martes, 8 de septiembre de 2026

Personajes LGBTIQ+ en Star Trek (2)

¡Advertencia!
Este artículo contiene spoilers de la última
temporada de
Lower Decks
 
2016-2026
La última etapa de la franquicia de Star Trek representa un cambio radical en mostrar la homosexualidad. Y esta década ha normalizado los personajes queer, tanto en el elenco principal como en su desarrollo. Durante aquel parón, la lucha por la igualdad de la comunidad LGBTQ+ se había centrado en la aprobación del matrimonio igualitario. Al fin y al cabo, si todos los ciudadanos tenemos las mismas obligaciones, como pagar impuestos, todos debíamos tener los mismos derechos. Cómo poder casarse y formar su familia legal y protegida por la ley. A partir de la década del 2000, los países europeos empezaron a promulgar leyes de matrimonio igualitario, empezando por los Países Bajos en 2001, seguido de Bélgica en 2003 y en España en 2005, que incluía la adopción conjunta, la herencia y pensión de los cónyuges. En los Estados Unidos, el primer estado en legalizarlo fue Massachusetts en 2004, seguido de otros. Aunque algunos prohibieron explícitamente este tipo de uniones, como California, a través de la Proposición 8, aprobada por referéndum en noviembre de 2008. Que el Tribunal Supremo del estado revocaría en 2013, indicando que no había base racional, ni interés legítimo del gobierno para sostener la prohibición, que solo estaba condicionada por la animosidad contra gays y lesbianas. Adelantándose a la decisión del Tribunal Supremo federal, que en junio de 2015 declaró que todos los estados tenían la obligación de conceder licencias de matrimonio del mismo sexo bajo la Decimocuarta Enmienda de su Constitución.

