al universo quántico de Ant-man y la Avispa. Pero claro este ya está creado para las películas de los cómics de Marvel. Y entre tanta exuberancia de belleza vegetal… ¿Por qué existe un árbol con una toxina letal para las criaturas que viven en ese paraíso? ¿Y cómo descubrió Culber que la corteza del árbol yeel dañaba a los jahSepp? ¿Si estos le hubiera dejado en paz Culber continuaría amenazando su existencia? Al fin y al cabo, parece que solo se está defendiendo.

El regreso del doctor Culber no me parece mal. Era un personaje que me gustaba y tuve una pequeña conmoción cuando lo asesinaron, ya que no me lo esperaba. Y sinceramente me apenó la viudedad de Stamets. El cómo ha resucitado, la verdad es que tiene poca importancia. En la serie ya habíamos recuperado a la capitana Georgiou procedente del universo espejo. Y como he leído en las redes sociales, ya hace años Spock resucitó después que su cuerpo fuera enviado al planeta Genesis. Además Harry Kim murió varias veces en su periplo a bordo de la USS Voyager en el cuadrante Delta. Esto es ciencia-ficción, hay cosas que pueden pasar y que por lo menos sirva para reunir a una pareja separa por fatídicos actos criminales de un klingon albino.

Insignias Negras
La misma semana que se emitió Sants of imperfection (DS9, 2.05) estuve viendo, para confeccionar mi listado de recomendación de Deep Space Nine, la presentación de la Sección 31 en el magnífico Inquisition (DS9, 6.18). Y la sensación que me dio era que nadie conocía su existencia, salvo unos pocos. Cuando Bahir dice que no ha oído hablar de ella, Sloan replica que «Mantenemos un perfil bajo. Las cosas funcionan mejor así». Según este, agente de la agencia, su trabajo es:

«Identificamos posibles peligros potenciales para la Federación»
«¿Y una vez identificados?» pregunta Bashir
«Nos encargamos de ellos»
«¿Cómo?»
«Discretamente»

Con esta pequeña y lacónica explicación se nos presenta el aspecto más oscuro de la utopía creada por Gene Roddenberry. Algo más siniestro, sí cabe, es la respuesta que ha recibido Sisko después de que Barhir reporte su encuentro: «En cuanto a la Sección 31, las cosas se complican un poco más. El Alto Mando de la Flota no ha admitido su existencia, pero tampoco la ha negado. Solo han dicho que ya me llamarían». Significa que los responsables de la Flota Estelar, tal vez de la misma Federación, sí conocen esa organización. Pero para “lidiar con esos enemigos potenciales” su mejor defensa es la discreción como bien indica Sloan. Ahora bien, un siglo antes de revelar al público el trabajo de esta organización parece que todo el mundo la conoce: el capitán Pike, el cual podría ser entendible por su posición; conoce a Leland y no deja de ser el quinto capitán más condecorado de la Flota. ¡Pero es que también Burnham! Incluso Ash Tyler/Voq el albino, reconoce en Pointof light (DIS, 2.04) que, aunque, es la primera vez que ve una “insignia negra” conoce su existencia. No sabemos si ese conocimiento es de los recuerdos del humano o del Portador de la Antorcha, como alto cargo del Imperio Klingon. Pero me parece ridículo que tanta gente sepa de la existencia de la Sección 31 en el 2257, mientras que en el siglo XXIV no parezca que nadie sepa de sus actividades.

Discovery está plagado de pequeñas referencias del universo, en ese mismo capítulo se menciona Cestus III, o Deneba, estas son incontables y personalmente agradezco y disfruto. Pero por otro lado las licencias que se toma en ciertos aspectos me parecen innecesarias. ¿O es qué Burham como es la protagonista no puede ser menos que el espectador y ha de conocer la Sección 31? Cuidan mucho los detalles, pero en otros que son de fondo o contexto se deslizan peligrosamente fuera del canon o coherencias preestablecidas, como en el aspecto de los klingons y sus naves o la misma existencia del motor de esporas (o champiñones).

Por otro lado entiendo que la Federación del siglo XXIII es más pequeña que en la era de The Next Generation. ¿Pero es necesario que la almirante Cornwell esté a bordo de la nave de la Sección 31? Su escena está escrita para obligar a Pike y a Leland a trabajar juntos. ¿Pero no podían haber utilizado esos ingeniosos y “novedosos” comunicadores holográficos para lo mismo?


