sábado, 6 de abril de 2019

Flota estelar en el siglo 23 (2)


Primera Parte:

En el artículo anterior describimos las diferentes clases y subclases (como las diferentes modificaciones de la Miranda o la variación de la Enterprise-B del crucero Excelsior) operativas en el siglo XXIII que habíamos visto en pantalla a lo largo de las series y películas de la saga. Posiblemente la gran pregunta sería ¿podrían haber estado al servicio de la Flota Estelar todas estas naves a la vez? ¿Y cómo podríamos llegar a esa conclusión?

Consideraciones previas, matrículas
Una de las premisas que utilizo en el análisis los textos es que la numeración de las matrículas de las naves es ascendente y progresiva. A número más alto, modelo más moderno. Normalmente esto tiende a ser correcto: la USS Ambassador NCC-10521 tiene un diseño más avanzado que la USS Excelsior NCC-2000, y a su vez claramente anterior a la USS Galaxy NCC-70637. Y aunque esta premisa sí se cumple mayoritariamente (1) en el siglo XXIV, en la centuria anterior no suele coincidir. En algunos casos es por expreso deseo del director o showrunner, como la USS Kelvin que aparece en los primeros bocetos con el registro NCC-1201 y que se cambió a 0514 por la fecha de nacimiento del abuelo de J.J. Abrams, también llamado Kelvin. Siendo el primer registro mucho más lógico y acorde con su construcción en el 2225, según se indica en la placa dedicada del puente. Mientras que el de la USS Discovery es NCC-1031 ya que a Bryan Fuller le gusta Halloween y esa es la fecha cuando se celebra.

Numeración
Un punto de partida como marco de referencia puede ser la mítica Enterprise con su matrícula NCC-1701, ya que fue la primera nave que vimos en Star Trek y es la protagonista de la serie que da origen a la saga. ¿Pero de dónde viene esa numeración? Matt Jefferies buscó dígitos que se distinguieran bien, descartando 5, 6, 8 o 9, luego pensó que la nave podría ser el número 01 del modelo 17 de la Federación. Esto dejaría a la Reliant como la unidad 68 del modelo 18, que correspondería a la clase Miranda. Pero deja de tener sentido en el resto de naves, como el Excelsior, prototipo de su clase y con la matrícula NCC-2000, pero cuyas hermanas, como el USS Repulse NCC-2544 que vimos en The child (TNG, 2.01), el Berlin NCC-14232 aparecido en un okudagrama en Chain of command II (TNG, 6.11), o el USS Hood NCC-42296 mostrada en Encounter at Farpoint (TNG, 1.01/02), no empiezan por el 20 si siguieran la idea de Jefferies. Mientas que el USS Jenolan tiene la numeración NCC-2010 de la clase Sydney.

Nivel de tecnología
Por otro lado podríamos decir los diseños que tuvieran un aspecto exterior similar, podrían pertenecer a la misma generación tecnológica. De esa manea se amortizaría el coste de su desarrollo al utilizarlo en diversas clases que tendrían propósitos diferentes, como se pudo ver en el siglo XXIV con la clase Nebula y los cruceros Galaxy. Además su similitud podría mostrar una evolución lineal. De esta manera podríamos ubicar en una cronología su momento de construcción, teniendo en cuenta que este puede solaparse con diferentes aspectos por estar en una u otra fase de producción o por necesidades operativas. Algo similar con lo que ocurre con los modelos de automóviles que tienen un mismo aspecto en sus líneas exteriores dependiendo del momento de su fabricación.

Excepciones
Ahora bien alguna numeración de las matriculas no coincide con esta teoría de la evolución tecnológica homogénea. Por ejemplo la clase Saladin tenía que ser coetánea con la Constitution al tener un mismo aspecto, pero la primera tiene la matrícula NCC-500 y la segunda la NCC-1700. Teniendo encuentra que la Federación se creó 100 años antes y partiendo de la base que las matriculas se asignaron desde el número 1, la diferencia entre la construcción de ambas naves podría ser de aproximadamente 60 años. Como explicación podemos deducir que puede haber sufrido una actualización, como la Enterprise en el 2270, o que su matrícula es incorrecta. Es cierto que cuando Franz Joseph escribió su libro esta consideración muy posiblemente estaba lejos de la idea del autor, aunque ya entonces una diferencia de 1200 números era considerable para dos tipos de naves tan similares. Mejor hubiera sido haber asignado un matricula cercana al número 1700, por debajo o por encima. Y lo mismo podemos decir del transporte Ptolemy o el acorazado Federation, con 3801 y 2100 respectivamente, de manera que pudieran haberse encuadrado en un mismo periodo. Ocurre lo mismo con la Kelvin, que tiene la matrícula NCC-0514 (ya conocemos el motivo de su extraña numeración) con las USS Kobayashi Maru ECS-1022 o la USS Newton NCC-1727, que tiene el mismo aspecto exterior del casco. Esto o que durante un largo periodo de tiempo la Flota Estelar mantuvo varias líneas tecnológicas de construcción en su producción naval: la de la Saladin, la de la Kelvin y las vistas en Discovery. Algo bastante complicado de creer.

