·
Vox sola (ENT, 1.22)
Los
encuentros de la Enterprise, no solo son con civilizaciones
avanzadas, sino también con criaturas y alienígenas más exóticos. Tras el
encuentro con los kreetassanos, se cuela a bordo de la nave un extraño ser, que
captura, entre la maraña de sus tentáculos y tejidos, a varios miembros de la
tripulación, incluyendo a Archer y Tucket. El trabajo en conjunto de la
tripulación logra descubrir que él alíen tiene su propio lenguaje, y conciencia
de sí mismo, no siendo un mero parásito. Recordándome a las hortas de The
devil in the dark (ST, 1.26) o incluso el vampiro de sal de Man
trap (ST, 1.05) donde la criatura asesinaba en un intento de
sobrevivir. Lo más interesante del episodio es que, con Archer y Tucker, dos de
los personajes principales en casi todas las historias, estaban inmovilizados,
la acción se repartió coralmente entre el resto del elenco. Una lección que se
olvidaría nada más aparecieran las letras de crédito, regresando, en los
siguientes capítulos, a predominar el trio Archer-T’Pol-Tucker como
protagonistas.
«No
cree que pertenezco al Enterprise, ¿verdad?»
«Al
contrario. Sería una pérdida para la Flota Estelar si no fuera parte de esta
tripulación. Si siente que he sido injusta con usted, pido disculpas. Pero le
exijo un alto nivel, alférez, porque sé que es capaz de lograrlo»
Sato
& T’Pol
·
Fallen Hero (ENT, 1.23)
Como
ya he dicho, las historias que intervienen los vulcanos me parecen lo mejor de
las dos primeras temporadas. Y ese es uno de los grandes aciertos por parte de
Rick Berman y Brannon Braga a la hora de concebir la serie. En esta ocasión, la
Enterprise recibe la misión de recoger a la embajadora V’Lar,
interpretada por Fionnula Flanagan, que ya había aparecido en Dax (DS9,
1.08) e Inheritance (TNG, 7.10). La cual se revela como una mujer
inteligente, abnegada, curiosa y sincera, alejada de la arrogancia de otros
dignatarios vulcanos que hemos visto. Se siente intrigada por los humanos, y
quiere saber más de ellos, ya que todos los que ha conocido le han parecido muy
imprevisibles. Y como en el episodio anterior, este encuentro nos permite
explorar a T’Pol, esta vez al conocer a una de las figuras que admiraba en su
juventud. Y es que V’Lar, a pesar de ser vulcana, es muy empática, siendo la
primera en verbalizar que Archer y T’Pol existe un gran vínculo de confianza,
respeto y amistad. Ya antes le había dicho que «Esto debe ser incómodo para
ti, tener un pie en dos mundos… leal a tu capitán, y aun así ser vulcana». Es
con vulcanos como ella, y con Soval, como veremos posteriormente, que
finalmente deciden fiarse de los humanos, con los que se podrá crear la futura Federación.
El misterio del capítulo está bien dosificado, y la historia es sólida,
mientras la sencilla misión de transporte se complica al ser perseguidos por
los mazaritas que quieren impedir que la embajadora testifique en un caso de
corrupción. Lo que le hace realmente entretenido.
«Tengo
órdenes de contarle solo lo imprescindible, aunque no era la única razón para ocultarle
cosas. No me fiaba de usted. Como el señor Tucker señaló, llevo en esto desde
hace mucho tiempo. Recuerdo cuando las noticias de su pueblo llegaron a
Vulcano. Me sentí fascinada por la humanidad, pero también me preocupé»
«Ni
siquiera nos conocía»
«Habían
salido al fin de una guerra mundial, el que se considerasen preparados para
integrarse en la comunidad interestelar parecía… prematuro»
V’Lar
& Archer
·
Shockwave (ENT, 1.26)
La
temporada termina con un cliff clanger relacionado con la Guerra Fría
Temporal, cuando acusan a la tripulación de la Enterprise de provocar
la muerte de todos los habitantes de una colonia paraagana. Este desafortunado
incidente servirá al Alto Mando para lograr que la nave de Archer regrese a la
Tierra, interrumpiendo su misión de exploración. Pero la intervención de
Daniels, que habíamos conocido en Cold front (ENT, 1.11), logra
que Archer consiga las pruebas para su exculpación, demostrando que han sido
los suliban, quienes han generado el accidente mortal. Terminando el episodio
con nuestro capitán siendo llevado al futuro, donde la Tierra hace siglos que
fue destruida. Allí se encuentra con el propio Daniels, que no entiende qué ha
ocurrido. La escena final, con el edificio destruido, era “deliberadamente
evocadora” con respecto al World Trade Center tras el ataque del 11
de septiembre, y es posible que se buscara esa reacción de congoja sobre el
final de la temporada en el espectador. El asalto a la base sulibana está bien
llevado, y la historia del episodio es entretenida. Pero algo enrevesada y nada
concluyente con respecto a la Guerra Fría Temporal. Se nota que es un recurso apenas
desarrollado por los guionistas, por lo que nunca explican nada, y no llevará a
ninguna parte. Lo cual es una lástima, con lo que conocíamos del universo de
Star Trek en ese momento, con algo más de valentía y visión a largo plazo,
podrían haber construido una muy buena historia arco. Un ejemplo de ello es que
se contempló en desvelar quién era la figura humanoide que utilizaba a los
suliban, pero en ese momento, les pareció demasiado pronto para ello. Luego, ya
no hubo tiempo, y este arco argumental se cerró, como se abrió, sin decirnos
mucho. Y es una lástima, porque da la sensación que sí había algún tipo de previsión
sobre los sucesos futuros trazada con episodios como Detained (ENT,
1.21), del que hablaremos más adelante, Desert crossing (ENT, 1.24) y Two
days and two nights (ENT, 1.25).
«¿Nunca
puedes dar una respuesta directa?»
«Depende
de la pregunta»
Archer
& Daniels
Otros
capítulos interesantes:
·
Civilization (ENT, 1.09)
El
encuentro con la única civilización menos avanzada que la Tierra, vuelve a
desvelar el buenismo de Archer, al evitar que otros aliens se aprovechen de los
recursos de los habitantes de Akaali. También nos permite ver esta época de la
exploración, donde la Primera Directriz aún no estaba implantada, aunque
el resultado es básicamente similar a lo que ya habíamos visto antes. La
tripulación intenta pasar desapercibida
maquillándose como los habitantes del planeta, aunque no tiene reparos en abrir
fuego con sus armas phaser, lo que queda algo contradictorio. Aunque en
realidad es acorde a aquellas contaminaciones culturales que vimos en la
clásica, como en A piece of the action (ST, 2.20). Como apunte,
el sistema Malurian (los villanos de la historia) fue arrasado por la sonda
Nomad en The Changeling (ST, 2.08), mientras que los
akaali, mil años después, habían creado colonizado fuera de su mundo, como se
vio en The examples (DIS, 4.05).
«¿Una
granja?»
«Es
remota, y está escasamente poblada. Si les descubren el riego de contaminación
cultura es reducido»
«Será
por eso que los alienígenas siempre aterrizan en maizales»
Archer
& T’Pol
·
Sleeping dogs (ENT, 1.14)
Este
es un capítulo que recordaba más interesante, y que finalmente es otra historia
sobre lo buenos que son los humanos y Archer en particular, ayudando al prójimo,
rescatando una nave atrapada en el interior de un gigante gaseoso, que resulta
ser de origen klingon. La historia está bien llevada cuando el equipo de
abordaje se queda atrapada en esta, mientras son arrastrados hacia el interior
de la atmósfera. Pero el resultado es previsible, y al final no hay mucho
conflicto, ni misterio.