El cambio en la franquicia se inició en el 2016, con una pequeña escena en ST: Beyond. Donde Hikaru Sulu aparecía siendo recibido por su esposo Ben y su hija. George Takei se alegró de la presencia de un personaje gay, pero se lamentó de que fuera Sulu, ya que no se ajustaba a lo que Roddenberry hubiera deseado. Recordemos que en The way to Eden (ST, 3.20) se interesaba por una de las acompañantes del doctor Sevrin. Takei había anunciado públicamente su orientación en el 2005, siendo un firme defensor de los derechos LGBTQ+ desde entonces. Casándose con su pareja Brad Altman en septiembre de 2008, el mes anterior a la entrada en vigor de la Proposición 8. Regresando al abramsverso, es posible que el viaje al pasado de la Narada pudiera haber influenciado en la orientación del timonel de la Enterprise. Aunque siempre pensé que este también podría haber sido bisexual en ambos universos. Al fin y al cabo, nunca se nos presentó a la madre de Demora Sulu, su hija que vimos en ST: Generations. Lo que sí está claro es que Sulu es el primer personaje principal en estar casado con una pareja del mismo sexo. Mostrándonoslo con una familia feliz y amada, en una escena pequeña, sin importancia en la trama, pero cargada de simbolismo para aquellos que esperábamos ver algo así en Star Trek desde hacía cincuenta años.
Un año más tarde, con la emisión de Discovery, se desarrolló el segundo matrimonio gay dentro del elenco principal. Entre el astromicólogo y comandante Paul Stamets y el doctor Hugh Culber, este último como actor recurrente. Así, nos los mostraron en su vida cotidiana, aunque su primer beso se haría de rogar hasta el episodio Into the forest I go (DIS, 1.09). Su relación pasaría por momentos complicados, como la muerte de Culber, aunque por suerte será momentánea. Resucitando gracias a la magia de la red micelial y la ciencia-ficción. Eso generará algunos momentos de tensión y distanciamiento de la pareja, demostrando que no siempre es fácil regresar de entre los muertos. Pero siempre expresando preocupación por su bienestar mutuo, como cuando Culber afirmó, mientras cuidaba a Stamets durante la batalla contra Control, en la que este último resultó gravemente herido, que este era «su hogar». O Stamets preocupándose por Culber durante su misión en la nebulosa Verubin. Demostrando una pareja de dos hombres que se amaban con ternura y respeto.
La primera protagonista lesbiana fue la comandante Jett Reno, que se había incorporado como personaje recurrente en la segunda temporada de Discovery, al indicar, en Through the Valley of Shadows (DIS, 2.12), que su esposa había muerto durante la guerra contra los klingons. Más adelante, y ya en Starfleet Academy, tendría una relación con la comandante Lura Thok, medio klingon, medio jem’hadar.
En el último episodio de la primera temporada de Picard, Et in Arcadia ego II (PIC, 1.10), se mostró cómo Seven of Nine y Raffi Musiker se cogían de la mano en la escena final. Fue un momento extraño, sobre todo porque hasta ese momento no habían mostrado en pantalla ningún tipo de atracción sentimental entre ambas mujeres. El showrunner Michael Chabon indicó que el romance se incluyó a petición de las dos actrices, Jeri Ryan y Michelle Hurd, así como de los guionistas, quienes habían sentido una fuerte conexión entre ambas durante el rodaje de Stardust City Rag (PIC, 1.05). Lo que significaría que Seven of Nine se convirtió en el primer personaje principal de la saga en mostrarse bisexual. En la segunda temporada se desarrolló la ruptura de la pareja, indicando que su relación se vio afectada por el trabajo de Seven con los Fenris Rangers y la diferente visión que ellas tenían de su futuro. Aun así, tras su regreso del viaje al pasado, Seven se inclinó y besó a Raffi en Farewell (PIC, 2.10). Cuando esta preguntó qué significaba, Seven simplemente indicó que debía «dejarse fluir». Esta pareja fue más turbulenta que la vista entre Stamets y Culber, pero sobre todo porque nos mostraron su separación. Incluyendo los celos por parte de Raffi de Seven, cuando descubren que la antigua zángana borg estaba casada en una línea temporal alternativa. Y es que ambos personajes eran ya de por sí complejos. Raffi por sus adicciones. Seven por su adaptación a la vida humana, tras su rescate del Colectivo Borg. Terminando con ambas mujeres cogiéndose de la mano en The last generation (PIC, 3.10). Si bien es cierto que esta última temporada fue el adiós a la tripulación de The Next Generation, teniendo a estos dos personajes como secundarios, podrían haberse esforzado un poco más para mostrarnos cómo estaba su relación como pareja. Cosas de tener solo diez capítulos por temporada.
Tras el viaje al futuro de la USS Discovery, se introdujo una nueva pareja entre los personajes recurrentes. La cual estaba formada por Adira Tal, que se identificó como no-binario, pidiendo que se la denominara con los pronombres elle/elles. Quien mantenía una relación con Gray Tal, antiguo huésped trill de Tal y un hombre transgénero, tal y como se confirma en Anomaly (DIS, 4.02). Al principio, Gray solo podía ser visto por Adira, en una relación similar a la desarrollada en Field of fire (DS9, 7.13) entre los huéspedes de Dax, Joran y Ezri. Pero vivir en el siglo XXXII tiene ciertas ventajas y, finalmente, Gray recibió un cuerpo cibernético, al que se pudo volcar su conciencia. Ambos actores, Blu del Barrio e Ian Alexander, respectivamente, se identifican como personas no-binarias. Este último declaró: “La representación importa. Importa ver una versión de uno mismo en la pantalla. Importa que haya personajes no binarios y transgénero. Importa que haya una mujer negra en el puesto de capitán. Importa que haya una pareja gay en nuestra serie. Seguiremos haciéndolo por la serie y por el mundo en el que vivimos, pero también para honrar el legado de Star Trek”. Estamos de acuerdo con elle.
Lower Decks entró como un huracán como la novena serie, el octavo spin-off y la segunda en ser de animación. Con la idea de ser irreverente y gamberra, se convirtió, en mi humilde opinión, en lo mejor de esta última etapa del universo que hoy cumple sesenta años. Logrando el difícil equilibrio entre historias de ciencia-ficción y humor atrevido, homenajeándose a sí mismo, pero sin tomárselo enserio. No todos sus capítulos funcionan, pero en conjunto es la serie más que sólida, tal vez con excepción de Prodigy. Regresando al tema que nos ocupa, en Much ado about Boimler (LD, 1.07) se insinúa que la capitana Amina Ramsey había tenido una relación en la Academia con Beckett Mariner. Hecho confirmado por el showrunner Mike McMahan, al indicar que probablemente tuvieron una relación sentimental. Quien también comentó que “probablemente, todos los oficiales de la Flota Estelar sean, en cierto sentido, bisexuales por defecto”, y que no “tenían la intención de que nadie fuera estrictamente heteronormativo, heterosexual o cis”. Por lo que en Where pleasant fountains lie (LD, 2.07) el jefe de ingeniería Adarithio Billups se identificó como asexual, recibiendo el apoyo de sus compañeros en su deseo de no participar en encuentros sexuales. Aunque para entonces, en We’ll always have Tom Paris (LD, 2.03), Mariner se había declarado pansexual, afirmando que: “Siempre salgo con chicos malos, chicas malas, tíes de género no-binaria malas, sicarios alienígenas chungos, binarios malos…”.
En I, Excretus (LD, 2.08), en una de las simulaciones holográficas llamada “Tiempo desnudo”, donde la tripulación ha contraído un virus que les hace ser sexualmente inhibidos, pueden verse varias parejas del mismo sexo besándose, incluidas la andoriana Jennifer Sh’reyan y la trill Barnes. Poco después, en First first contact (LD, 2.10), Sh’reyan empezaría una relación sentimental con Mariner, hasta ese momento su peor enemiga. Alargándose hasta que la inconformista Mariner fue transferida a la Base Estelar 80 en Trusted sources (LD, 3.09), cuando Sh’reyan no creyó que esta no había criticado a la tripulación de la USS Cerritos. Aunque en The best exotic nanite hotel (LD, 5.3) acabaron por terminar su relación amistosamente.
Strange New Worlds representa el regreso de la franquicia a los protagonistas presentados en el primer capítulo piloto, con el capitán Pike al mando de la USS Enterprise. En el que se aprovechó para recuperar algunos personajes ya aparecidos en la serie clásica, como el doctor M’Benga, e ir completando, poco a poco, la tripulación que finalmente liderará el capitán Kirk en sus cinco años de misión. Así, en Spock amok (SNW, 1.05), la enfermera Christine Chapel estuvo hablando con Erica Ortegas de la “chica de Argelius II”. Afirmando que fue la única vez que tuvo un malentendido en una relación sentimental. Convirtiéndola en el primer personaje bisexual del elenco de la clásica dentro del universo primario. Lo que no impedirá que esté enamorada de Spock, incluso después de que este le lance a la pared la sopa plomeek, que con tanto esmero había hecho, en Amok time (ST, 2.05).
En The Serene Squall (SNW, 1.07), la capitana Angel, interpretada por la actriz transgénero Jesse James Keitel, es otro personaje no-binario. El episodio, además, fue dirigido por la directora transgénero Sydney Freeland, de origen navajo. Durante la cuarta temporada de Discovery, el científico Ruon Tarka tiene la intención de usar la energía de la anomalía de materia oscura para usarla en un transportador interdimensional y encontrarse con Oros, su compañero durante su cautiverio que sufrió por parte de la Cadena Esmeralda. Sin que le importara que estuviera poniendo a la galaxia en peligro. En Coming home (DIS, 4.13), Tarka le dice a Booker: «Tu vida está en este mundo. La mía pertenece a Kayalise», refiriéndose al lugar donde Oros le estará esperando.
En el episodio Fissure quest (LD, 5.09), la acción transcurre a bordo de la USS Anaximander, cuya tripulación está formada por miembros de diversas dimensiones alternativas. Una manera de arreglar algunas críticas de los fans, y sacarnos alguna que otra espina que llevábamos clavada desde hacía tiempo. Así encontramos a una T’Pol que estuvo casada con Tucker durante sesenta y tres años, en vez del extraño final de este último en These are the voyages… (ENT, 4.22). Mientras que los médicos de la nave eran la pareja de doctores formada por Garak, que, en vez de ser sastre, es un brillante cirujano, que está casado con el holograma médico de emergencia basado en Julian Bashir. Haciendo realidad (alternativa) la relación entre ambos personajes, que había tenido cierto tomo homoerótico en Deep Space Nine, tal y como había indicado Ira Steven Behr en el documental What we left behind. Y que tanto Andrew Robinson como Alexander Siddig habían querido plasmar de manera sutil en sus interpretaciones.
En la última serie de la franquicia, Starfleet Academy, nos encontramos con el personaje de Jay-Den Kraag. El cual no solamente es un personaje gay, sino que es el primer klingon gay. Alejándose del estereotipo de guerrero klingon, como el que nos tenían acostumbrados Worf o Martok. Kraag rechaza la violencia, y tiene motivaciones científicas. Aunque personalmente me gusta que se aparten de la idea del klingon belicoso, también perpetúa el cliché del gay alejado de los roles más militares o guerreros. Siendo compensada esa parte con la presencia de la comandante Lura Thok, medio klingon, medio jem’hadar, dos de las razas más agresivas de la saga, como primer oficial, y pareja de la comandante Jett Reno.
 