Siglas
El significado de NCC tampoco se ha aclarado oficialmente. En los planos de las cubiertas de la Enterprise publicado en 1975 por Franz Joseph desglosaban el acrónimo de las siglas Naval Construction Contract (Contrato de Construcción Naval). Esto tendría sentido, ya que el número podría asignarse al momento de encargar o autorizar la construcción de la nave, incluido sus prototipos y primeras unidades de cada clase, incluso mucho antes del inicio de los trabajos directamente sobre el armazón. De esta manera se podrían encontrar naves más antiguas alisadas con números posteriores a diseños más modernos. Aun así esto no explicaría que unidades de la clase Excelsior aparecieran con numeraciones posteriores a la puesta en activo de la Ambassador, por ejemplo. Existen otras siglas como ECS para cargueros, NAR como nave de carga u otras naves civiles, NSP de mercantes vulcanos, NDT, NFT o NGL para civiles. Pero se desconoce su significado, más allá de alguna broma interna del equipo de producción.

Abramsverso
La Línea Temporal Kelvin fue creada por la llegada de la Narada desde el futuro y la destrucción de la USS Kelvin. Por lo que podríamos decir que las naves estelares vistas en estas películas no forman parte del universo primario. Pero la Kelvin tiene el mismo aspecto que el resto de las que partieron a defender Vulcano: la USS Armstrong NCC-1769 o la USS Mayflower NCC-1621. Este hecho, la irrupción de Nero y los suyos, creó una línea temporal diferente del mismo universo, por lo que las consecuencias de este cambio se expanden desde los sucesos que la tripulación y la misma Kelvin tendrían que haber hecho y que no hicieron. Todas estas diferencias generarían exponencialmente más discrepancias que harían cada vez las dos líneas temporales más diferentes, como mostraba la proyección que tenía Annorax en Year of hell II (VOY, 4.09), compartiendo ambas comparten el mismo pasado. Por eso las naves que vemos en pantalla, posiblemente diseñadas y construidas poco tiempo después del inicio de esta línea temporal, no tendrían que haber sido afectadas de manera directa por estos cambios, siendo iguales en ambas realidades alternativas. Obviamente teniendo en cuenta la reducción en la escala calculada por Ex Astris Scientia. Por tanto podemos decir que las naves del abramsverso son contemporáneas a la Constitution que conocemos. El aspecto de la Enterprise podría ser una excepción, pero no hay nada que indique que su diseño fuera afectado por las alteraciones desencadenadas desde la destrucción de la Kelvin.

Discovery
Aunque sus aspectos exteriores son más detallados y actualizados que la Enterprise ideada por Matt Jefferies, sus diseños me parecen perfectamente compatibles con la Constitution de aquella época. Incluso les dan un aspecto algo retro y primitivo (sin llegar a la Enterprise del abramsverso) que perfilaría una evolución tecnológica hacia un diseño más acabado y homogéneo. Y aunque conservan la misma escala que la Enterprise clásica, me parecen en general son demasiado grandes si la comparamos con esta. La Shepard tiene una longitud de 506 metros, la Cardenas de 441 metros, la Walker de 423 y la Hoover de 356, mientas que la Enterprise clásica mide 289 metros. (2) Con su nuevo aspecto su longitud aumenta hasta los 442 metros. Cómo nave insignia, punta de lanza de la exploración y cuyo perfil eran misiones de exploración en el espacio profundo, lo lógico es pensar que sería un modelos más grande dentro de la Flota para desempeñar esa función. Aunque reconozco que eso no tendría que ser obligatoriamente necesario. Supongo que el cambio de aspecto de la Enterprise tenga la intención de adaptarse mejor a la diversidad del resto o simplemente por diferenciarse, de nuevo, de la clásica. Aun así y partiendo de la nave creada por Jefferies, creo que sería más acorde recudir la longitud de las naves aparecidas en Discovery para que sus dimensiones fueran más acordes con la nave liderada por Kirk, Spock y McCoy. Así personalmente reduciría la longitud de la Shepard a 395 metros, la Cardenas de 335 metros, la Walker de 250, la Nimitz a 355, la Hoover de 356 y la Engle a 340. De esa manera estas mantendrían la evolución de ir aumentando las dimensiones a lo largo del siglo XXIII y XXIV junto al resto de clases del canon. Por otro lado la propia Discovery tiene un registro muy bajo (también conocemos el motivo), cuando en realidad el diseño de las barquillas de curvatura es similar a la Cardenas, Shepard o la Malachowski, por lo que su numeración debería ser más alta, entre 1400 o 1600. 

Producción
En realidad cada equipo de producción cuenta con su propia estética: la clásica sienta las bases de cómo han de ser las naves de este universo. En su libro Franz Joseph utiliza el mismo aspecto para crear las suyas y estas serán utilizadas en los decorados de las películas. La actualización del aspecto de la Enterprise se hizo en una lógica evolución de su aspecto, pero manteniendo el diseño de Jefferies, (3) fue realizada entre otros por Andrew Probert y Rick Sternbach. Ambos trabajarían además en The Next Generation, el primero durante la primera temporada en la que diseñaría la USS Enteprise-D y sus interiores, mientras que el segundo estaría involucrado en crear atrettzo y numerosas naves para todas las series de la era de TNG. Otros miembros de ese equipo se habían incorporada a la franquicia durante el rodaje de las películas, como Mickael Okuda, responsable de crear las famosas interfaces de los ordenadores conocidas como LCARS. Los cuatro spin off (TNG, DS9, VOY & ENT) estuvieron liderados por el productor ejecutivo Rick Berman quien podemos deducir, ante la gran cantidad de reutilizaciones de los modelos ya existentes, que aplicó una norma de ahorro en el presupuesto a la hora de crear nuevas maquetas. Siendo este el motivo por el que vemos tantas veces estas naves: 48 veces la Excelsior, 26 veces la Miranda y 10 la Oberth en el siglo XXIV. En realidad desde ST III: The search for Spock, no aparecieron en las películas clásica nuevas naves espaciales, exceptuando la sonda cetácea, y dos lanzaderas. (4) Una vez cancelada la serie Enterprise en el 2005, un nuevo equipo de diseño de la mano del director J. J. Abrams, crearon cuatro años después su propio estilo. Ryan Church se encargó de la nueva Enterprise de la clase Constitution, así como la USS Kelvin, que daría el aspecto al resto que se vieron en pantalla. Mientras que para la serie Discovery se incorporaron hasta 24 tipos de naves diferentes (entre la Federación y el Imperio Klingon), muchas de las cuales fueron creadas por el ilustrador John Eaves, bajo la dirección del primer showrunner Bryan Fuller. Posiblemente esta variedad sea gracias al abaratamiento de los costes de los modelos creados en CGI, frente a creación y el rodaje de los efectos visuales tradiciones no digitales. 