«Recuérdame
que deje de intentar ayudar a la gente»
Archer
a Tucker
·
Acquisition (ENT, 1.19)
Como
fan de Deep Space Nine, tengo cierta debilidad por los ferengis,
que representan la exageración de nuestro capitalismo en sus peores facetas. El
capítulo es entretenido, pero no llega a ser divertido. Y aunque presentan a
los ferengis de manera siniestra, como debía de haber ocurrido en The last
outpost (TNG, 1.05), creo que el problema, en mi opinión, es que es
demasiado pronto, dentro del universo de Star Trek para la aparición de esta
raza. Aunque sobre todo es porque no saben sacarle la gracia que posiblemente
en el guion la historia sí iba a tener. Esta es bastante simplona: un grupo de
ferengis se apoderan de la nave para desvalijarla y llevarse a las hembras para
venderlas en el mercado de esclavos. Mientras toda la tripulación permanece
inconsciente, Trip, Archer y TPol intentan recuperar el control, apelando a sus
instintos más primarios. Pero el capítulo no funciona, posiblemente por falta
de dinamismo del director o porque se tomaron la historia demasiado en serio. Y
eso que tiene un plantel de actores invitados completamente envidiable, y solo
por ellos vale la pena ver el episodio: Jeffrey Coobs, que en esta serie ya ha aparecido
como el andoriano Shran y no es necesaria presentación alguna. Clint Howard, un
veterano de la franquicia que apareció como Balok en The carbomite
maneuver (ST, 1.02) e interpretó a Grady en Past tense (DS9,
3.12). Y Ethan Phillips, nuestro querido Neelix de Voyager, y
que ya había interpretado a un ferengi en Ménage à Troi (TNG, 3.24).
Branon Braga confesó que “fue un acto de desesperación. Lo odié”. En la
novela Watching the Clock, de Christopher L. Bennett, para solucionar la
continuidad del encuentro con los ferengi, se indicó que la Cábala suliban
provocó una grave crisis económica que causó una recesión e impidió que estos
continuaron con sus viajes por el espacio hasta el siglo XXIV.
«Hay
ocasiones en las que desearía que los vulcanos no hubieran aprendido a reprimir
sus tendencias violentas»
T’Pol
·
Detained (ENT, 1.21)
Archer
y Mayweather son capturados y llevados a un centro de detención con un grupo de
sulibans. Estos no son criminales de la Cábala, sino que han sido retenidos de
manera preventiva. Descubriendo que la Cábala también ha estado atacando a
otras civilizaciones como los tandaranos. El rescate de estos prisioneros, que
nos recuerda a la injusta encarcelación arbitraria de los americanos de
ascendencia nipona durante la 2ª guerra Mundial, llevará a creer que el capitán
de la Enterprise es un defensor de oprimidos y en Desert
crossing (ENT, 1.24) un grupo de insurgentes le pedirán su apoyo. Mientras
que en Two days and two nights (ENT, 1.25) los tandaranos intentarán
sonsacarle más información cobre la Cábala, en lo que parecía la continuación
de una trama como adversarios por derecho propio. El problema de este episodio
es que la historia de los suliban no tiene continuación en la serie. Aquí, daba
la impresión que estos iban a formar parte de la trama argumental más compleja.
Y como ya no se centran más en estos, al final solo quedan como villanos
ocasionales a sueldo de alguien misterioso procedente del futuro, del que
tampoco sacamos mucho. Y es una lástima, ya que aquí nos plantean que la Cábala
tuviera alguna motivación concreta para vender al mejor postor del futuro. Pero
esto será un fugaz espejismo sin que se prosiguiera en el futuro. Y teniendo en
cuenta lo inocuo de muchos capítulos de la segunda temporada, es una lástima
que no se hubiera profundizado más en ellos, mucho más interesantes que meros
mercenarios al mejor postor. Como curiosidad, el coronel Grat fue interpretado
por Dean Stockwell, quien había sido el compañero de Scott Bakula en la serie Quantum
leap.
«No
tienen derechos, los perdieron en el momento en que la Cábala comenzó a
atacarnos. ¿Saben cuántas personas ha asesinado la Cábala? ¿Cuántas naves han
destruido, colonias? ¡Acabas de darles ochenta y nueve nuevos soldados!»
Grant
Los
peores capítulos:
Toda
temporada también tiene algunas historias realmente mal llevadas o cuya trama
no tiene mucho sentido. No es raro que las buenas intenciones terminen bien,
como comprobó Tucker en Unexpected (ENT, 1.05) al quedarse
embarazado, sí, en estado de gestación, tras participar en una inocente
ceremonia con un alienígena metiendo las manos en un cuenco con arena. Este
resumen podría ser una anécdota graciosa, como le recuerdan al ingeniero en
alguna que otra ocasión. El problema es que el capítulo resulta ridículo al
ayudar dos veces a los mismos alienígenas, la segunda incluyendo a un crucero de batalla klingon. Un despropósito.
Terra
Nova (ENT,
1.06)
demuestra, para mí, el poco tiempo que se habían tomado los creadores de la
serie en pensar en la situación de la exploración de la Tierra. La idea es
buena, la ejecución algo simple, pero el contexto no tiene sentido. La Enterprise
llega a la que es la primera colonia humana, de la que no se sabe nada desde
hace 70 años. Premisa razonable teniendo en cuenta que es la nave más rápida y
que más lejos está llegando de la Tierra. El problema está cuando sabemos que
hay cargueros terrestres pululando por las rutas comerciales y que hay otras
naves de la Flota, que, aunque más lentas, sí han viajado por la galaxia. Ante
esta situación, uno se pregunta porque nadie ha ido a ver que les había
ocurrido a los pioneros de esa colonia. Y es que, en 70 años, ¿nadie se ha
preocupado por ellos?
Primera
temporada
A
la hora de volver a ver la serie y seleccionar mi recomendación para Enterprise,
me ha sorprendido que varios capítulos los recordara más entretenidos. No puedo
decir que sean malos, pero a la hora de indicar los más destacados, estos han
sido menos de los que creía. En general me resulta floja en su ejecución, por su
tono de ingenuidad, no solo de los personajes, sino de las tramas. La idea
inicial de Berman era hacer que esta primera temporada, o gran parte de ella,
se desarrollara alrededor de la construcción de la nueva nave, con los klingons
atacando la Tierra, poco tiempo después del encuentro con los vulcanos. Mientras,
Archer reunía a la primera tripulación humana que iba a explorar el espacio, y
superar la crisis. Idea descartada al alejarse de la dinámica de la saga. Una
decisión completamente acertada en mi opinión. Ya que, aunque este
planteamiento me parece interesante, por lo menos para los primeros episodios. Creo
que hubiera sido difícil encontrar historias dinámicas y entretenidas, mientras
vemos ensamblar la nave poco a poco en el dique espacial. Y si ya de por
sí, este primer año es aburrido, una trama centrada en el planeta hubiera sido
bastante soporífera. Por lo demás es bastante típica, el peso de las historias
se centra en los encuentros con nuevas formas de vida y civilizaciones, al
tiempo que vamos explorando los diferentes personajes, y descubriendo como está
conformada la galaxia, que tanto conocemos, en un momento tan primigenio previo
a la creación de la Federación.