Ll. C. H.

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Reseña: Brother

domingo, 17 de febrero de 2019

Diseñando las naves del jem’hadar (1)


El jem’hadar era el brazo armado del Dominion. Estaba formado por guerreros fanáticos alterados genéticamente, con su lealtad a los Fundadores grabada en su ADN. Además fueron creados con la carencia de una encima que les hacía dependientes a una droga llamada ketracel-blanco, para garantizar, en principio, su obediencia. Por tanto sus naves tenían que ser tan agresivas y peligrosas como estos.

Nave de ataque
Para sus naves de ataque, el diseñador de producción Herman Zimmerman y el ilustrador Jim Martin, realizaron diferentes diseños buscando el aspecto que claramente distinguible del resto de potencias como los cardassianos, los klingons o los romulanos. Y para encontrar su diferenciación se barajaron varias alternativas. Así uno de los primeros trabajos tenía un aspecto más tecnológico, de formas angulares y agresivas, muy fuertemente armado. Otro tenía una forma orgánica, en realidad se asemeja mucho a un peligroso y agresivo escorpión, que incluía pinzas y un aguijón superior.


Los bocetos derivaron a una mezcla de ambos: la forma orgánica, pero menos extraña que el primer boceto del aspecto de un escorpión. Era más plano y aerodinámico, con reminiscencias de los escarabajos egipcios, basada en influencias sugeridas por Rick Sternbach. Durante la construcción de la maqueta se tuvieron que hacer algunos cambios debido a la complejidad de obtener algunos de los ángulos más difíciles, acabando por tener líneas más redondeadas y suaves.

Para The ship (DS9, 5.02) John Eaves hizo el boceto de la nave estrellada, panza arriba y metida en la roca y con la escala para los personajes. Gracias al cual se construyó el decorado en Soledad Canyon, situado en el condado de Los Angeles.


El resultado final fue una nave con cierto aspecto tecnológico, con colores azules y púrpuras, que nos hacía entrever una fabricación en serie, necesaria para sus tácticas de combate como los ataques kamikaze vistas en The jem’hadar (DS9, 2.26). O sus grandes flotas de auténticos enjambres en las batallas de la guerra contra el Dominion, que recordaban a auténticas plagas de insectos.

Crucero de batalla
Para In purgatory’s shadow (DS9, 5.14), en el que una flota del jem’hadar llegaba al cuadrante Alpha, se requería una nave más grande que las de ataque, para llevar más armas y transportar más tropas. El encargo recayó en el ilustrador John Eaves, quien había sustituido Jim Martin en el equipo de producción de Deep Space Nine. Los primeros diseños tenían un estilo angular que tenían la sección frontal con la punta bifurcada, elemento que permanecería hasta el diseño final.


Realizó diversos bocetos con diferentes formas, para cuya inspiración utilizó el aspecto de aviones reales, jugando con elementos y formas reconocibles y aerodinámicas de estos, algunas más orgánicas y otras cuadradas y artificiales. Distinguiéndose claramente el puente de mando, mientras que otro contaba con configuración con cuatro alas.

Para el diseño final se inspiró en el aspecto del caza Douglas A-4 Skyhawk, en particular en el estilo cruciforme de la cola, las toberas de sus reactores y el montaje alar en forma de delta. Lo que influenciaría la forma de la estructura elevada, que terminaba con las barquillas de curvatura en la parte posterior. Como elementos distintivos tenía unas alas curvadas que colgaban por debajo del cuerpo principal, mientras que el módulo inferior estaba destinado para armamento.

Con la forma aprobada se hicieron numerosas pruebas de colores, con diversos croquis de camuflaje, incluso otros más dignos del circo, que a los guerreros del Dominion, como diría el propia Eaves en su blog tiempo después. Que finalmente terminaron en un tono gris-azulado y toques naranjas, con iluminación violácea, similar a las naves de ataque más pequeñas.



El resultado es una nave de formas orgánicas, cuyo diseño se asemeja a las formas inspiradas en los escarabajos de Jim Martin para el final de la segunda temporada. Con sus cuernos frontales, personalmente siempre me recordó a un escarabajo lucánido, con sus enormes mandíbulas frontales y su exoesqueleto más abultado.

  

Ll. C. H.



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