Conclusiones
Por lo comentado podemos decir que hasta las películas del abramsverso y sobre todo la serie Discovery que el diseño de la Flota Estelar era homogéneo, utilizando la misma tecnología, tal y como denotaba el aspecto del casco, y elementos tecnológicos como las barquillas de curvatura similares, para la construcción de las naves. A partir del 2009 esta idea, por lo menos durante la década del 2250/60, se rompió y aparecieron otras líneas de diseño, creando mayor diversidad. La cual creo que podrían convivir perfectamente en el siglo XXIII y no sería extraño verlas mezcladas. En la centuria siguiente pudimos ver naves de diferentes etapas tecnológicas, desde la Excelsior, la Ambassador, la Norway, la Nebula o la Nova, todas ellas con sus propios aspectos de casco y barquillas de curvatura, habiendo sido construidos en diferentes periodos de tiempo. Por tanto es lógico extrapolar que un siglo antes convivieron diferentes aspectos, e incluso que se construyeron de manera paralela.

¿Alguna vez podremos ver estos diferentes estilos en pantalla a la vez? En breve se terminará de acordar la fusión entre Viacom, que tiene los derechos de las películas de Paramount y CBS que conserva los de las series de TV. Esto abriría la posibilidad de poder ver en pantalla las naves de diferente origen. Pero con la tendencia de crear un aspecto nuevo por cada equipo, lo veo difícil. Solo es cuestión de la voluntad de productor ejecutivo o showrunner. Lo curioso es que en Trials and tribble-ations (DS9, 5.06), o como en la remasterización de la serie clásica, no hubo ningún problema para recrear al Enterprise que todos conocíamos, algo que en Discovery deberían haber mantenido. O por lo menos con variaciones más sutiles y no un cambio tan radical. Creo que lo ideal sería lo que se puede ver en el fanfilm Axanar, donde conviven diferentes estilos de naves: diseños basados en el abramsverso, junto a otros de la clásica, como los cruceros Constitution que aparecen en construcción, y otros originales como la USS Ares que tiene unas líneas claramente de la clásica.




Notas de producción:
(1) A lo largo de TNG aparecieron numerosos cruceros de la clase Excelsior con matrículas elevada, como el USS Hood NCC-42296 o el USS Lakota NCC-42768, claramente superiores al Ambassador, cuando esta es claramente más moderna. Así tenemos la USS Zhukov NCC-26136 o la USS Yamaguchi NCC-26510.

(2) Por su parte un siglo después la clase Galaxy tiene una longitud de 643 metros, la Nebula 440 metros, la Sovereign de 685 metros. Obviamente no es imprescindible que la consecución de las naves a la largo de los años tenga un incremento de su tamaño, pero hasta ahora esta había sido la dinámica en la saga.

(3) Esta modernización, aunque puedo entenderla por la nostalgia que se podía tener en 1979 a la hora de realizar ST: The motion pictures, sobre todo para los fans, nunca la entendí desde un punto práctico dentro el universo. ¿Para qué actualizar una nave prácticamente desde cero (sustituyendo todo el equipo electrónico, toda la estructura interna de pasillos y estancias, y los sistemas de propulsión incluyendo el reactor y la barquillas), cuando para todo eso era preferible construir otra nave de cero?

(4) A lo largo de la TNG apenas se crearon diseños complemente nuevos, en realidad ni uno por temporada: en la primera la Constellation, en el tercera la Ambassador, en la cuarta la Nebula, en la sexta la Sydney y en la séptima temporada la Olympic. La gran excepción fue The best of both worls (TNG, 4.01) cuando se construyeron seis nuevas clases para el cementerio de la Batalla de Lobo 359. Así como las cinco para la Batalla del Sector 001 ya creados únicamente en CGI.


Ll. C. H.


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jueves, 28 de marzo de 2019

Discovery If memory serves & Project Daedalus & The Red Angel


¡Advertencia: puede contener spoilers!

Tras pasar el ecuador de la temporada, parece que en estos tres capítulos la historia se ha encarrilado hacia lo que parece el tronco principal de la trama. Básicamente como evitar la aniquilación de toda vida inteligente conocida a través de los viajes del Ángel Rojo. Y la deriva que está cogiendo me parece seductora, no tanto por nuestro visitante del futuro, sino por la amenaza que pretende destruir miles de planetas en la galaxia. Por lo que sabemos esta puede ser la evolución de aquella sonda lanzada por Pike en Light and shadows (DIS, 2.07), regresando tras pasar 500 años transformada en una especie de cefalópodo mecánico, incluyendo algunos metales que no se encuentran en la tabla periódica, para reenviarla al pasado con siniestros planes. Que empezaban por obtener la información que la Discovery había conseguido de la Esfera en An Obol for Charon (DIS, 2.04) y transferírsela a Control, la inteligencia artificial de la Sección 31, que también estaba infectada. Aunque no nos han explicado ni como, ni cuándo fue afectada (por los cadáveres de los almirantes al menos dos semanas antes). Podemos deducir que controlar el pasado determinará los acontecimientos del futuro. O el viaje de la sonda puede estar relacionado con neutralizar al Ángel Rojo.