·
Broken Bow (ENT, 1.01/02)
Este
piloto nos pone en situación sobre la posición de la Tierra en el universo de
Star Trek en el siglo XXII. Transcurre en el 2151, noventa años después del primer
contacto que vimos en ST: First contact. Pero bajo la alianza y
la tutela de estos, los humanos apenas han salido del sistema Solar. Aun así, ya
tienen casi terminada la primera nave capaz de alcanzar el factor 5 de
curvatura, con la intención de iniciar la exploración de la galaxia. Pero los
vulcanos, según su criterio, creen que los humanos no están preparados, por lo
que se oponen, creyendo que es una decisión precipitada, al no estar preparados
para enfrentarse con lo que hay entre las estrellas. El coguionista Brannon
Braga comentó que querían mostrar, no solo la primera misión de la nave, sino
que “Archer tuviera un objetivo noble, una prueba de la capacidad humana
para demostrar su valía y que también enojaría un poco a los vulcanos”.
Para ello hicieron que la nueva Enterprise tuviera que llevar de
regreso a Qo’noS al primer klingon que había llegado a la Tierra, que estaba
siendo perseguido por los suliban. Estos eran una facción que estaba involucrada
en la denominada Guerra Fría Temporal, que se libraba a través del tiempo. A
cambio de alterar los acontecimientos históricos, cuyas misiones eran
encargadas por un ser misterioso y enigmático, recibían mejoras genéticas y
tecnología. Así, iniciaría una de las tramas argumentales de la serie, que,
para mí, fue cerrada demasiado prematuramente, y sin profundizar apenas en ella.
Como anécdota, indicar que el nombre de suliban era una variación del nombre de
los talibanes, meses antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Por
otro lado, la aparición de los klingons contradice dos puntos de lo que
conocíamos de estos en Star Trek. El primero es que se muestran con las crestas
craneales vistas por primera vez en ST: The motion pictures, y no
sin estas, como en la serie clásica. Por suerte, esto sería resulto en Divergente
(ENT, 4.16). Además, según se mencionaba en el capítulo First
contact (TNG, 4.15), su primer encuentro habría sido desastroso, llevando a
década de guerra. Y aunque este apunte puede referirse a los hechos acaecidos
en The vulcan hello (DIS, 1.01), me parece un poco forzado. Tal vez
Bryan Fuller tuviera cierta idea de ello, pero su serie pretendía reiniciar
visualmente la saga, cambiando el maquillaje klingon, y adaptarla a las
técnicas televisivas actuales. Por lo que me resulta muy rebuscado, incluso
siendo Discovery. Además, todos los sucesivos encuentros de estos en la
serie quedarían en entredicho. Así, se quería que Broken Bow (ENT,
1.01/02) fuese el mejor piloto de la saga y se gastaron 12 millones de dólares
en él. El mayor gasto hasta la fecha. Para ello se crearon hasta 43 decorados
diferentes, y más de 300 tomas de efectos. Logrando una factura impecable y una
historia entretenida, que marca el "buenismo" de Archer que será
tendencia en sus primeras misiones. Su lema podría haber sido: como nosotros somos
buenos, haremos que todas nuestras acciones sean generosas y ayudaremos al
prójimo a lo largo de nuestros viajes. Lo que generará cierta confusión, y no
solo en los vulcanos, sino en otros, como se demuestra en Desert crossing
(ENT, 1.24), donde toman a Archer como un luchador por las causas perdidas.
«Espero
que nadie tenga mucha prisa por llegar a casa. La Flota Estelar parece pensar
que estamos listos para comenzar nuestra misión»
Jonathan
Archer
·
The andorian incident (ENT, 1.07)
La
presentación de los andorianos me parece
antológica y tenemos que reconocer que estos no serían igual de magníficos sin
el gran Jeffrey Combs, actor detrás de personajes como el vorta Weyoun o
el ferengi Brunt en DS9, entre otros. Esta introducción nos pone en alerta del
arduo trabajo que tiene Archer por delante para incluir a los “pieles azules”,
los “pieles rosas” y las “orejas puntiagudas” entre los firmantes en la
creación de la Federación en el 2161, justo diez años después de los
eventos aquí narrados. Dándonos la pista de cuál iba a ser el desarrollo de la
serie: crear esa alianza. Por otro lado, los andorianos siempre me habían
parecido muy interesantes (sobre todo por su maquillaje, que básicamente era lo
que casi conocíamos de ellos). Aquí este tiene la capacidad de mover las
antenas, superando cualquier expectativa. Mientas que la dinámica que se creará
entre Shran y Archer me recuerda a los mejores momentos entre Weyoun y Sisko,
Odo, Dukat o Damar. También nos alerta que los vulcanos no son trigo limpio, al
ocultar la estación de escucha en un lugar sagrado para su propia gente, y
mentir sobre su existencia. Como curiosidad, indicar que el planteamiento
original era utilizar a los gorn como villanos, pero como en Arena
(ST, 1.19) no hablaban, fueron descartados, a favor de los andorianos.
Un cambio ciertamente acertado.
«Estamos
en deuda con usted»
Shran
a Archer
·
Fortunate son (ENT, 1.10)
En
este episodio nos muestran la vida a bordo de los cargueros espaciales de la
Tierra, y que ya nos habían planteado con la presentación del piloto de la nave,
Travis Mayweather, cuya familia era tripulante de una de ellos. Es interesante indagar
más sobre estos otros exploradores, por lo menos hasta ahora son los que han llegado
más lejos del sistema Solar, mucho más que las naves de la Flota Estelar. Mostrándonos
una pincelada de ese siglo XXII, y de los primeros viajes de la humanidad entre
las estrellas. Aunque lo que más nos transmite es una envidia estéril entre
ambas organizaciones. Creo que hubiera sido interesante, o por lo menos me lo
parece a mí, que nos hubieran desarrollado un poco más la situación de la
Tierra con respecto a los viajes intergalácticos previos al lanzamiento de la Enterprise.
Es en cosas como esta, en que la idea original de Berman para la primera
temporada, viendo el desarrollo de la nave, podría habernos permitido ver esta
parte tan poco explicada en la serie, y que, al no explicarse, no tiene mucho
sentido. Así como la peligrosidad de la galaxia, cuando el carguero es atacado
por piratas nausicanos, raza de facinerosos que había sido introducida en TNG.
Aprovechamos para conocer un poco más de Mayweather, un personaje poco
desarrollado a lo largo de la serie. Lo que es una lástima. Aunque creo que se
construyó demasiado lánguido, e ingenuo, tal vez por ser el más joven, pero,
por otro lado, eso contradice que sea el que ha viajado más lejos que nadie,
por lo que, a priori, debería ser el que tuviera más experiencia de la
tripulación.