Y ahora, la conclusión…
Aunque la serie se rodó en un marco cultural marcadamente machista, en los años sesenta Star Trek nos mostró un novedoso futuro sin diferencia de razas o género. No pudo tratar de la misma manera la orientación sexual o la identidad de género, ya que en aquella época la sociedad, incluso la medicina, lo consideraban una enfermedad mental. En los años noventa, en lo que considero la edad dorada de Star Trek, tampoco se abordaron ni personajes, ni tramas que podrían tratarse como LGBTQ+. Personalmente, creo que fue porque la dirección de la serie no quiso, más que no se atrevió. Durante esos años se ha acusado a Rick Berman de misoginia, por lo que no me extraña su nulo interés por mostrar personajes de diversidad sexual. Lo que iba en contra del espíritu de igualdad que Roddenberry había dado a su universo. Incluso la única alegoría sobre el VIH que es Stigma (ENT, 2.14) fue una iniciativa de Viacom y no partió del interior de la producción de la serie. Mientras que la era Kurtzman es completamente lo contrario. Los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, no-binarios y asexuales son personajes habituales, presentados con normalidad y sin prejuicios, confirmando que la diversidad no solo está en el color de piel o el género. Costó mucho tiempo, y fuera de la pantalla aún queda mucho camino por recorrer, y muchas batallas que luchar. Pero ahora sí podemos decir que Star Trek es una utopía de la humanidad donde no hay diferencias entre nosotros, yendo todos juntos audazmente a donde nadie ha llegado jamás.

 
 
Notas de producción:
La inspiración de este artículo fue la actividad “Explorando la diversidad LGTBIQ+ en Star Trek” realizada en la convención Cifimad por Roberto Voto y Amanda Gómez.
 
 
 
Ll. C. H.
 
 
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