Ángel Rojo
Este no me parece tan interesante como nos quieren hacer ver. Sus acciones siempre habían sido benévolas y la insistencia de la Sección 31 en lo contrario no me intrigaban lo más mínima. Creía que tras la retorcida y desconfiada naturaleza de la organización se ocultaba la voluntad de apoderarse de su tecnología. Ahora sabemos que su enfermiza obsesión es porque ellos crearon al Ángel Rojo y querían recuperarlo. Lo que sí quería conocer eran sus motivaciones, que desconocíamos hasta que Spock nos ha mostrado en If memory serves (DIS, 2.08) un futuro apocalíptico. Precisamente provocado por las sondas cefalópodas mecánicas. Al descubrir su identidad se abren expectativas interesantes. 

Talos IV
La recreación de Talos IV y sus habitantes, incluida Vina, que había sido la amante de Pike en The cage (ST, 0.01) por ahora me parece una de las mejores historias de la temporada [junto a An Obol for Charon (DIS, 2.04)]. Su recreación y las acciones que allí se hacen son muy respetuosas con el primer episodio piloto de la clásica. Lo cual me sorprende cuando utilizan la Sección 31 de manera diferente a como había sido creada, tal y como comenté en Saints of imperfection (DIS, 2.05).

Los personajes
Y aunque la trama parece haberse enderezado, tengo la sensación que la serie aun va dando bandazos, y como ocurría con la primera temporada faltan momentos de transición. Es como si quisieran tener una historia arco, pero manteniendo el desarrollo del capítulo autoconclusivo típico de la saga. Eso hace extraños ciertos momento, como la llegada de la almirante Cornwell como por arte de magia a la Discovery en Project Daedalus (DIS, 2.09). Pero ya que la tenemos a bordo, me hubiera gustado que su llegada hubiera sido más fluida, ver como Pike contacta con ella o que este dijera que esta les ayudaría antes de amotinarse o que se viera más claramente su lucha contra entre la Flota y esta organización tan taimada por el control de las acciones de la Federación. Y no simplemente que apareciera como una más del “pequeño motín” sin dar más explicaciones de cómo llega hasta nuestros héroes. No es que no me guste el personaje, solo que su presencia resta protagonismo a Pike, uno de los mejores papeles que ha tenido la serie. ¿No podría haber sido este quien decidiera detener a Control? Al fin y al cabo Tilly había descubierto el destino de las transmisiones hacia la base de la sección 31. Ese simple acto le hubiera empujado un poco más al protagonismo y sobre todo al centro de la trama. Parece como si todos le mangoneasen y al final hacen lo que les da la gana sin tenerle en cuenta. Es como si supiera  que es un invitado que está de paso y que no estará mucho tiempo, por lo que no impone su autoridad de capitán.

En la reseña de Saints of imperfection (DIS, 2.05) un lector del blog me comentaba que no englobaba Discovery dentro de la saga, ya que los personajes no encajaban dentro del esquema de la utopía creada por Roddeberry. No viéndola como “evolución de la humanidad si no una serie de aventuras espaciales como otras”. Y estoy en parte de acuerdo con él. Esta tiene ciertos defectos en su parte argumental, ya que hay momentos que va avanzando a golpe de twitter: plantea situaciones muy interesantes, pero no las desarrolla, como si solo tuviera 280 caracteres cuando realmente tiene 14 capítulos y un montón de horas para contar bien la historia. Pero donde más cojea es en sus personajes. Entiendo que la narrativa actual es diferente a la de los años 60, e incluso entendería que los tripulantes de esta nueva nave no tuvieran su inocencia. Simplemente es que estos no están bien construidos. Burnham parece más una milenial que ha de replicar por cuanto se le dice. Han planteado a alguien muy inteligente y sobre todo racional gracias a su educación vulcana. Pero al final siempre se le rompe la coraza de la lógica, se deja llevar por sus sentimientos desbordados que ha intentado contener, como cuando intenta por todos los medios salvar a Airiam. Y esa humanidad no es mala, pero no encaja con el perfil hierático que quieren darle.

Tilly es una histérica que parece haber salido del instituto Bayside de Salvados por la Campana (Saved by the bell, 1989-93) al obligarla a hacer un chiste sobre su torpeza cada vez que aparece en pantalla “intentando hacer ver” que es graciosa. Y es terrible, ya que el personaje si no le obligaran a ridiculizarse tanto sería muy interesante y entrañable, sobre todo en sus interacciones con el resto de la tripulación o por su empeño en superarse a sí misma. A Stamets no termino de creérmelo, aunque por ahora ya tiene un problema bastante importante con su pareja resucitada. Saru… ya veremos en que se convierte el kelpiano a partir de ahora, antes estaba dominado por una personalidad pusilánime, ahora me parece interesante, como en su no-intervención en la pelea entre Culber y Tyler/Voq. Sobre este humano/klingon simplemente es que no entiendo que me quieren contar con él.