«Curvatura
1.8 está bien para nosotros. Si vas más rápido, no tienes tiempo para disfrutar
del viaje»
Ryan
·
Cold front (ENT, 1.11)
Retomamos
la Guerra Fría Temporal, con el regreso de los sulibanes, dando el nombre de su
líder: Silik, y la presentación de Daniels. Un agente temporal enviado desde el
futuro a la Enterprise para evitar que se alteren los sucesos del
pasado. Y aunque no se indica, el TCARS (Temporal Computer Access and Retrieval
System) que aparece en la tecnología del futuro, es muy similar al que había a
bordo de la nave temporal de Relativity (VOY, 5.24) y más recientemente
en los hologramas de Tomorrow and tomorrow and tomorrow (SNW, 2.03),
por lo que es plausible que sea miembro de la Comisión de Integridad Temporal. Lo
más relevante de la historia es que todas las especies que habían alcanzado el
nivel tecnológico de viajar por el tiempo, acordaron utilizarlo únicamente para
investigar el pasado, pero sin intervenir en él. Pero no todas las facciones lo
cumplen. La historia es algo rocambolesca, y aunque sí se dan algunas
explicaciones sobre esta trama, realmente no nos explican nada, ni se atreven a
desarrollar acontecimientos futuros. Marcando todo el resto de la trama
temporal. Resultando, simplemente, una aventura para evitar algo que cambiará
la historia, pero que no va más allá de evitar un atentado o un sabotaje.
«El
Directorio de Ciencias Vulcanas ha estudiado el viaje en el tiempo con detalle.
Y no han hallado pruebas de que exista o pueda existir»
T’Pol
·
Silent enemy (ENT, 1.12)
De
todos los encuentros con alienígenas de esta temporada, que hay unos cuantos,
me quedaría con este episodio. Ya que me parece más interesante poner en jaque
a la tripulación, y alejarnos de malentendidos culturales o las acciones de
buen samaritano de Archer, que, aunque lógicas en la utopía que representa Star
Trek, me resultan poco creíbles. Ya que no creo plausible que todas
civilizaciones puedan ser amigables desde un primer momento. También nos
demuestra lo precaria que es la nave ante una galaxia que es mucho más
compleja, y extraña de lo que pensamos. Además, no desvelar los motivos del
ataque a la Enterprise, y el errático comportamiento de estos
aliens, es un acierto, coincidiendo en el comentario del director André
Bormanis, “creo que nuestros primeros encuentros con formas de vida
extraterrestres nos dejarán completamente desconcertado”. Mostrando
incertidumbre con respecto a estos nuevos visitantes. Los cuales fueron diseños
por Dan Curry, y John Teska creó su CGI, siendo conocidos por el equipo de
producción como shroomies, u hongos, por la forma de sus cabezas. Que su
aspecto, entre espeluznante y misterioso, como los describió Bormanis, esté tan
alejado de los humanoides típicos, me parece el otro gran acierto del episodio.
Siendo una lástima que no volvieran a aparecer, para poder conocer algo más de
ellos. Su nave sería identificada perteneciente a los kovaalan en E2
(ENT, 3.21), y así se indica en la ST Encyclopedia, aunque en
el juego ST Online, fueron llamados elachi. Por el contrario, la
historia B, con los intentos de descubrir la comida favorita de Reed y
prepararle una fiesta para su cumpleaños, me parece un poco tonta, aunque es
una manera de conocer un poco mejor a uno de los personajes principales.
«Supongo
que han colocado ese dispositivo para poder aprender más sobre nosotros. Estaré
encantado de darle una lección rápida. No estamos aquí para hacer enemigos.
Pero que no buscamos pelea no significa que huyamos de una. Se creen que nos
han dejado indefensos, pero déjame decirse algo sobre los humanos. Ni nos
rendimos fácilmente. Protegeremos a la Enterprise… sea como sea»
Archer
·
Shadows of P’Jem (ENT, 1.15)
Lo
cierto es que la mayoría de los capítulos que recomiendo están relacionados con
los arcos de la Guerra Fría Temporal o los relaciones con Vulcano. Pero resulta
que son los que me parecen más interesantes. Los acontecimientos ocurridos en The
andorian incident (ENT, 1.07) hacen que el Alto Mando Vulcano quiera
castigar a la Flota Estelar y a Archer, a través de T’Pol, al retirarla de la Enterprise,
y suspendiendo las operaciones conjuntas entre ambos mundos. Y para despedirse
adecuadamente de su oficial científico, el capitán se lleva a esta a visitar el
planeta Coridan, pero antes de llegar a su destino, son atacados por una
facción rebelde y los capturan. Para rescatarlos les ayudan los andorianos, con
el regreso de Shran, que ha estado escuchando las comunicaciones de los
vulcanos. También intervienen estos, y en el tiroteo T’Pol se interpone al
disparo que debía alcanzar al capitán Sopek. Este hecho le permitirá a Archer
sugiere a este puede interferir con el Alto Mando para que se quede a bordo. Cosa
que sucede. La historia resulta entretenida y bien construida, sin dejar de ser
una aventura típica de la serie con sus encuentros desastrosos con nuevas
civilizaciones. Siendo interesante la interacción de andorianos y vulcanos.
Además, se hace mención de algunos detalles interesantes, como el comentario de
Phlox indicando que T’Pol no ha sido la única oficial vulcana en ser integrada
en una nave estelar, y que ninguno de estos aguantó muchos días. En Carbon
Creek (ENT, 2.02) vuelven a mencionar este hecho, confirmando que el
máximo tiempo de estancia de un oficial vulcano era de 10 días a bordo de una
nave humana. Yo me pregunto ¿qué naves eran y que misiones realizaron? Y al
principio del capítulo, Soval se lamenta que la Tierra ya no busque el consejo
de antaño en los vulcanos. Aunque no detalla que tipo de relaciones ha habido
entre ambos mundos. ¿Culturales, económicas, científicas? Es esta falta de
detalles, lo que deja un poco deslucida la relación entre ambos mundos. Nos
dicen que están muy entrelazados, pero no te cuenta cómo.
«No
puedo dormir bien desde nuestro encuentro en el santuario Vulcano. No me gusta
estar en deuda con nadie. Y menos aún con su capitán»
Shran
·
Fusion (ENT, 1.17)
Una
de las mejores bazas de la serie es el arco argumental de lo vulcanos, incluso podríamos
decir que todas sus apariciones. Ya que es la primera vez que exploramos con
profundidad su cultura y tradiciones, salvo las más ancestrales de manos de
Spock. Pero en Enterprise nos muestran su día a día, tanto con T’Pol,
como con el resto de congéneres con los que nos encontramos. Siendo la primera
vez que ahondamos tanto en estos en la serie, en esta ocasión a través de los v’tosh
ka’tur, o vulcanos carentes de lógica. Desvelando como serían aquellos que
no siguieran las enseñanzas de Surak, ¡que incluso comen carne! Aprovechamos
para explorar el personaje de T’pol, siendo la primera aproximación importante a
la oficial científica, a sus vivencias y creencias. Descubriendo que se había
cuestionado, por lo menos una vez, que la vida era algo más que “lógica y
razón”. Confirmando que es una vulcana atípica, como cuando quiso explorar, por
su cuenta, a los humanos, antes de su llegada a bordo de la nave. Me parece muy
forzada la insistencia de Archer en que T’Pol trabaje junto a v’tosh ka’tur,
sobre todo por el visible mal estar de esta, siendo precisamente esto lo que
desencadenará la posterior violación de Tolares. Pudiendo ver como Archer se
equivoca, al querer que T’Pol esté con estos visitantes, por muy buena
intención que tuviera el capitán con respecto a su subordinada, porque sí son
peligrosos. Como él mismo comprueba al enfrentarse a Tolares en su despacho. Y
esa es parte de la trampa del capítulo, al hacernos simpáticos a estos carentes
de control, y descubrirnos, por lo menos en parte, lo peligroso que pueden ser estos
si no controlan sus emociones. Un dato interesante es el comentario de Tolaris
sobre la distorsión de las enseñanzas de Surak. Según este, no se quería purgar
sus emociones, sino dominarlas, incorporándolas con cuidado a la vida diaria. Obviamente,
a estar alturas, no estaba, ni de lejos, en la mente de los guionistas los
sucesos de Kir’Shara (ENT, 4.09) con el texto original de Surak, pero es una semilla.