Curiosamente Spock me gusta y sí le veo el oficial científico de la Enterprise que será dentro de nueve años. Incluso me atrevo de decir que Ethan Peck es el actor que, para mí, está interpretando a este personaje. Que recordemos, nunca ha sido uno de mis favoritos. Sí me parecía pretencioso que durante Project Daedalus (DIS, 2.09) Spock creyera que era el foco de las intenciones del Ángel Rojo ¿Su lógica no le hacía darse cuenta que la primera aparición de este fue para salvar a Burhnam? La verdad es que la disputa entre Burnham y Spock bien puede parecer cosas de críos. ¿Quién no ha discutido con su hermano como si fiera el fin del mundo y después se ha olvidado? Pero también hemos de entender que de niños a veces nos tomamos las cosas más gravemente de lo que realmente son y el no aclararlo puede generar que la herida no cicatrice y la bola de nieve se convierte en un alud. Por otro Spock siempre ha luchado contra su humanidad y sobre todo controlar sus sentimientos como parte de su leitmotiv del personaje y con este background de su juventud podemos entenderde un poco más. Lo divertido es que los dos estaban equivocados. Burnham pensaba que los extremistas de la lógica les persiguieran por ella. Mientras que este pensaba que estos le odiaban por ser el  hijo híbrido de Sarek. Sin darse cuenta que era su familia al completo lo que estos querían erradicar.

Por ahora los personajes no tienen el espíritu que conocemos bien y que posiblemente nos ilusionó en su tiempo. Algunos tienen ciertos rasgos, pero falta terminarlos de moldear, eso en el caso que los guionistas lo consigan. Y lo peor de todo es que creo que es perfectamente posible desarrollar las historias que nos quieren contar con el espíritu transgresor y al mismo tiempo optimista de la clásica.

No voy a dejar pasar algo meramente anecdótico, pero que me hizo mucha ilusión como fan. Y es que siempre me había preguntado la manera que tenían a bordo de las naves estelares de limpiar sus estancias. Camarotes, pasillos, laboratorios y resto de estancias siempre estaban impolutos y ordenados. ¿Era tarea de los camisas rojas antes de bajar en un equipo de misión y no volver jamás? ¿Se había llegado a un acuerdo con alguna raza obsesionada con el orden? ¿Había un grupo de elfos domésticos que se encargaban de ello? Y por fin en If memory serves (DIS, 2.08) nos mostraron que eran pequeños robots flotantes que tras un estropicio, como una pelea, se encargaban de volver a poner sillas y mesas en su sitio y recoger todo aquello que se había desparramado por el suelo. ¡Yo quiero un par para mí casa!


Ll. C. H.

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Reseña: Brother

domingo, 24 de marzo de 2019

Flota Estelar en el siglo 23 (1)


Durante la mayoría de los 53 años de vida de Star Trek habíamos conocido pocas naves que estuvieran en activo en el sigloXXIII, precisamente los años en que Gene Roddenberry había creado y dado forma a su universo. En realidad hemos visto casi más tipos diferentes desde el 2009, que en los años previos de la franquicia. Aquí haremos un repaso a las clases operativas que hemos aparecido en pantalla durante este siglo, y por tanto que se pueden considerar canon, de manera cronológica a cuando se crearon y dentro de la propia saga.

El diseño creado por Matt Jefferies para la protagonista naval de la serie clásica marcaría toda la concepción y aspecto del resto de sus hermanas. Entre otras ideas pensó que se necesitarían motores poderosos para viajar por las estrellas, por lo que los colocó en el exterior del casco para minimizar el riesgo de la tripulación. Además de facilitar su reemplazo. También creyó que la maquinaria no podía estar situada en el exterior del casco, debido a la peligrosidad de estar expuesta al espacio. Por lo que este lo diseñó un casco liso, que evitaba así mismo reflejos durante el rodaje de la maqueta. Mientras la serie estuvo en antena entre 1966 y 1969 [sin tener en cuenta el primer capítulo piloto, The cage (ST, 0.01) que se rodó en 1964, y que fue rechazado, aunque su metraje se incluyó en The menagerie (ST, 1.15/16)], el presupuesto para efectos visuales era francamente limitado. Basta decir que todas las naves que aparecieron en The ultimate computer (ST, 2.24) durante la simulación de batalla, eran iguales a la Enterprise, ya que sus maquetas las habían comprado en la tienda de juguetes entre las cajas del modelo de la AMT que se comercializaba bajo licencia. Esta no sería la única vez que se utilizaría este tipo de recurso, como puede apreciarse en más de una fotografía hecha en el departamento de arte de los estudios. El resto de naves de la Flota Estelar que se vieron en pantalla serían también de la misma clase, como la USS Defiant en The tholian web (ST, 3.09), la USS Intrepid en The immunity síndrome (ST, 2.19) o la USS Constellation en The Doomsday Machine (ST, 2.06). Por suerte las aventuras de la USS Enterprise NCC-1701 transcurrían en los confines del espacio conocido y tan lejos de la Federación que era difícil encontrarse con otra nave hermana.

La serie animada
En 1973 se emitió la segunda serie basada en la franquicia, pero esta vez de animación, que continuaba con las aventuras de Kirk y su tripulación. Siendo la primera vez en que se nos mostrarían otras naves estelares que no fueran la clase Constitution. Así en More tribbles, more troubles (TAS, 1.05) aparecieron un par de transportes automatizados, que tenían una estructura frontal cuadrada, con dos barquillas similares a la Enterprise, con el registro NCC-G1465. En The time trap (TAS, 1.12) encontraban el USS Bonaventure 10281NCC, que tenía un diseño similar al visto hasta entonces, el cual según Montgomery Scott había sido el primero en instalar una unidad de curvatura, y que había desaparecido años antes. La tercera nave fue el carguero USS Huron NCC-F1913 en The pirates of Orion (TAS, 2.01) que contaba con un gran casco para el transporte de mercancías, y un sistema de propulsión de igual diseño mostrado hasta entonces.