Lo que explica, en parte, la actitud tan diferente de los vulcanos de esta
época, con los que habíamos conocido previamente, o posteriormente, si lo
miramos en la cronología de la saga.
«El
hecho de que sonrían, y coman pollo, no significa que hayan aprendido a dominar
sus emociones»
T’Pol
Ll. C. H.
Para
tener un gran héroe, este se ha de enfrentar a un gran adversario, su némesis,
el antagonista que haga brillar a las tripulaciones de Star Trek. Así, a lo largo de toda la saga hemos tenido una gran cantidad de villanos de todo
tipo, que se han enfrentado, por múltiples motivos, a nuestros protagonistas. Desde
inteligencias artificiales o tecnología con defectos de funcionamiento, como la
computadora M-5 de The ultimate computer (ST, 2.24), o el
holograma Badgey de Terminal provocations (LD, 1.06), así como peligrosas
criaturas como la entidad cristalina de Datalore (TNG, 1.13) o el
organismo bioplasmático de Bliss (VOY, 5.14). También se encontraron con
un buen puñado de adversarios que tenían objetivos contrapuestos con nuestros
héroes, como Annorax de Year of hell (VOY, 4.09), o a Kar, el Hirogen
Alpha, que se apoderó de la USS Voyager en The killing game
(VOY, 4.18/19). Otros estaban obsesionados y distorsionaban la realidad
para ver conspiraciones falsas como almirante Satie en la caza de brujas de The
drumhead (TNG, 4.21), o líderes políticos sin escrúpulos como el Gran
Canciller Gowron, o el lado oscuro del personaje de Data, que es la bondad
personificada, en su hermano gemelo Lore. También nos enfrentaron a seres o
grupos que pretenden apoderarse de la Federación, como los misteriosos alienígenas
de Conspiracy (TNG, 1.25), la Gran Unión del Dominion o el
Colectivo Borg. Ya adelanto que no encontraremos a Q en esta lista, ya que
realmente la evolución de este personaje muestra que, aunque empezó como un
antagonista, fue convirtiéndose más en aquel amigo molesto que te hace bromas
pesadas, pero al que en el fondo quieres, que a un gran villano.
·
General Chang
El
Imperio Klingon representaba una sociedad guerrera y militarizada, y
fueron, durante un siglo, los rivales de la Federación que simbolizaba
la democracia. Así, el capitán Kirk se enfrentó al capitán Kor en Organia,
donde se evitó una nueva guerra entre las dos potencias en Errand of
mercy (ST, 1.27). O al comandante Kruge en el planeta Genesis, quien
asesinó a su hijo, en ST III: The search for Spock. Pero para mí,
el gran adversario klingon fue el general Chang de ST VI: The undiscovered country, que estuvo involucrado en una conspiración entre
klingons y algunos altos cargos de la mismísima Flota Estelar para evitar que
se firmara la paz entre ambos pueblos. Chang representa a militar culto
(recitar a Shakespeare fue la manera de demostrarlo, ya que hubiera quedado
extraño cualquier cita de un autor inventado, que no tendría referencia alguna
con los espectadores) y profesional, que es un alto oficial del gobierno del
canciller Gorkon. Mientras que su parche sobre su ojo y taladrado directamente al
cráneo, nos muestra un guerrero intimidante y fiero, que ha participado en
numerosas batallas y que luce con orgullo sus heridas. Ama la guerra, y sobre
todo la lucha. Y no quiere cambiar el statu quo de la galaxia, ya que eso
puede hacer tambalear su cultura guerrera. Y para ello utilizará todos los
medios a su alcance. Desde incriminar a Kirk en el ataque al crucero Qo’noS
Uno (alusión al Air Force One, el avión del presidente de EE.UU.), siendo
el mismo el fiscal en el juicio contra al capitán de la USS Enterprise-A.
Y una vez este es rescatado de Rura Penthe, utiliza el pájaro de presa capaz
de disparar oculto, para evitar que revele la verdad sobre el complot. Y esta
es la diferencia con Kirk, quien es un hombre valiente, que no rehúye el
enfrentamiento, e inicialmente tampoco se fía de las intenciones de los
klingons, pero no desea la guerra.
«¡Gritad estragos! ¡Y que se
suelten los perros de la guerra!»
Chang,
citando a Julio César, acto III, escena I
·
Gul Dukat
La presencia de Dukat se extiende a lo
largo de toda Deep Space Nine, siendo el gran antagonista de la misma,
sin restar mérito a Winn Adami, Sloan, Weyoun o la Fundadora. Si en el piloto
el antiguo prefecto de Bajo se erige en el representante oficial de los
malvados cardassianos, en el capítulo final se ha transformado en la
encarnación del mal, pretendiendo desencadenar el Armagedón de fuego en toda la
galaxia. Habiendo creado, entre esos dos puntos, una gran química con varios
compañeros de andanzas como Sisko, Kira, Garak, Weyoun o Winn, todo gracias a
la grandeza de su intérprete: Marc Alaimo. Evolucionando de una manera que no
lo hace ningún otro personaje gracias a su constante presencia y algún que otro
giro argumental, incluyendo historias donde parece incluso un aliado más que un
villano. Le vemos en su memento de mayor poder en Nessesary evil (DS9,
2.08), en sus días de ostracismo en Return to grace (DS9, 4.14)
y le volvemos a ver líder indiscutible de su pueblo como aliado del Dominion.
El guionista Ronald D. Moore argumentó que «quiere ser amado. Es el tipo de
dictador que piensa: “no es suficiente que ponga mi pie en la garganta de la
gente que estoy oprimiendo, quiero que me amen por eso”. Dukat cree que es el
héroe de su propia historia». Pero la pérdida de nuevo de todo ese poder,
tras la muerte de su hija, que representaba el amor que deseaba obtener de los
bajoranos, es lo que le hace descender al abismo de la locura. Llevándole a
terminar bajo la influencia de los pah-whraig. Esta última faceta es la
que parece flojear más, pero podemos llegar a aceptarlo, ya que, al conocer
toda su vida, sabemos que la pérdida de Ziyal simboliza todo lo que le
importaba y le hace vender su alma al diablo. Esta complejidad en el personaje
y su larga trayectoria, le hacen por derecho propio ser el mayor villano de la
serie. Lo que no deja de ser un gran mérito, ya que Deep Space Nine
tiene un gran puñado de grandes antagonistas.
«Una verdadera victoria consiste en hacer ver
a tus enemigos que se equivocaron al oponerse a ti en primer lugar. ¡Obligarlos
a reconocer tu grandeza!»
«¿Entonces los matas?»
«Sólo si es necesario»
Dukat & Weyoun, Sacrifice of Angels
(DS9, 6.06)
·
Locutos del Borg
Cuando
al capitán Jean-Luc Picard fue asimilado, fue incorporado al Colectivo Borg,
convirtiéndose en un zángano más entre millones, obligándole a utilizar sus
conocimientos para enfrentarse a la Flota Estelar en Lobo 359, donde destruyó
39 naves y se perdieron 11.000 vidas. Tal vez no haya nada más aterrador que
ver como uno de nuestros héroes más queridos, encarnación de la rectitud, se ha
convertido en la encarnación del mal. Una vileza sin sentimientos, fría e
impersonal de un colectivo formado por cientos de millones de zánganos. El cual
no tiene consideración alguna con el individuo, al cual mutila, corta e
implanta tecnología para “mejorarlo”. Para el Colectivo solo es una pieza más
de su engranaje inmenso, un individuo sin derechos, sin personalidad, perdiendo
la individualidad y la humanidad, que nos hace ser quienes somos. Lo peor es
que el borg no quiere la conquista por la conquista, está motivado por lo que
consideran un bien mayor: mejorar la calidad de vida de todas las especies
asimilándolas al Colectivo. Pero esto pasa por asimilar, en contra de su voluntad,
a todo lo que se encuentran en su camino. Y eso es lo que le hace tan
peligroso, su maldad es indiferente. También lo que les hace tan atractivos
como adversarios de nuestros héroes. Y cuando crees que lo peor es ser
asimilado, una vez extraído del colectivo, sus antiguos integrantes recuerdan
todo lo que ha sucedido, todo lo que han hecho. Eso le ocurre a Picard, en un
momento perturbador, ya que la culpa y los remordimientos permanecen. Después
de eso, el capitán de la USS Enterprise-D se convirtió en alguien
más humano, a quien se le había visto en el peor momento, recuperándose poco a
poco de ser utilizado para matar a sus compañeros y amigos.
«Soy Locutus… del Borg. La resistencia… es
fútil. Tu vida, tal como ha sido… se acabó. De ahora en adelante… nos
serviréis…»
Locutus,
The
best of both worlds (TNG, 3.26)
·
Capitán Gabriel Lorca
La
presentación y desarrollo de Lorca es posiblemente la de uno de los mejores
villanos de la saga. Procedente del universo espejo, suplantó al capitán Lorca
y organizó toda una trama para modificar a la USS Discovery y a la USS Glenn con una tecnología
experimental de motor de esporas. Agrupó a toda una tripulación, incluida a
Michael Burnham, caída en desgracia tras amotinarse contra la capitana
Georgiou, y planificó el regreso a su universo para apoderarse de las riendas
del Imperio Terrano y vengarse de la Emperatriz. Es un manipulador
maquiavélico, paciente y frío, sin ningún tipo de escrúpulo moral, como buen
habitante del universo Espejo. Como los definió Spock en Mirror, mirror
(ST, 2.10) tras estudiarlos: “brutales, salvajes, sin principios,
incivilizados, traidores. En todos los aspectos, ejemplos espléndidos de Homo
sapiens. Flor y nada, de la humanidad”. Por lo que no le resultaría fácil
pasar desapercibido, aun así, lo hizo. Y eso teniendo en cuenta lo que le dijo
Spock a Kirk al regreso de su viaje al Universo Espejo: “Fue más fácil para
ustedes, como hombres civilizados, comportarse como bárbaros, que, para ellos,
bárbaros, comportarse como hombres civilizados”. Por suerte, la situación
de guerra que atravesaba la Federación, contra el Imperio Klingon,
le ayudó a camuflarse entre sus oficiales. La genial interpretación de Jason
Isaacs hace al personaje creíble, siendo lo mejor de la primera temporada de Discovery,
para mí, la mejor de la serie.
«He estado en otro universo y he
regresado. ¿Crees que habría venido hasta aquí sin un plan?»
Lorca
en What’s
past is prologue (DIS, 1.13)
·
Khan Noonien Sing
Khan
es un aumentado genéticamente, tanto en sus capacidades intelectuales, su
fuerza, y sus reflejos. A finales de los años 90 del siglo XX (tras la
intervención de una agente temporal romulana, se modificó la línea temporal a
la primera mitad del siglo XXI) sería uno de los tiránicos líderes que querían
dominar el mundo. Finalmente, perdieron las Guerra Eugénicas, pero un puñado de
aquellos soldados aumentados, lograron salir de la Tierra a bordo de una nave
espacial de la clase DY-100. Criogenizados, fueron encontrados por el
USS Enterprise en el 2267 en Space
seed (ST, 1.24). En ese momento, es cuando pretende apoderarse de la
nave estelar, siendo derrotado por Kirk y enviado al exilio en Ceti Alpha V.
Pero apenas lograron sobrevivir tras un cataclismo que causó graves daños en la
atmósfera del planeta, y convirtió la superficie en un páramo. Cuando logró
apoderarse de la USS Reliant, Khan
concentró sus esfuerzos en vengarse de quien consideraba responsable de su
precaria situación: el capitán Kirk. Persiguiendo a la USS Enterprise hasta librar la
Batalla de la Nebulosa Mutara, que terminó con la destrucción de la Reliant y todos los aumentados que había a bordo. Khan representa la
ambición desmedida, fueron aumentados, no solo en sus capacidades físicas e
inteligencia, sino también en su apetito de poder, por lo que quiso dominar el
mundo y gobernarlo. Es la encarnación de lo malo de la humanidad, en
contraposición con la utopía que representaba Star Trek sobre el futuro de la
misma. La mítica interpretación sobreactuada en ST II: The wrath of Khan
de Ricardo Montalbán, con un Khan sobrepasado por sus ganas de revancha, que le
ciega y obsesiona. Los mismos sentimientos que podríamos tener cualquiera, pero
aumentados gracias a la manipulación genética. Por eso Khan es tan humano, y
tan cercano a nosotros. Con el tiempo se expandirían las tramas sobre los
aumentados, que a su vez iniciará la creación de los droides positrónicos de la
longeva familia Noonien Soong, que se han alargado a lo largo de toda la saga.
«Nunca he tenido miedo»
«Pero te fuiste en el momento en
que la humanidad necesitaba coraje»
«¡Ofrecimos el orden mundial!»
Khan
& Kirk, Space seed (ST, 1.24)
·
Capitán Rudolph Ransom
Poco
antes de la abducción de la USS Voyager y la Val Jean de
Chakotay, otra nave estelar fue trasladada al cuadrante Delta. La USS Equinox era más pequeña, con una
velocidad limitada, sin grandes comodidades, ni recursos. Tomó una ruta de
regreso al cuadrante Alpha y durante la primera semana fueron atacados por la
agresiva y territorial Guardia Krowtonana. Aun así, Ramson ordenó atravesar su
espacio, lo que provocó a pérdida de 39 miembros de su tripulación, casi la
mitad de la dotación. Esa pérdida pesaría en las futuras decisiones del capitán
de la Equinox. Cinco años después, la
nave se encontraba gravemente dañada, con el dilithio agotado, sin motores de
impulso, y con la energía limitada solo a mantener la órbita. Los nativos de
aquel planeta veneraban a unos “espíritus de buena fortuna”, que resultaron ser
una forma de vida nucleogénica, que permitía utilizar el motor de curvatura a
un mayor rendimiento, logrando atravesar 10.000 años luz en solo dos semanas.