Star Trek Starfleet technical manual
En el libro escrito en 1975 por Franz Joseph, aparecieron varias clases nuevas: el acorazado Federation, el transporte Ptolemy y el destructor Saladin. Las tres seguían el mismo diseño de Matt Jefferies, tanto en sus barquillas de curvatura, como en el aspecto exterior de sus cascos en forma de plato. En el caso del Federation simplemente se le añadió una tercera unidad sobre la sección de ingeniería. La numeración que se les dio a estas fue la NCC-2100 para la Federation, NCC-3801 para la Ptolemy y NCC-500 para la Saladin. En 1979, durante le producción de ST: The motion picture, se utilizó este texto como referencia, nombrándose la USS Entente, que consta en el listado que acompañaban las ilustraciones. Mientras que en las pantallas del puente de la Enterprise en STII: The wrath of Khan y ST III: The search for Spock, aparecían varios gráficos extraídos de este libro, entre ellos los esquemas de la clase Ptolemy y Saladin, convirtiendo estas por tanto en naves canónicas.

Star Trek las películas de la tripulación original (1979-1991)
Con el salto a la gran pantalla en ST: The motion picture la Enterprise sufrió una transformación completa. Ante el mayor presupuesto y medios, la mítica nave conservó la misma distribución, aunque su apariencia se cambió con una nueva maqueta mucho más detallada, cambiando la disposición del armamento, aumentando las ventanas, se incluyeron escotillas de acoplamiento, impulsores de maniobra, un nuevo deflector de navegación y se dio un tono diferente de color e iluminación exterior. Las barquillas también se sustituyeron por otras rectangulares en vez de cilíndricas y los pilones que las sujetaban se inclinaron para dar una sensación más aerodinámica. Este aspecto sería uno de los más re-utilizado en otras naves durante los siguientes 22 años.


En ST II: The wrath of Khan nos mostraron la segunda nave estelar (a excepción de las de la serie animada): la USS Reliant NCC-1864. Originalmente iba ser otro crucero Constitution, pero las complicaciones del rodaje con la maqueta y ante la posible confusión que podría causar en pantalla, se decidió crear un nuevo diseño. Joe Jennings, diseñador de producción explicó que “tenía que tener la apariencia de provenir de la misma cultura y tener la misma tecnología”, y en el guión se indicaba que debía tener “una configuración diferente”. Así la clase Miranda iba a ser más pequeña, sin sección de ingeniería, con las barquillas estaban situadas por debajo del plato, que era más alargado que el de la Enterprise, pero tenía el mismo aspecto exterior. Esta maqueta sería re-utilizada a lo largo de las siguientes décadas, y tendría hasta 6 aspectos diferentes, como hablaremos más adelante, apareciendo en 28 capítulos y películas. Según el artículo de Rick Sternbach “Constellation-class Enginnering Report 3.01” de la serie publicado en enero de 2003 en la revista Star Trek: The Magazine, estas naves pasaron por una actualización completa similar a la Enterprise, aunque nunca se ha mostrado en pantalla su aspecto original.



Para ST III: The search for Spock se introduciría la pequeña nave científica Oberth y el crucero Excelsior. Siendo la película de la tripulación clásica con más modelos nuevos de naves y bases, incluyendo el pájaro de presa klingon y el dique espacial. El USS Excelsior NX-2000 aunque tenía una disposición similar, tenía un aspecto diferente, algo más moderno y elegante, con líneas más aerodinámicas y modelos de barquillas más alargadas. La otra nave, la USS Grissom NCC-638, en cambio contaba con un casco en forma de plato, algo más cuadrado hacia la popa, donde estaban situadas sus barquillas de curvatura, y colgando por debajo tenía un casco secundario en forma de góndola. Lo que resultaba un diseño bastante original sobre los vistos anteriormente, e incluso posteriores.

Como curiosidad indicar que para hacer “bulto” en el interior del dique espacial se colocaron varias naves, incluyendo un pequeño carguero de contenedores con dos barquillas de curvatura que tenía las mismas barquillas que la Reliant. Y también se podía distinguir la popa de una maqueta que formaba parte de la pre-producción de una película que había sido cancelada en 1976: Star Trek: Planet of the Titans, en la que había trabajado el ilustrador Ralph McQuarrie, el mismo que había creado el universo de Star Wars para George Lukas. Este modelo de estudio, conocido simplemente como B-24-CLN volvería a usarse en Unification I (TNG, 5.07) en el depósito naval Z15 de Qualor II. Este diseño: con un casco de ingeniería triangular, daría origen a la USS Discovery NCC-1031 para la serie homónima a partir del 2017. Varias maquetas construidas durante el desarrollo de la Excelsior también se verían en órbita a Qualor II.