Por lo que no dudó en capturar esas criaturas y asesinarlas con tal de poder
regresar a casa. Al descubrir semejante crimen execrable, Janeway no dudó en
perseguir a Ramson y sus subordinados, ya que no solo habían acortado su
regreso perjudicando a otros, sino matándolos para obtener energía. Es todo lo
contrario a lo hecho por Janeway y los suyos, que han tenido la voluntad de
regresar manteniendo íntegra su conciencia, respetando los principios éticos
como brújula moral en su odisea, dándole un sentido a su viaje. Pero Ramson,
como otros malvados de la saga, es más complejo que un simple asesino, ya que
se vio forzado a cometer sus crímenes ante una situación desesperada y sin
salida, asolado por la muerte de la mitad de su tripulación al principio de su
periplo. Pero enfrentado al espejo de la rectitud, y acosado por más remordimientos,
intenta redimirse de sus actos al final de Equinox (VOY, 6.01),
pero sin perdón por los asesinatos cometidos.
«Viajamos más de 10.000 años luz en menos de dos semanas. Habíamos
encontrado nuestra salvación. ¿Cómo podríamos ignorarla?»
«Adhiriéndose al juramento que hicieron como oficiales de la Flota
Estelar: buscar vida… no destruirla»
«Es fácil aferrarse a tus principios cuando estás en una nave con sus
mamparos intactos, con los miembros de su tripulación que no se muere de hambre»
«Nunca es fácil, pero si le damos la espalda a nuestros principios,
dejamos de ser humanos»
Ramsom
& Janeway, Equinox (VOY, 5.26)
·
Seska
Era
una operativa cardassiana infiltrada como bajorana en el grupo del maquis
liderado por Chakotay, que fue abducido y llevado al cuadrante Delta por el
guardián de los Okampa. Una vez allí, no solo no quiere seguir las rígidas
reglas de Janeway y de la Flota Estelar, sino que quiere regresar lo más rápido
posible al cuadrante Alpha (y de paso evitar que la descubran). Por lo que en Prime
factors (VOY, 1.10) intentó apoderarse de la tecnología de trayectoria
espacial, que operaba sobre el principio de plegamiento del espacio de los
sikarianos, y que permitía transportarse hasta los cuarenta mil años luz de
distancia. Después colaboró con el grupo Nistrim de los kazones, ofreciéndoles
tecnología de replicación, al no creer que eso desequilibraría el poder del
cuadrante. Descubierto su origen, tiene que unirse a estos en State of flux
(VOY, 1.11). Recuperado su aspecto cardassiano, empieza a urdir planes para
capturar a la USS Voyager y apoderarse de su tecnología y
recursos. Logrando su objetivo en Basics (VOY, 2.26/3.01), pero, aunque
dejó a la tripulación varada en un planeta, el Doctor holográfico, junto a Lon
Suder, un tripulante que se había quedado a bordo, logró recuperar la nave y
regresar por el resto. Seska representa el contrapunto sobre la actitud de
Janeway en su odisea en el cuadrante Delta, respectando los principios de no
intervención de la Primera Directriz de la Flota Estelar. Nos muestra lo que
hubieran hecho una nave de otras potencias en sus mismas circunstancias.
«Tienes más talento en el arte del engaño de lo que me hiciste creer»
«Me inspiré en la presencia de una maestra»
Seska & El Doctor, Basics II (VOY, 3.01)
·
Shinzon
El
líder de la revuelta de los remanos en el 2379, en realidad era un clon del
capitán de la Flota Estelar Jean-Luc Picard, destino a reemplazarlo como un
operativo de Tal’Shiar. Este se había alzado con el liderazgo de los antiguos
esclavos de los romulanos, después de liderarlos durante sangrientos combates
durante la Guerra contra el Dominion, urdiendo un plan para derrocar al Senado
Romulano e iniciar una guerra contra la Federación. Dejando aparte que no
tiene mucho sentido que una facción romulana preparó y ejecutó un golpe de Estado
para erigir como pretor del Imperio a un humano, a su vez, líder de sus
esclavos remanos. La idea que el villano de ST: Nemesis fuera un
clon de Picard es muy interesante. Es enfrentar a nuestro héroe, consigo mismo.
Con aquel que hubiera podido ser si las circunstancias de su vida, hubiera sido
difíciles. Planteándonos la pregunta de ¿cómo seríamos sin las experiencias que
hemos tenido y que han dado forma a nuestra forma de ser? Por desgracia, la
cinta se toma poco tiempo en explorar la relación entre nuestro capitán y su
clon, así como las implicaciones que tiene haber tenido una vida completamente
diferente. Por otro lado, aunque está clara la motivación de Shinzon por capturar
a Picard: le necesita para hacer una especie de trasplante de ADN y así evitar morir
debido a su crecimiento acelerado. Y también los motivos de los remanos de
vengarse aquellos que les esclavizaron durante siglos. No queda muy claro por
qué quieren atacar a la Federación,
ni las motivaciones de sus cómplices romulanos de su golpe de Estado, en una
trama algo rocambolesca que se toma más tiempo en desarrollar a B4, que a
Shinzon.
«¿Qué soy yo mientras tú existes? ¿Una sombra? ¿Un
eco?»
Shinzon,
ST: Nemesis
·
Vampiro de sal
En
un planeta desolado, cubierto por las ruinas de una antigua civilización, ha
sobrevivido el último de su especie. Con facultades telepáticas y capaz de
cambiar de apariencia, la criatura M-113 necesita sal para sobrevivir, por lo
que, si es necesario, la absorberá del cuerpo de sus víctimas (para compensar
la pérdida del mineral debido a la sudoración en su mundo). Este es uno de los primeros
villanos de la clásica, y mostrará, de alguna manera, el que esta serie
no es como las demás. Ya que realmente, este no es un asesino sin más, sino que
lo hace para poder sobrevivir. En sí, la criatura, es un camaleón, capaz, no
solo de cambiar de forma, sino de ser percibida de manera diferente por
distintas personas que estén en la misma habitación. Esta capacidad cambiante
la convierte en un ser muy peligroso, capaz de confundirse, ocultarse y desaparecer.
Además, puede extraer una imagen de la mente de alguien cercano, que esta
considera de confianza o atractiva, adoptándola para acercarse a su presa sin
levantar sospechas. Mientras que cuando ataca a sus víctimas, es capaz de
hipnotizarlas y dejarlas inmovilizadas, mientras les succiona la sal de su
cuerpo a través de unas ventosas que tiene a lo largo de sus dedos. Su aspecto
natural es “grotesco” en los cánones estéticos humanoides, tiene la piel verde
con reflejos morados, con pliegues caídos, sin nariz, una boca redonda con unos
labios circulares que muestran unos dientes afilados, con los ojos amarillos, y
el pelo blanco. En definitiva, una criatura tan peligrosa como el alienígena de
The thing (La cosa, de John Carpenter, 1982). Star Trek es una serie en
que los matices serán importantes a la hora de desarrollar las tramas y los
personajes. Aquí la línea que separa los héroes y los villanos es muy fina. Y,
muchas veces, lo importante son las circunstancias, las motivaciones, y los
tonos grises, y pocas veces un malvado lo será porque sí. No es una serie de
aventuras al uso, sino que es un universo lleno de múltiples lecturas. Ocurrirá
algo similar con la horta que está defendiendo a su progenie en The devil
in the dark (ST, 1.25). El súcubo de sal volvió a aparecer en Veritas (LD, 1.08) demostrando que no
estaban extintas. Mientras que en el planeta existen, por lo menos desde el año
2368, un Centro Arqueológico M-113 y otro Centro turístico M-113, tal y como
aparecen en los LCARs de Inheritance (TNG, 7.10).
«La criatura intenta sobrevivir, y está en su derecho. Necesitaban sal
para seguir con vida, y ya no nos quedaba, y ella es la última… Como el
búfalo…, no hay ninguna diferencia…»
«La hay, profesor. Su criatura está matando a mis hombres»
Crater & Kirk, The man
trap (ST, 1.05)
·
Weyoun
Que los vorta fueron clonados una y otra vez para
servir a los Fundadores se debe al personaje creado especialmente para Jeffrey
Combs y que al final de To the deah (DS9, 4.23) era asesinado. Su
interpretación había gustado tanto a los productores (y obviamente a los fans)
que buscaron la manera de hacerle volver. Ya que Weyoun era el perfecto
vorta: manipulador y traicionero, es un malvado que nunca pierde las formas o
la compostura, pero al mismo tiempo es seductor como una serpiente de cascabel.
Para construir su personaje, Combs dijo que cogió “un poco japonés, pero
también tomó un poco de condimento de un cortesano de la corte francesa, era el
diplomático elegante que iba de un partido a otro y hacía que todo marchara sin
problemas. Y haría todo lo que pudiera, con una sonrisa, para que pareciera lo
más fácil posible y conseguir exactamente lo que quería”. Así, Weyoun no
aparece como un villano al uso, sino que es alguien experto en el juego de la
política, que en realidad manipula y engatusa con una sonrisa para conseguir su
objetivo, aunque este sea el exterminio. Siempre en beneficio de aquellos a los
que sirve, los líderes y creadores del Dominion. Y eso le enorgullece,
es y será la única motivación de su vida. Esa vitalidad malvada es lo que atrae
del personaje, incluso cuando Weyoun 6 deserta en Treachery, faith and
the Great River (DS9, 7.06), no lo hace exactamente contra el enemigo
de los Fundadores, sino con Odo, que es un miembro de la raza de cambiantes,
para continuar sirviendo a uno de ellos. Y lo hace sin dejar de ser
manipulador, a pesar de admitir él mismo que es un ser defectuoso.
Descubriéndonos, en este mismo capítulo, el origen de esta raza que se
convirtieron de pequeños habbits a seres calculadores y maquiavélicos. Como
diría Jessica Rabbit: “no son malvados, es que los han manipulado
genéticamente así”.
«¿Se te ha ocurrido alguna vez que crees que
los Fundadores son dioses porque es lo que quieren que creas? ¿Qué incorporaron
eso a tu código genético?»
«Por supuesto que sí. Eso es lo que hacen los
dioses. Después de todo, ¿por qué ser un dios si no hay nadie que te adore»
Odo & Weyoun 6, Treachery, faith and
the Great River (DS9, 7.06)
·
Kay Win
Decir
que Winn Adami es una de las mejores villanas de Deep Space Nine, es
quedarse corto. Decir que quiere el poder a toda costa, es quedarse corto.
Decir que Louise Fletcher es una de las mejores actrices que pasó por Star
Trek, es quedarse corto. Y es que desde el primer día sabemos que este
personaje es alguien manipulador, despiadado, corrupto, intrigante, ambicioso y
egoísta. Con voz cándida siempre dice: «camina con los Profetas», o «esta
es la voluntad de los Profetas», pero solo los utiliza de manera retorcida
para controlar a los demás y hacer que hagan su voluntad, pervirtiendo toda la
bondad que pudiera tener su religión. Le molesta que los Profetas hayan
escogido a Sisko, un foráneo de Bajor, como Emisario, para descubrir que
básicamente está resentida con estos, ya que no la han hablado con ella nunca,
ese es el resquemor que motiva sus movimientos: cree que, si llega a ser la más
poderosa de su pueblo, de algún modo los Profetas ya no podrán ignorarla. Lo
que no entiende es que los Profetas la conocer muy bien, y no tiene nada que
decirle. Siempre había creído que el personaje de Winn era ese malvado, que
realmente todo lo que hace es porque está convencido que tiene razón. Pero la
verdad es que quiere el poder, por el poder, sabe lo que necesitan los demás y
está dispuesta a sacrificarlos para lograr y mantenerse en la cúspide. Como
dijo Picard no era uno de «los villanos que se retuercen sus bigotes son
fáciles de detectar. Los que se visten de buenas obras están bien camuflados»
y Winn es uno de esos envueltos en buenas formas y deseos. Por suerte encontró
por el camino aquellos que vieron su verdadera naturaleza y no dudaron en
enfrentarse a ella.
«Nunca me hablaron; nunca me ofrecieron su orientación;
nunca me confiaron los frutos de su sabiduría y ¿ahora se supone que debo
renunciar como Kai para ser bendecida por ellos? No»
Sobre los Profetas, Strange bedfelows (DS9,
7.19).
Si
habéis llegado hasta aquí, también me gustaría nombrar a los que, para mí, son
los dos peores villanos de la saga. Y encabezando este pequeño ranking está la
Reina Borg. Y es que la personificación del Colectivo en un individuo nunca me
gustó. Y aunque una reina, dentro de una sociedad semejante a los insectos,
encaja bastante bien, como comenté, el Borg, tal y como fue
concebido: sin líderes, y con todos sus integrantes iguales, unidos en un mismo
interés, es ciertamente la encarnación del enemigo imparable. Básicamente,
hasta que no fuera destruido el último de los zánganos del Colectivo, este
podría resurgir, al empezar la asimilación de nuevos miembros por un solo
superviviente. Pero con la introducción de la Reina, y tal como sucede en ST: First contact, Endgame (VOY, 7.25/26) y finalmente en The
last generation (PIC, 3.10), su destrucción o muerte, precipita el
final del Colectivo al que esté unida. Lo que literalmente hace que esta sea su
punto vulnerable, y finalmente el motivo de su caída.
Según
Khan Noonien Singh hay un proverbio klingon que dice: “la venganza es un
plato que se sirve mejor frío” y está claro que Nero no lo escuchó nunca.
En realidad, su venganza la sirvió a punto de ebullición de lava. Tampoco hay
mucha lógica en sus acciones. Y es que Nero quiere vengarse del embajador
Spock, al culparle de la destrucción de Romulus, ya que este había prometido
evitar el desastre. Curiosamente, cuando intercepta la nave de Spock, este
llevaba la materia roja para evitar que la supernova arrasará el planeta hogar
de los romulanos. Además, que estos no pudieran evacuar su planeta (o por lo
menos más de los que lo hicieron) se debió a que la organización romulana Zhat
Vash desencadenara una rebelión entre los sintéticos que atacaron Utopia Planitia y destruyó la flota de naves que la Federación había
construido para apoyar en la evacuación. Y aunque este último detalle no lo
conociera Nero, es curioso que fueran los romulanos los que aumentaran el
número de los suyos muertos, por destruir la flota que les iba a ayudar. En
fin, nunca entendí la lógica de querer destruir Vulcano para vengarse de
la única persona que ha intentado ayudarte. Personalmente, lo primero que
hubiera hecho es evitar que la estrella que ha de destruir Romulus se convierta
en supernova, y después me tomaría unas vacaciones.
Ll. C. H.
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