Star Trek: The Next Generation
A pesar de haber transcurrido un siglo desde las aventuras del capitán Kirk, en el primer spin off de la saga se reutilizaron numerosas veces las maquetas de la Excelsior, Oberth y Miranda, haciendo a estas naves casi ubicuas, algunas de las cuales habiendo permanecido en servicio más de cien años. Aun así hay varios modelos originales del siglo XXIII. El primero fue el USS Stargazer NCC-2893 de la clase Constellation, la primera nave comandada por el capitán Jean-Luc Picard, vista en The battle (TNG, 1.09). La primera idea era que este hubiera capitaneado un crucero Constitution, igual que el de Kirk, pero se logró convencer a los productores para cambiarlo. Aun así se utilizó el aspecto de esta nave, utilizando la parte superior e inferior del plato, pero añadiendo más cubiertas, donde se ubicaban las compuertas para varios hangares. Además se le añadieron dos juegos dobles de barquillas, siendo la primera con cuatro unidades de curvatura vista en pantalla, aunque ya se habían fabricado varias maquetas para el desarrollo de la Excelsior en ST III: The search for Spock, aunque no aparecieron en aquel momento. En Relics (TNG, 6.04) se logró rescatar al mismísimo Montgomery Scott de un transportador en el que llevaba atrapado desde hacía casi un siglo. El USS Jenolan NCC-2010 era un transporte de la clase Sydney, para el que se utilizó una lanzadera ejecutiva, vista en ST VI: The undiscovered country, a la que se le acoplaron dos barquillas de curvatura de la clase Constitution. Y como estas conservaban las mismas dimensiones, el casco se amplió de 26 a 235 metros de largo, cual ant-man, resultando una nave robusta y de grandes proporciones.

Las primeras transformaciones de la clase Miranda se vieron en esta serie, en concreto la USS Lantree NCC-1837, a la cual se le quitó el arco de armamento superior para convertirla en un carguero de clase 6 en Unnatural selection (TNG, 2.07). Para Cause and effect (TNG, 5.18) la Enterprise-D debía encontrarse con una nave antigua de la Flota Estelar, que debía de ser de la época de la clásica. Pero finalmente alteraron la Miranda para crear la USS Bozeman NCC-1941 de la clase Soyuz. También se le eliminó el arco superior, alargando la popa con una estructura y colocando dos torres, una inferior y otra superior con antenas de sensores. Completando el juego en los costados del plato había otros dos módulos más.

En ST: Generations se modificó la maqueta de la Excelsior para la USS Enterprise-B, añadiendo dos motores de impulso a la popa del plato, una estructura abultada junto al deflector de navegación, con una pequeña alteración de las barquillas de curvatura. Esta maqueta solo volvería a usarse en la USS Lakota NCC-42768 vista en Paradise lost (DS9, 4.12).

Star Trek: Deep Space Nine
A lo largo de las grandes batallas que se libraron en el segundo spin off de la saga, aparecieron muchas naves de la clase Excelsior y Miranda, que al igual que en TNG ahorraban costes al ya tener las maquetas construidas. La primera fue la USS Saratoga NCC-31911, donde servía el futuro capitán Sisko, que no tenía el arco superior y añadido dos módulos de sensores a los lados, sospechosamente similares a los cañones láser del caza Ala-X de Star Wars. Posteriormente aparecieron numerosos modelos con aspecto y tecnología claramente procedente del siglo XXIII. La mayoría de estos fueron denominados fronkonstines por el equipo de producción, al haber sido construidos con diversos elementos procedentes, posiblemente de maquetas comerciales, de las clases ya conocidas Constitution, Miranda y Excelsior. Este origen dispar, hecho de piezas de uno y otro lugar, y la afirmación del libro ST:DS9 Technical Manual, en que se indicaba que la Flota había construido naves ensamblado partes de diversas naves, ha hecho que estas no sean consideradas como clases en sí mismas, sino unidades sueltas. No estoy conforme con esta afirmación, por lo menos en todos los casos. Por un lado sus números de registros coinciden con otras Excelsior operativas y como ya hemos vistos los diseños de naves estelares no tienen, hasta ahora, una originalidad en cada modelo, sino que repiten formas exteriores en diferentes posiciones.

Así tenemos la USS Centaur NCC-42043, construida con el plato de la Excelsior, sus barquillas de curvatura y el módulo de armamento de la Miranda. La USS Curry NCC-42254 y USS Raging Queen NCC-42264 con diseños muy similares: el plato de la Excelsior, su casco de ingeniería colocado justo debajo de este y las barquillas de la clase Constitution, aunque puestas en posiciones diferentes. Las tres aparecieron en A time to stand (DS9, 6.01), pero la Centaur tendría más preminencia al aparecer en un duelo contra la nave donde iban los protagonistas. Mientras que las otras lo hicieron entre una maraña de otras naves en retirada. Otra maqueta que apareció en pantalla, aunque muy pequeña y apena visible al fondo de la imagen en Favor the bold (DS9, 6.05), fue la USS Antares NCC-9844. Era otra Miranda a la que habían vuelto a quitar el arco superior, para instalar una torre con un elemento triangula, similar al módulo de sensores de la clase Nebula.

Otras dos naves aparecerían en el libro ST: DS9 Technical Manual, aunque no en pantalla, pero sus maquetas sí fueron construidas, como atestiguan algunas fotografías del equipo de producción. Está la USS Jupp, identificada como Variante de la clase Constitution, con el plato de esta nave al que estaba unido por su cuello a dos barquillas de curvatura y sin sección de ingeniería. Mientras que el USS Hutzel, conocida como Variante de la clase Excelsior, era la unión de dos partes superiores del plato de esta nave, con tres baquillas de curvatura, siendo ciertamente el diseño más original de todos. Finalmente se conoce la existencia de una última maqueta, pero que ni apareció en pantalla, ni en el manual técnico. Es el USS Bradford, una Miranda a la que se le ha instalado las barquillas en la parte superior del casco (como estaba pensada originalmente) al que se le acoplaron debajo del casco dos depósitos cilíndricos.

Remarterización de la clásica
A la hora de digitalizar y aumentar a calidad HD la Star Trek original, se aprovechó para cambiar y añadir algunas naves, como el carguero Antares de Charlie X (ST, 1.07), que no había aparecido en el episodio. Teniendo una apariencia similar al transporte automatizado visto en More tribbles, more troubles (TAS, 1.05). Mientas que el Woden, que originalmente se había reutilizado la maqueta del SS Botany Bay de la clase DY-100 de Space seed (ST, 1.24), fue sustituido por el mismo modelo del Antares. Estos dos cambios permitieron crear una continuidad con respecto a la serie animada y los diseños de Franz Joseph para su libro, con la serie clásica. En la pre-cuela de la serie Enterprise, las naves terrestres también mantuvieron esa coherencia con el aspecto o evolución tecnológica, sobre todo de las barquillas cilíndricas, que se parecían a la Enterprise original, pero algo más primitivas. Por lo que hasta el parón que supuso la cancelación es esta, las naves del siglo XXIII tenían dos grandes apariencias básicas: la de la clásica y sobre todo la de las películas.


Abramsverso
Con la reimaginación de Star Trek en 2009 a manos de JJ Abrams, se crearon nuevas naves para el siglo XXIII, que tenían como referencia tanto el aspecto exterior como los elementos tecnológicos de propulsión, por lo que eran claramente identificables como pertenecientes al universo trek, en realidad recordaban a las de la clásica gracias a sus líneas más redondeadas. Todas ellas tenían la misma apariencia, pero contaban con una disposición diferente: la USS Kelvin NCC-0514 contaba con una sección de ingeniería con un gran deflector de navegación y el hangar en popa situada por debajo del plato, al revés que la Enterprise clásica que había marcado estilo en el resto. La USS Armstrong NCC-1769 tenía tres barquillas situadas debajo del plato; la USS Mayflower NCC-1621 era similar a la Miranda; y la USS Newton NCC-1727 contaba con dos barquillas, dos secciones de ingeniería y su plato tenía forma de media luna. También el famoso Kobayashi Maru, protagonista del aciago escenario que lleva su nombre, por fin se vería en pantalla, y no solo las características como en ST II: The wrath of Khan, teniendo un aspecto similar al resto de naves, aunque con dos largos depósitos debajo del casco. En realidad la nave más aleja del diseño tradicional es precisamente la protagonista naval de la saga: la Enterprise, sobre todo por sus barquillas en forma cónica y el color blanquecino del casco. Sobre esta ya escribí un artículo comparando todos sus diferentes diseños de la mítica nave.



Pero la peculiaridad más importante de esta línea temporal alternativa era su escala: cuando estaban rodando la película, se dieron cuenta que el hangar de la Enterprise, tal y como estaba planteado, no cabía, por espacio físico en el casco diseñado por Matt Jefferies en los 60. De manera que sin complicarse mucho, agrandaron las dimensiones totales. De manera que si la nave original medía 289, la que aparecía en pantalla tenía una longitud de 725 metros. En el excelente artículo de la página web Ex Astris Scientia tiene un magnífico artículo sobre su escala y el cálculo para adaptarla al universo primario, dejando a la Enterprise con una equivalencia de 366 metros de eslora si ambas hubieran tenido las mismas proporciones.

Star Trek Discovery
La última serie de la saga transcurre 10 años antes de las aventuras de Kirk, Spock y McKoy, por lo que casi es contemporánea a esta. (1) En su segundo capítulo, Battle at the Binary Stars (DIS, 1.02), nos presentan 7 nuevas naves, además de la USS Shenzhou que vimos en el capítulo piloto y la mismísima USS Discovery que aparecerá en el tercero episodio. Bryan Fuller, co-creador de la serie, había solicitado que las naves tuvieran un perfil más bajo que el original Enterprise y sus barquillas fueran angulares. Por lo que John Eaves y Todd Cherniawsky, diseñadores de producción, especularon que la Flota Estelar podía haberse desviado de los diseños anteriores [entendiendo la clase NX], inspirados por los vulcanos, o que la Shenzhou y Discovery se originaron en base de una producción diferente a la clase Constitution. De manera que como resultado nos encontramos con una gran variedad de estéticas diferentes, en realidad casi cada nave es diferente a la otra, similar a las diferencias que vimos en las naves aparecidas en ST: Fisrt Contact. Las barquillas son más angulosas, alargadas y terminas en pico, mientras que los cascos son más detallados, hay más ventanas, y los platos no siguen el mismo patrón en su aspecto. Al querer perfiles más bajos las configuraciones resultan con estructuras de monocasco, similares a la Miranda o la NX en una clara evolución de sus formas. Un ejemplo podría ser la USS Shenzhou NCC-1227, de la clase Walker, que tiene un casco de forma ovalada, donde sus cubiertas están escalonadas en varias estructuras sobre puestas una encima de otras, y cuyo deflector principal de navegación está situado en la parte superior de la proa. Además cuenta con más detalles apreciables, como cápsulas de escape, emplazamiento del armamento y se aprecian equipos electrónicos, posiblemente sensores. Y se le añadió una distintiva franja roja de adorno, junto a un patrón azteca muy sutil sobre el casco. Entre el resto de naves nos encontrábamos con la Clase Cardenas y Nimitz con cuatro barquillas de curvatura, como el crucero Constellation, mientras que en la clase Magee estas se encuentran integradas en el casco en forma de plato.


Segunda parte (análisis):


Notas de producción:
(1) Y en principio, y salvo futuras sorpresas que no descartaría rotundamente, transcurre en la misma línea temporal y universo primario de Kirk, Picard, Sisko y Janeway y sus tripulaciones.

Ll. C. H.


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